Mi mente siempre parece engañarme, es como si el 'yo del pasado' que duerme en mí, deseara jugar a los acertijos conmigo. La verdad es que desde aquel encuentro he intentado saber más de mí. He deseado golpearme fuertemente para ver si recuerdo algo o si al menos puedo olvidarme de todo. Quizás así podría entenderme o ser un idiota con justificativo médico.
No me gusta estar en este punto medio, odio estar perdido, extraviado, estar como si cubriesen mis ojos dentro de una obra donde se supone que soy importante.
Si me preguntan...quizás debería preferir ser nadie importante, ser alguien que tiene control sobre sí mismo. Pero sé que eso no existe, el destino es más fuerte y es imposible el simplemente olvidarlo una vez lo conoces. El libre albedrío es mentira...deberían dejar de vender eso, es cruel.
Yo no soy más que la herramienta para mantener el sello, y, a la vez, es mi propia determinación el serlo. ¿No es difícil entender las encrucijadas que juega mi mente?
Cuando uno tiene una misión, solamente tiene dos opciones. Fallar o cumplir. No queda otra, no me queda otra, nunca tuve realmente otra.
Podría querer huir, esconderme, desentenderme del tema y tratar de ser feliz, sin embargo sería mi culpa que tantos mueran por no estar ahí cuando se me necesite. ¿Cómo voy a vivir con ello? ¿Cómo? ¿No fui yo el que deseó ser especial? ¿Ser cómo un héroe? Ahora no puedo huir, es decir, yo mismo me negué la posibilidad de tener dos opciones al tener un sueño. Desde ese día que huí de casa en busca de lo desconocido...yo estaba destinado a cumplir la misión de cuidar el sello. Esa fue la senda del destino que escogí sin siquiera conocerla.
Yo sólo puedo seguir siendo lo que esperan que sea, y ya, ni siquiera puedo anhelar otra cosa. Debería tomarlo como una noble misión y dejar de quejarme, tal como debí haberme tomado el haber sido un Dios en el pasado. Me pregunto, ¿aquel Hotaru también lloró cuando se dio cuenta que no tenía otra opción? ¿Tal como lo hago yo mientras escribo esto? ...Eso sólo alguien lo sabe, y no soy yo, es un poco frustrante. Tendré que algún día hablar con Byakko, él debe conocerme mejor que yo mismo...¿me odiará? No sé si quiero saberlo, no sé si quiero conocer la ruta que recorrí y por la cual morí. La verdad es que tengo miedo, pero no dudas, sé que esto es lo correcto...incluso si Murakami me odia por ello.
No negaré que me duele saber la verdad, o su apatía, o su falta de valor...no obstante, lo que más me duele es saber que quizás no es a mí a quien ve cuando intenta hacerse el fuerte para que me aleje. Es como si una voz en mi interior susurrase que sólo intenta proteger a quien fui. Que sólo es culpa por el pasado todo lo que siente.
¿Tanto me habrá amado? ¿tanto me necesitó? ¿tanto hice por él...? Me gustaría que la respuesta a todo fuera negativa, me gustaría pensar...que yo mismo no soy mi mayor enemigo. Me molesta el sólo imaginar que lo que siento no es más que una resonancia del niño que se enamoró de un dragón. No sé, no quiero saber, si mi duda es real. ¿De verdad ni siquiera en eso tengo el derecho de elegir? ¿Cuál es la probabilidad de que dos almas se vuelvan a juntar sin actuación del destino? ¿Fue realmente mi decisión el fijarme en Murakami Sei?
...Por eso yo jamás le diré lo que siento, no quiero que me malinterprete, no quiero que no me vea a mí. No quiero que busque en mi persona al amor que perdió a temprana edad.
No quiero herirlo, no quiero herirme, no quiero perder su amistad, no quiero perderlo a él. Quiero salvarlo, pero en el proceso para hacerlo, terminaré alejándolo de mí.
Al final...me quedaré solo. Solo con mi misión, y creo sinceramente que es lo mejor. Al menos seré útil, más de lo que puedo decir que sería teniendo otra vida. Teniendo otro objetivo.
Ojalá...pudiera uno saber su futuro antes de tomar una decisión. Quizás me habría quedado en casa teniendo una vida aburrida...o quizás, habría tomado las mismas decisiones sólo para resultar ser importante en una vida que no tiene mayor fin que proteger a los demás.