Quiero un amor que me haga perder la cordura, que me despeine las noches y me cobije en las mañanas, que seamos cómplices de locuras que alegren nuestro día. Un amor de esos que provocan que te falte el aire cuando está por llegar, de esos que se vuelven un apoyo mutuo, en donde se planifican los días que estarán juntos, aprovechando cada instante, riendo, conversando, compartiendo, narrando historias, anécdotas que nos muestra tal cual somos. Quiero un amor real y no uno de fantasía.











