nombre que aparece en pantalla de celular provoca que ponga los ojos en blanco, incapaz es de creerse aquella situación, roza lo ridículo. pulgar se acerca a la opción roja, porque eso sería lo más fácil, cortar con diálogo incluso antes de comience. no era su responsabilidad saber qué quería, contestarle, decir hola. labios se presionan entre sí, mandíbula se tensa, y se odia a sí misma en el momento en que pulgar cambia de dirección, y presionan el verde, atendiendo llamada. “¿qué quieres?” menciona sin reparo cuando lleva el teléfono a su oído. @andrekemner.















