Increíble esta peli argenta que se estrenó en el Bafici.
Aires y sonidos muy muy lyncheanos.
Super recomendada.
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Increíble esta peli argenta que se estrenó en el Bafici.
Aires y sonidos muy muy lyncheanos.
Super recomendada.
[24] BAFICI (19 de Abril al 01 de Mayo de 2023)
Nadar solo (Rescates)
Sujeto tácito
A 20 años de su estreno, el festival proyectó Nadar solo (Ezequiel Acuña, 2003), un clásico de culto del cine independiente argentino y una película que logra captar de manera conmovedora esa angustia característica que muchas veces se suscita entre el final de la adolescencia y el inicio de la adultez. Con pinceladas de humor rejtmaniano en la ocurrencia de algunos diálogos que denotan el absurdo de lo cotidiano, el film se torna único por la tonalidad y la atmósfera entre nostálgica y triste que envuelve a sus lugares y a su personaje central, como si todo formara parte de un universo que está destruyéndose, desmoronándose y dejara a su protagonista desamparado, en la búsqueda de protección, afecto y nuevas verdades. En este punto, se volvería muy simbólica una escena entre el personaje principal y su hermana menor, en la que el primero le explica que el sujeto tácito es ese "que está, pero no está"; una indeterminación, un no lugar que afecta al héroe de un relato que, como en las siempre hermosas películas de Acuña, emociona aún más por aquello que sus personajes no terminan o no logran decir, por esa angustia contenida o incluso inconsciente que se adivina sutilmente en semblantes, ademanes o decisiones implícitas. La música triste, la playa en invierno, los objetos de la cotidianidad (que 2 décadas después son marcas de una época casi desesperadamente irreconocible del país), los encuentros y desencuentros casuales, todo en Nadar solo es tan cercano como inaccesible, tan entristecido como esperanzador, tan apático como sensible. Un film que tiene la genialidad de filmar, sin declamarlo nunca, algo tan difícil de capturar como la nostalgia, pero una nostalgia que mira al futuro.
In water (Trayectorias)
El alma borrosa
En In water (2023), su film más reciente, Hong Sang-soo renueva su estilo ya muy singular con una puesta en escena sorprendente y radical: prácticamente toda la película, casi de extremo a extremo, se verá, se presentará, fuera de foco. Un recurso que bien puede interpretarse, en principio, como una idea de Hong para defender un cine que, como el suyo, mira más allá de las apariencias o convenciones y que incluso celebra muchas veces la incomprensibilidad o la imperfección, pero que también podría pensarse, especialmente después de ese final tan melancólico, como una técnica que le permitiría simbolizar el punto de vista atrofiado, el alma borrosa, desenfocada, del protagonista ante un mundo en el que abundan "los engaños de la vida".
Como en la mayoría de sus obras, el maestro coreano pone en abismo al cine dentro del cine, en este caso en la historia de tres jóvenes que se juntan a filmar un corto en una ciudad balnearia. Pero la belleza natural de los paisajes será atravesada, trastocada, por esa lente borrosa que así como devela la presencia de la cámara también estaría en afinidad electiva con el interior del personaje central, un joven director que se descubre conmovido espontáneamente por el contraste entre la bondad de una señora que limpia por iniciativa propia la basura de la costa y la indiferencia de los turistas que la ensucian. Así, a través de este protagonista, Hong expondría una concepción del cine ligada a la posibilidad de encontrar y retratar acciones nobles y bellas pero también de verse atravesado hasta el dolor más hondo (al punto de no soportarlo o de querer dejar de verlo) por aquello no deseado que surge dentro de lo que se encuentra.
Otra película maldita (Noches especiales)
Reconstrucción de una historia postergada
Exhaustiva, erudita y también necesaria, Otra película maldita (Alberto Andrés Fasce, Mario Varela, 2023) (re)construye la historia -bastante poco difundida- del cine de terror nacional y lo hace de una manera mayormente clásica al alternar el discurso de especialistas con fragmentos de films, pero proponiendo a la vez algunos modos de delinear un futuro favorable para un género históricamente relegado, desde las autoridades hasta la crítica, en el cine local. Una contribución valiosa y reveladora; un film que entretiene e instruye.
Arturo a los 30 (Competencia Argentina)
Crecer entre la comedia y la melancolía
"Azúcar amargo" es la canción que resuena un par de veces en Arturo a los 30 (Martín Shanly, 2023) generando varios momentos de clímax muy entretenidos y logrados. Pero además, ese concepto de lo dulce que se vuelve áspero, o también de la alegría que se tiñe de aflicción, condensa el tono de esta gran película. Una comedia con un fondo melancólico casi constante, que integra a la vez con naturalidad la diversidad sexual y que rebosa de ideas originales tanto en su estructura temporal como en su despliegue de gags y de personajes sumamente particulares. Un film sensible, veloz, íntimo, catártico, protagonizado de manera excelente por su director y que puede pensarse como un "hacerse grande tardío", como la historia de un joven en sus treintas que, a la vez que realiza varios duelos internos postergados, va transitando el camino hacia una vida más adulta. En ese sentido, la presencia recurrente de autos, trenes o micros simbolizarían esta transición, este recorrido íntimo entre pasado, presente y futuro que el film retrata magistralmente.
