piz lad, noviembre 2021
es incesante el golpeteo que ventisca trae contra tus mejillas descubiertas que se tiñen de rosa en fino contraste con níveo paisaje. si así es el otoño en piz lad no te quieres ni imaginar el invierno. una vez bajas del autobús recorres con tu mirada pintoresco lugar pero la verdad es que solo logras distinguir el bosque que se desprende a tu alrededor, un bosque cubierto de nieve, aquella que ya ha empapado tu calzado, aquella que comienza a sentirse en tus huesos. en el camino a piz lad la señal de tu móvil comenzó a flaquear ( no nos advirtieron de esto, piensas con algo de hastío aún cuando comodidad de wifi esperas encontrar en las cabañas ), siendo última conexión con el mundo exterior la radio de los autobuses, aquella voz fantasmal transmitida por frecuencia intermitente que advertía de un frente de mal tiempo a través de chistes de cómo entrar en calor y una vieja canción para armonizar el ambiente. cuando llegas a piz lad comprendes sus palabras, nubes oscuras se cincelan sobre el bosque y el viento aulla en tus oídos, no basta saber mucho de meteorología para ver avecinar una tormenta. aún así, falta para llegar a las cabañas y tienes dos caminos: la vía más rápida es tomar el teleférico ¿te aventuras a subir a esa altura con el viento que no tiene indicios de guardar piedad? tu otra opción es ir a pie por el bosque, sendero marcado supone un camino más largo pero ideal para quienes temen a las alturas, sin embargo con este frío ¿te atreves a tomar toda esa caminata? mas no te preocupes, una vez consigas llegar a las cabañas te espera el calor de un buen trago y una contundente comida, stella y julian yacen en los sillones de la terraza principal, listes para recibirte a ti y a este peculiar grupo. bienvenides a piz lad, salud.














