Deja correr tus palabras. Libéralas. Déjalas volar, tienen alas construidas en versos. Arrancan latidos del corazón, motores poderosos, construyen sentimientos desde el alma al mas allá. Déjalas. Ya no te pertenecen, ahora forman parte de un universal deseo, quieren, necesitan, ser leídas. Pronunciadas. Expresadas. Tienen voces propias. Mira como inundan otros mundos, tocan otras pieles, besan otros deseos. Provocan nuevos tornados de pasión. Calman sed de amor. Anidan esperanzas. Vayan sean libres, ese es mi deseo, ese es su destino. Construyan nuevos universos. Sean su propio camino. Destruyan los males que asedian almas tristes. Invadan la crueldad y ganen la guerra contra la indiferencia y la ignorancia. Intensión les diste. Fueron mas allá, crearon su propio sendero, sembraron amor, flores y esperanzan, donde la tierra arrasada no florecía. Así son de poderosas las palabras escritas. Así declaran a su paso un nuevo amanecer, crean nuevos colores, ritmos y pasiones. Crucifican demonios, alzan multitudes de sueños, hacen felices a novatos en el arte de la lectura.











