¿Como vivirás con eso?
Me doliste de la peor forma posible. En el peor momento posible.
Nunca he sido de las personas que les gusta ir a fiestas. No me malinterpretes, me gusta divertirme, bailar y cantar a todo pulmón, pero ya hace tiempo que dejamos las fiestas dejar todo eso y lo intercambiamos por justificaciones para emborracharnos.
Así me sentía ayer, una persona que solo quería olvidarse del estrés académico y social, cantar y bailar un poco, convivir con algunos amigos cercanos en medio de gente la cual no podia comprender. ¿Que hacían ahi si no querían bailar? ¿Qué hacían ahí si no querían cantar a todo pulmón? ¿Qué hacían ahí si la persona que les gusta no se encontraba cerca? ¿Que hacían ahi si su fin de estar ahí era solo no quedar mal?
Pero no estaba sola, había gente como yo. Dentro de todo ese dilema existencial fue entonces cuando decidiste atacar. Empezaba a disfrutarlo, mas gente se nos unía, la música estaba buena, me sentía libre cada vez mas, tu nombre no cruzaba por mi cabeza en un buen rato. Y en tres segundos, supiste como destruir todo aquello que me había costado construir.
Solo bastó una pregunta, una respuesta y una pantalla de celular para acabarme. ¿Qué débil no? Pero nuevamente entendí, que tu estabas ahi afuera, “libre”. Estabas divirtiendote, explorando nuevos gustos y la esperanza de que alguno vez te importará por mínimo 3 segundos, se esfumó, se esfumó y todo cobro sentido.
Mi siguiente pregunta era: ¿como Dios lo permite? ¿Como yo me lo permití?
El que una persona me importara tanto, tuviera demasiado control sobre mí, pudiera ser la causa de mis sonrisas y mis lagrimas y a esa misma persona (perdona el vocabulario) le valiera tanta madre. ¿Por qué?
Solo espero… que la decisión que tomes te haga feliz, la haga feliz a ella, aunque no pueda entenderlo ahora, si logran ser felices, entonces estaré feliz por ti.
¿Como vivirás con eso? ¿Como te perdonarías por causarle tanto daño a alguien?
Fácil, no dejaras que te importe.












