Al margen de la legalidad
El grafiti clásico presenta cierta vertiente antisistema o contraria a lo establecido. Un(x) chaval(x) que coge un bote de pintura y pinta algo por ahí se salta la ley. Pese a eso, ocurre en todas las partes del mundo. Raro es quien no tuvo “firma en el instituto” (minuto 3:13). Algunos practican por moda, por ligar, por presumir, o porque realmente albergan la necesidad de sentirse libres o de decir/ dibujar algo en el espacio público...un sinfín de razones. Lleva ocurriendo desde hace miles de años, tal y como se reconoce en el documental “Mi firma en las paredes” (2:25).
La mayor parte de gente no espera a que el dueñ(x) de la pared (público o privado) otorgue el permiso. El hecho de ser escritor de grafiti no se considera “orden” o buena conducta. Dentro y fuera de los trenes que circulan por cualquier tipo de vía en fachadas, en monumentos, baños, marquesinas, contenedores, lugares abandonados, carreteras… en todos estos sitios hay pintadas y aunque las autoridades se esfuercen en eliminar siempre amanece nuevamente pintado. “Si no lo haces, no sabes si te dan permiso o no” reconoce SEMIYAKA, una experimentada grafitera afincada en el sur de la Comunidad de Madrid. Algunos lo usan explícitamente como instrumento de lucha contra un sistema que les oprime, haciendo pintadas con críticas a la sociedad, fastidiando adrede a los comercios o demás entidades pintando en ellos sus mensajes con carga política/ social buscando la mofa o que la gente se conciencie.
Cartel de publicidad y negocio takeados
Claro ejemplo de que el grafiti expresa, la calle habla.
En las canciones del colectivo de grafiti y rap COSTRA RAP queda patente el odio hacia las clases dirigentes y su pésima gestión del planeta y de sus recursos y una fuerte crítica al consumismo, al trabajo y a la manipulación de los medios. Ejemplos claros son: “Mundo de locos” o “Cerdos”.
En algunos casos, a la gente le gusta esta vertiente de crítica o contraria al sistema de los escritores. El enigmático “art terrorist” BANKSY goza de popularidad entre algunos sectores aficionados al arte. Muchas teorías circulan acerca de su identidad, las últimas apuntan a que detrás del tag BANKSY podría esconderse el cantante del grupo británico Massive Attack, Robert de Naja. Sus pintadas grafiti, que en ocasiones superan la pared, tienen un significado, un mensaje positivo o que desprecia al “estado de las cosas”: la forma de vida y los pilares de todas las sociedades tales como el patriarcado, la propiedad, la jerarquía del poder o incluso los hábitos alimenticios. En el documental “Banksy does New York” (2014) el espectador puede observar la expectación que genera entre la gente saber dónde va a aparecer el próximo Banksy.
Otros documentales sobre BANKSY *Exit through the gif shop (2010) *Graffiti wars (2011)
Actúa con la clandestinidad característica del grafiti, al igual que alguien que pinta en frente de la embajada Palestina en Berlín mensajes contrarios a la política del gobierno. Este es el caso de Mohammed Tayeb: “Comencé a pintar grafiti en la calle en 2009, como una manera de expresarme. Reflejando la identidad de un refugiado. El grafiti en sí mismo es una forma de arte que coge el espacio público y lo convierte en un mensaje directo a la gente. Esto me inspiró a hablar de temas como los problemas de los refugiados y dar visibilidad a los problemas de los que no había nadie hablando. Como para la autoridad el arte grafiti es algo mezquino no puedes crear trabajos en el espacio público. Esto te limita un montón y hace que estés siempre pensando en el riesgo que puede venir. No puedes ir solo a pintar porque necesitas a alguien que vigile. Solía escribir “me gustan los gatos porque no hay gatos policía”. Es la sensación de que la policía se convierte en tu enemiga porque estás haciendo arte fuera del “lugar apropiado”. Tuve un par de problemas con la policía en Madrid pero por suerte no tuve que pagar ninguna multa, ellos solo me hicieron irme porque estaba pintando en lugares abandonados. Hay un método diferente en Alemania, hay algunos muros que te permiten ir a pintar si puedes hacer un arte mejor que el que estaba antes, sería genial si esto llega a España.”
En las siguientes partes del mundo el grafiti es legal. En estos lugares, si otro artista llega, puede tapar libremente lo que otro artista plasmó con anterioridad.










