"¿Realmente no puedes resolverlo tú?" Cuestionaba a la fémina que le seguía de cerca, su vista fija en un par de documentos de los que la misma no dejaba de hablar, en su rostro se exhibían sus lentes de descanso y una expresión fría, muy común en el heredero americano. "Ya, vale, entiendo, ¿pero eres consciente de que tengo otras responsabilidades?" Insistía, en ocasiones como aquella encontraba inútil tener asesores y millones de personas siguiéndole a todos lados si parecían inservibles cuando se les necesitaba. "Kiara, en serio, busca como hacerte cargo, no me interesa como lo hagas, pero necesito a los responsables para hoy a las cinco o dudaré de su eficiencia." Sentenció, entonces alzando su mirada a otra de las jóvenes que le seguían. "Annie, ayudale en lo que puedas." Su zurda se alzó, como pidiéndoles que salieran de su vista y, cuando su rango de visión estuvo más despejado, una figura que no veía desde un par de años atrás apareció, confusión fue lo primero que sintió, vergüenza por su reciente actuar. "Y— presenciaste toda la escena." Lo suponía, parecía obvio que la joven llevaba algún tiempo allí. Un ligero color haciéndose de sus mejillas, no gustaba que vieran el lado menos amable y encantador de su persona, por lo menos no quienes no estaban familiarizados al medio. Caminó hasta situarse frente a la menor. "Me habían informado que sería Anton quien vendría, ¿qué haces aquí?" Cuestionó, entonces pasando su mano por la mejilla ajena, después envolviéndole en un cálido abrazo. w. @atmxsphric








