El eficiente sistema de salud colombiano
Los medios de comunicación se han encargado de tergiversar la realidad de la salud en Colombia, ofreciendo la idea a sus usuarios de un supuesto acceso a tratamientos que son costosos para el bolsillo del colombiano promedio pero que le da una oportunidad de vida a todo aquel que llega a ellos. ¿Realmente es considerada la salud como un derecho fundamental en este país?.
En nuestro día a día se han venido dando algunas situaciones las cuales son lamentables, puesto que se ha evidenciado que los sectores privados toman la vida de los colombianos como un juego; estos pequeños pero influyentes sectores ven a la salud solo como un gran negocio en el cual buscan aumentar su patrimonio y tratar de saciar su sed de dinero, sin proteger el derecho a la salud, entendiendo a este como: la garantía para gozar de condiciones físicas, mentales, emocionales y sociales necesarias para que el ser humano se desarrolle plenamente y de manera digna tanto en su individualidad como en sociedad.
Según un estudio que fue realizado por el Centro de Investigaciones de la Universidad Javeriana Cendex, da cuenta de que en el sistema hay suficientes recursos, se conoció de acuerdo a la página de la presidencia de la República, el presupuesto de salud en Colombia para el 2020 fue de 31.8 billones de pesos, un 8,12% más que el asignado al sector en 2019 y por otro lado, en 2021 se cuenta con $36.05 billones. El problema es que el acceso se ha visto restringido por el exceso de trámites que tanto EPS como IPS han impuesto a los usuarios, lo que evita que en muchos casos el servicio que se presta sea oportuno y eficaz, pues, la Ley 100 estableció un modelo basado en el mercado de oferta y demanda en el que se privilegia al asegurador y no al afiliado.
Es un sistema que tiene tantas fallas es necesario que el Estado asuma la regulación como una función pública, la cual exige una gran capacidad de liderazgo, gestión y planeación. El alto número de derechos de petición, tutelas, circulares, y diversos mecanismos, solicitando acceso al sistema de salud y a tratamientos necesarios, como es el caso de la niña Jeniffer Delgado, a la que le diagnosticaron la enfermedad llamada “huesos de cristal” a los 20 días de nacida, luego de que sufriera una fractura en su brazo tras inyectarle una vacuna. Desde entonces, su madre inició un proceso con la EPS Medimás para que le brindara una atención de calidad a su hija. Por ello, ya ha tenido que instaurar 11 derechos de petición, 3 tutelas, 5 desacatos y acudir a la Procuraduría para que le garanticen los servicios a la pequeña, sin embargo, hasta el momento no lo ha logrado.
Los Colombianos siguen haciendo uso de estos recursos para recibir tratamientos, cirugías, medicamentos; aún así, continúa siendo la salud una súplica o petición, en vez de considerarse un derecho fundamental. Solo se reciben negativas porque aparentemente hay recursos insuficientes, se acabaron o porque lo que demandan no está incluido en su plan de beneficios. Es indignante la forma en la que muchas personas día a día deben luchar para sobrevivir, considerando que, por el simple hecho de ser humanos deberíamos tener un Estado que brinde una mejor calidad de vida.
Por último, esto es un llamado para que los usuarios tomen un papel activo en el sistema de salud. Es importante conocer sus derechos, beneficios, recursos e incluso hacer un control a los demás actores, pues, es parte fundamental para que el sistema funcione correctamente, ya que parte del problema ha sido también la ignorancia sobre sus derechos y beneficios.
https://www.elmundo.com/noticia/-Que-pasa-con-la-salud-en-Colombia-/380113
https://consultorsalud.com/aprobado-el-presupuesto-general-de-la-nacion/
https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/el-sistema-de-salud-en-colombia-no-es-equitativo-marcela-velez-article-619354/
http://achc.org.co/documentos/hospitalaria/La_entrevista_82.pdf














