La casa donde ya no te espero
Y es que dentro de mí sí existían miles de posibilidades…
Pero en ella… en ella solo se miraban las ganas de irse.
Y yo lo entendí.
Quería detenerla, quería que se quedara… aunque no te vuelva a ver, prometo esperar frente a la ventana de la calle vieja del barrio.
Mi puerta cambió de color, mi fachada es otro tono, pero yo, cariño… yo sigo viviendo ahí.
Aún escucho canciones por la calle que me recuerdan a ti; a veces creo verte entre los chicos del barrio, siento que tocarán el timbre…
pero ya no corro a abrir.
Ahora dejo que el silencio pase, cierro la ventana, y por primera vez no te espero.












