DE RUTAPAS POR LAS PUERTAS DE SEVILLA
Algo que ha caracterizado a la ciudad de Sevilla a lo largo de su historia desde época hispanomusulmana ha sido el haberse mantenido dentro de su recinto amurallado, uno de los más grandes de Europa y que desaparecieron casi en su totalidad en el siglo XIX con las reformas urbanísticas.
La muralla, levantada de nuevo en el año 1023, tenía una dimensión de siete kilómetros, con ciento sesenta y seis torreones, trece puertas y seis postigos.
Desde Rutapas proponemos un recorrido por los bares que hay donde estaban sus antiguas puertas, que en muchas ocasiones tienen el nombre del producto que junto a ella se vendía o de la ciudad más cercana hacia donde te podías dirigir una vez salías por ella.
Este recorrido es el siguiente:
Lo iniciamos en una de las más importantes que fuese para la ciudad porque entre otras cosas en época medieval daba acceso a la antigua judería de la ciudad, la Puerta de la Carne, donde está la Cervecería Puerta de la Carne (antigua Casa Cobos), pedimos unas cañas Cruzcampo, una ensaladilla de gambas y unos pinchos morunos de cerdo y otro de pollo. Lugar amplio y luminoso con buena cerveza.
Continuamos hasta la siguiente puerta de que había en la ciudad en dirección este, la Puerta de Carmona, donde encontramos la Abacería Puerta de Carmona, lugar con una leve reforma el pasado verano y que sigue conservando su toque de abacería de toda la vida con tintes modernos y sencillos, donde la madera y la claridad se hacen eco. Aquí pedimos unas tantas cañas, un pan de palometa, crema de queso y hiervas, espinacas con garbanzos y un montadito con jamón y manchego. Delicioso todo ello.
Es de destacar en esta abacería el exquisito trato por parte de sus dueños que estuvieron atento en todo momento, e incluso dándonos a degustar el exquisito vino de naranja que dispensan en el lugar.
Nuestra siguiente parada es en Puerta Osario, donde junto al lienzo de muralla que se conserva está la Cervecería Puerta Osario (Antiguo Bar el Callejón), en una de las calles de las muchas que aparecen una vez atravesamos las puertas hacia el interior de la ciudad. Es de todos, quizás, el bar más de barrio, con parroquianos de esos que son fidelísimos, de los que te aconsejan qué pedir. Haciéndoles caso pedimos, además de unas cañas, solomillo al whisky, carne mechá y repetimos espinacas con garbanzos.
Yendo hacia la Puerta del Sol, pasamos por los Jardines del Valle, que conserva un importante lienzo de muralla y en buen estado de conservación, un rincón que yo diría desconocido, uno de los parques con más encantos de la ciudad, por este motivo almohade.
Al no haber bar en Puerta del Sol, con tal nombre, buscamos el final de nuestra Rutapas pasando por la Puerta de Córdoba, donde se encuentra la iglesia de San Hermenegildo, cargada de leyenda, y paramos en La Puerta de Córdoba, lugar especialmente de desayunos y medios días, que curiosamente conserva en su interior entrando a la izquierda un modelo de la puerta en la pared del bar. En el a modo de conclusión pedimos una caña y un Ribera del Duero. Y con é nos despedimos hasta que prosigamos por la Puerta de la Macarena.
En esta Rutapa nos acompaña Alex Cockerham, británico, y Alex Lusting, norteamericano.
Si te apetece hacer esta ruta y conocer más sobre las puertas de Sevilla, los locales y sus tapas contacta con Rutapas en [email protected]
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