‘Tengo algo para ti’ anunció y una sonrisa suave se dibujó en sus labios. Por supuesto sabía que un regalo no arreglaba el hecho de haber desaparecido cuando ella lo necesitaba e iba a pasar un buen tiempo para que Terry dejara de sentir culpa con respecto a eso. Ni siquiera sabía si Aisha lo había perdonado, pero, de todas maneras, había pensado en ella cuando hizo la lista de personas a quiénes quería obsequiar algo por navidad. ‘Sé que no compensa lo mal amigo que he sido, pero-- espero que... te guste.’ Entonces le entregó una cajita forrada con terciopelo blanco (color elegido específicamente para ella) que dentro contenía un collar y también una nota doblada, escrita con su caligrafía: ‘Perdón por ser un imbécil egoísta :(’ tal como un niño hubiese hecho. Había leído en uno de los diarios de su bisabuela sobre los poderes del ámbar y, además del color dorado, le había parecido muy compatible con su amiga. // @aishakassis