La idea de venir a éste mundo a aprender me parece extraña, por el hecho de que al morir mis aprendizajes se olvidarán, se perderán en la nada. Quizás el existencialismo nace por eso, o el pesimismo, o el absurdismo. Sin embargo, estar aprendiendo a disfrutar el camino del conocimiento y de la vida, me ha ayudado a tranquilizar mis ansiedades.
A veces me siguen llegando rachas de pensamientos absurdos, existencialistas e incluso pesimistas. Mi naturaleza (o no tanto mi naturaleza, sino más bien mi raciocinio) me llevan a un mar de cuestiones que sé que jamás entenderé.
Será entonces, o quizás, la escritura, mis enseñanzas y pensamientos plasmados en tinta, papel, e incluso en páginas en línea, las que guardarán mi escencial, al final, creo que todos quisiéramos ser recordados por algo, o por alguien, sentir que valió la pena tanto trayecto recorrido, para así seguir sintiendo un sentido de vida.
Reflexión Matutina












