Cine: Young Hearts (2024)
Bélgica ya nos había sorprendido en 2022 cuando nos regaló "Close", una magnífica y trágica historia sobre el amor infantil que recibió, entre otros notables reconocimientos, una nominación al Oscar por Mejor Película Internacional. Dos años más tarde nos llega una nueva maravilla narrativa que ha tenido ecos más que favorables, como se deduce al ver en Youtube los muchos videos dedicados a esta dulce historia de amor.
No es azaroso que la primera imagen que se nos muestra es la de Luk (Geert Van Rampelber) cantando una canción sobre el primer amor. Allí, presentándola, sabemos que su familia lo acompaña en ese sueño: su fiel esposa Nathalie (Emilie De Roo), su hijo mayor, Maxime (Jul Goossens) y su hijo menor, Elias (Lou Goossens, hermano en la vida real de Jul). La familia se completa con el abuelo Fred (Dirk Van Dijck), que posee una granja a la que cada tanto pasa Elias para ayudarlo en las labores.
El muchacho nunca había pensado en el amor, a pesar de la continua compañía de Valerie (Saar Rogiers), que está profundamente enamorada de él, hasta que, en la vivienda opuesta, arriba una familia proveniente de Bruselas y compuesta por un padre viudo, Marc (Olivier Englebert), su hija pequeña y su hijo mayor, Alexander (Marius De Saeger), quien despierta ese sentimiento añorado y confuso. Ambos, claro, se conocen y conversan sobre sus vidas hasta que, en uno de los diálogos que mantienen, Alexander le comenta, así como así, que sabe lo que es estar enamorado porque lo estuvo... de otro chico.
Esta revelación le conmociona, pero también profundiza la relación entre ambos, donde al primer beso le sucede la necesidad de buscarse, de comunicarse y de entenderse. Es un mundo nuevo y maravilloso, pero Elias es consciente de que, quizás, no sea buena idea andar divulgando que en el pueblo hay dos chicos que se aman.
Todo en "Young Hearts" rebosa belleza y ternura, mérito de Anthony Schatteman, director y guionista del aclamado filme y de las actuaciones, en principio, de Lou Goossens y De Saeger; ambos dotan a sus personajes de un afecto entrañable con el que resulta muy fácil empatizar.






