Activismo y Ciudadanía Digital.
“If new media, change the politics of unrest, revolution, violence, and civil war, then governments and civil societu need to understand how, so as to better respond to events as they are happening.” Blogs and Bullets.
Estoy empezando a recopilar algunos datos y referencias para la investigación en la que participo sobre activismo digital en México. Así que este post inaugura una serie donde subiré textos, investigaciones, y material relacionado. En particular, me interesa escudriñar en la forma en la que Internet ha determinado en mayor o menor medida cambios en las formas de acción colectiva, y de esta manera contribuir a la visibilidad del tema.
A estas alturas, son pocos los que no conocen los movimientos como el 15M de España, la Primavera Árabe, Ocuppy, la movilización estudiantil en Chile, o el movimiento #Yosoy132 en México, iniciativas que han encontrado eco en las redes sociales y que han demostrado la posibilidad que ofrece Internet para potenciar la organización y difusión de ideas colectivas, ahorrar costos de movilización y coordinación, así como resolver problemas de tiempo y espacio.
De acuerdo con la investigación relacionada sobre el tema que ha desarrollado el Instituto para la Paz de Estados Unidos denominada “Blogs and Bullets”, diversas herramientas en Internet han tenido un rol protagónico en episodios de acción política colectiva, sin embargo, el manejo de observación e investigación debe ser cauteloso para identificar las señales que los movimientos en convergencia con Internet proyectan.
Entre las principales premisas, determinaron que un “efecto boomerang” se presenta cuando movimientos sociales utilizan el Internet para difundir ideas a nivel internacional, ya que provoca presión global para algunos gobiernos represivos. Sin embargo, más allá de las bondades, reconocen que el efecto del Internet tampoco es determinante porque los movimientos y cambios estructurales se han desarrollado a lo largo de la historia con o sin Facebook, Youtube o Twitter. También, puntualizan que debido a limitaciones en el acceso y habilidades relacionadas con la tecnología en muchas poblaciones, el activismo digital aun resulta limitado y enfocado a ciertos sectores “privilegiados” de la sociedad.
La investigación nos recomienda a los interesados en los efectos políticos del Internet y acción colectiva considerar cinco categorías de análisis:
1) La transformación a nivel individual: ¿ La participación ciudadana a través de Internet fomenta nuevas competencias políticas? ¿Modifica actitudes, orientaciones o identidades? ¿Las intensifica? ¿Produce actores políticos pasivos (click-activismo) o activos (más propensos a involucrase en política off-line)?
2) Relaciones inter-grupales:
¿Internet y las nuevas formas de acción colectiva fomentan o socavan las conexiones entre personas o grupos con ideas afines? ¿Qué papel juega Internet en la proliferación de propaganda o discursos de odio? Después del conflicto, ¿Se afianzará la comunicación a través de Internet entre los sectores sociales?
¿El Internet contribuye a nuevos modelos de comunicación horizontal o consolida redes jerárquicas? ¿Ayuda a crear sociedades mejor distribuidas y justas?
4) Políticas de gobiernos represivos.
¿La curva de aprendizaje es cada vez más rápida para gobiernos represivos? ¿Los gobiernos represivos usan estrategias de medios digitales eficazmente como los ciudadanos? ¿Pueden desviar la atención de los problemas internos mediante el uso del Internet para generar actitudes xenofóbicas?
5) Presión internacional. (Efecto boomerang)
¿Qué es lo que exactamente llama la atención internacional? ¿ Cómo funciona el sesgo a la información? ¿Se crean mejores vínculos entre grupos radicales? ¿Contribuye a que los Estados represivos adopten su propia estrategia de contra-insurgencia?
El debate está en la mensa y muchas de estas preguntas han sido tratadas con diferentes perspectivas de análisis, algunas críticas y otras no tanto, así que esta serie de posts tendrá mucho material.
Aquí los textos completos sobre la investigación Blogs and Bullets 1 y 2.
Fuente: United States Institute of Peace http://www.usip.org