Significado de las esfinges.
En la mitología griega, la esfinge era un demonio de destrucción y mala suerte, que se representaba con rostro femenino (androgino, según algunas tradiciones), cuerpo de león, alas de águila y cola de dragón.
Las esfinges fueron ideadas por los antiguos egipcios y forman parte de su mitología, pero también tienen relevancia cultural en la mitología de los griegos. Aunque existe una correspondencia simbólica entre unas y otras, las griegas suelen presentar algunas diferencias.
Cuentan que fue enviada por un dios, pero no logran ponerse de acuerdo acerca de cuál. Lo cierto es que fue enviada para causar terror.
Se dice que empleaban las palabras con asombrosa belleza y a través del canto formulaban enigmas a los caminantes. Aquellos que no lograron responder al acertijo de la esfinge, terminaban muertos.
Todas las esfinges eran colocadas fuera de los templos como advertencia para los curiosos. Nadie puede acceder a los misterios si antes no es resuelto el enigma de la esfinge. Con este enigma se califica la moral de quien pretende acceder a los misterios del templo (de sí mismo) y poder recibir el conocimiento, la enseñanza.
El hombre va dando respuesta al enigma cada vez que enfrenta una adversidad, y califica como iniciado cuando ha elegido la acción correcta en cada circunstancia.
La esfinge es un demonio que representa a los cuatro elementos. Las alas de águila corresponden al aire. El cuerpo de león representa a la tierra. La cola de dragón representa al fuego. El rostro femenino corresponde al elemento agua.
Existen cuatro virtudes con las cuales es posible dar respuesta a los enigmas de la esfinge y calificar moralmente como iniciado:
La prueba del fuego nos indica serenidad de carácter, imperturbabilidad de espíritu. Las alas de águila representan nuestra capacidad de elevarnos para trascender. El rostro humano representa al elemento agua y simboliza la inteligencia para adaptarnos a las circunstancias de la vida, cosa que hace el agua al adoptar la forma del recipiente que la contiene. El elemento tierra es la entereza y la fuerza de voluntad para abrirnos paso ante las dificultades, además de la tenacidad para sacar partido de ellas.
El cristianismo adoptó estos símbolos en la figura de los cuatro apóstoles. Lucas es representado en imágenes con un toro a un costado y simboliza al elemento tierra. A Marcos se le representa al lado de un león, que por su color ígneo, aquí simboliza al fuego. Mateo aparece en las imágenes al lado de un ángel, por lo que representa al elemento agua. Por último, Juan aparece con un águila, y representa al aire.
Ahora bien, hay que recordar que la esfinge era un demonio de destrucción, por lo que encuentra correspodencia simbólica en la figura de los cuatro jinetes del Apocalipsis. El blanco representa al elemento agua. El negro corresponde al elemento tierra. El bermejo corresponde al fuego. Y, por último, el amarillo, que corresponde al elemento aire. Sólo me resta añadir que la palabra Apocalipsis viene del griego Apocçalupsis. Significa "revelación", que es "quitar el velo", lo que supone que hemos creado una ilusión de la realidad. Esta ilusión nos aleja de la verdad, por lo que se profetiza la destrucción de lo falso que se ha asumido como verdadero.
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Nota: algunos textos que se comparten en este blog contienen interpretaciones simbólicas y ese es justo el trato que se la da aquí a cada una de ellas sin pretender ofender a quien profesa una creencia religiosa o naturalista (atea). Aquí no se hace proselitismo en favor de religión alguna, salvo aquella que abrazaron los filósofos griegos, que es la del amor a la verdad. Gracias por estar.







