Su habitación está llena del suave sonido de inhalaciones precedidas de exhalaciones profundas, pero no dejes que te engañe : ella está igual de despierta que la luna. Como una sirena sobre la orilla, está inestable y debilitada por los fugaces pensamientos que atormentan su materia gris, un tsunami de palabras dichas y no dichas, acciones ejecutadas y no ejecutadas. Es ansiedad lo que mantiene sus párpados despegados, el aplastante silencio nocturno tornando el gentil eco de la presencia otoñal en un bullicio ensordecedor. La negativa encuentra un camino hacia la punta de su sinhueso, maliciosa danza capaz de ejecutar sin necesidad de un melodioso compás. Es involuntario, un reflejo aprendido con cada nuevo calendario / la primeriza lluvia de flechas que pretende resguardar su templo de amenazas extranjeras. Compasión y empatía son antónimos de ella, criada en un mundo de depredadores con colmillos ensangrentados. Aun así, una bocanada de fatiga se traduce en una inhalación profunda, glóbulos enrojecidos viajando a la fisonomía conocida. ▬ Sólo si prometes no patearme mientras duermes. ▬ // “can i sleep here tonight?” @vcrhoef












