Si volviera a nacer, me gustaría decirte que corregiría errores, pero pasaría seguramente por las mismas cosas, me equivocaría en los mismos sitios, acertaría más bien poco o casi nunca.
Porque si volviera a nacer, me gustaría decirte que sería más duro, más experimentado, más sabio, pero imagino que nada; que acabaría diciendo los mismos te quiero, los mismos te odio, los mismos adiós.
Volvería a llorar por los mismos éxitos, y a reír por los mismos fracasos, porque son ellos los que me han traído hasta aquí. Nadie sabe muy bien lo que haría si volviera a nacer, pero yo sin embargo ahora, ahora sí que se algo, lo que se es que si volviera a nacer, volvería a buscarte exactamente igual, no pararía hasta volverte a encontrar en aquel sitio a la misma hora.
Volvería mucho más nervioso, vale, que la primera vez, pero diría lo mismo que dije para llamar tu atención, aunque supiera que lo nuestro iba a tener un final. Te miraría a los ojos como estoy haciendo ahora y te diría solo una cosa: que si volviera a nacer, volvería a buscarte una y mil veces más; que si volviera a nacer, volvería con los ojos cerrados, al rincón de pensar.