Le Parfum vert (Competencia Internacional)
Con vaguedad y tibieza
Una de las piezas teatrales que se citan en Le Parfum vert (Nicolas Pariser, 2022) se titula La ilusión cómica. De manera paradójica, en esa frase puede resumirse bastante de lo que ocurriría con el film: la comicidad, el suspenso, el absurdo son géneros o tonos buscados por la película pero que, más allá de las obvias buenas intenciones de su realizador, lastimosamente pocas veces se alcanzan y quedan sólo en la ilusión o, más precisamente, en la indeterminación. Por momentos tediosa o sin timing, por otros sin demasiada fuerza o gracia, la obra adolece en la construcción de climas tanto para la risa como para la intriga o el thriller, aspectos que contrastan con las interpretaciones muy dignas de sus protagonistas y la elección interesante de locaciones que sin embargo terminan disipándose en medio de una historia cinematográficamente tibia, vaga e imprecisa.
(La repiten el domingo 30 a las 21:30 en el Gaumont)
La vida a oscuras (Competencia Argentina)
Retrato de un preservador
"Si uno ama mucho algo, qué mejor que no se termine nunca" se le escucha decir a Fernando Martín Peña en La vida a oscuras (Enrique Bellande, 2023), hermoso documental que registra con belleza y poesía la tarea indispensable y titánica de Peña por conservar las películas en rollos de fílmico, inmortalizando, así, un tipo de cine y de imagen originaria que, sin tareas como la suya, tenderían a la extinción total, al menos en Argentina. Una película que podría pensarse como romántica o nostálgica pero que tiene un semblante de resistencia que la vuelve a la vez esperanzadora y presente. Un film también objetual y de acción en tanto cubre la pantalla no sólo de planos detalle de latas de celuloide, obras en todos los formatos y salas de cine sino también de su homenajeado proyectando películas en la cabina en secuencias hermosas en las que verlo entre bobinas, manivelas y luces emociona singularmente. De este modo, Bellande logra así salvaguardar, registrar artísticamente, la tarea valiosa de un preservador cuya pasión inagotable y admirable se multiplica generosamente hacia todos los cinéfilos de nuestro país.
(La repiten el sábado 29 a las 20:05 en el Multiplex Monumental Lavalle)
Clorindo Testa (Competencia Argentina)
Pistas no tan falsas
Con la lucidez y el talento para la comedia y la ironía que lo caracterizan, Mariano Llinás emplea en Clorindo Testa (2022) la figura del célebre arquitecto local para recorrer no tanto la historia del artista que da título al film sino más bien su propia biografía, especialmente la relación con su padre, Julio Llinás, casualmente, amigo de Testa. Así, a través de un semblante autorreferencial y paródico sobre la propia construcción de este documental, Llinás dejará en segundo plano, pero nunca ausente, el arte de Clorindo (presente en paneos por sus edificios emblemáticos de la ciudad, sus pinturas y hasta en una travesía a La Pampa) para centrarse en una búsqueda personal en la que el autor, de algún modo, reescribe el vínculo con su progenitor al mismo tiempo que hace discurrir en pantalla a su madre, a su esposa, a su hijo, a su hermana, a sus socios e incluso fotos y filmaciones con don Julio. Decidido a evitar a toda costa la sensiblería o el impacto emocional fácil, Llinás, sin embargo, logra momentos de genuinidad resplandecientes en las carcajadas espontáneas que surgen leyendo una publicación demencial sobre su padre o en una habitación compartida durante un viaje con su hijo. Entre esa gracia sincera, fuera de todo cálculo, se despliegan además libros, bibliotecas, documentos e, inevitablemente, parte de la historia político/cultural del país. Y también, aunque quiera presentarlo como una pista falsa, un homenaje sentido y verdadero al mismísimo Clorindo Testa.
Notas sobre un verano (Competencia Internacional)
Perdida en el deseo
Acaso lo más significativo de un film tan sutil y detallista como Notas sobre un verano (Diego Llorente, 2023) esté por fuera de lo que explicitan sus personajes o, mejor dicho, quizás su mayor proeza se encuentre, justamente, en lo que no se dice ni se expresa pero que se deja intuir, interpretar o construir desde las miradas, los silencios y los espacios de su diégesis. Una película que pone en escena la dificultad de su protagonista para tomar una decisión amorosa y que lo hace alternando un tono mayormente sobrio y lacónico con estallidos potentes y logrados en situaciones de peso dramático, incluyendo por ejemplo las escenas exuberantes de sexo. Un contraste en el tono que también se presenta en la recurrente fluctuación de momentos de alegría y angustia, siempre con paisajes bellísimos de fondo pero además con la incertidumbre no sólo en los vínculos afectivos sino asimismo en lo que respecta a una realidad social acuciante para los jóvenes en España. En concreto, Llorente es un director que sin dudas sabe observar muy bien para acercarse al mundo interior y cotidiano de sus héroes y que tiene la sensibilidad aguda para que su obra no sólo conmueva con lo que expone en lo manifiesto sino también, especialmente, con lo que insinúan, sugieren o no dicen las ciudades, la naturaleza y los personajes.
(La repiten jueves 27 a las 17 en el Cosmos y el sábado 29 a las 15:30 en el Multiplex Monumental Lavalle)
Passages (Trayectorias)
Por el camino del amor propio
Es verdaderamente interesante el trabajo que hace Ira Sachs en Passages (2023) en relación a los puntos de vista de los personajes y a las identificaciones posibles que pueden suscitar en el espectador. Para empezar, el hecho de centralizar la narración en un protagonista que va descubriéndose como egocéntrico, inestable y calculador pero que desde el comienzo genera empatía por su hipersensibilidad y vulnerabilidad ya complejiza una historia en la que, paulatinamente, serán sus dos amantes quienes capturen la atención del film al lograr romper el círculo de manipulación en el que se encuentran inmersos. Pero Sachs todo el tiempo comprende y quiere a los tres protagonistas por igual y es en esta complejidad enunciativa donde el film adquiere gran riqueza. Una profundidad temática que además, desde lo formal, es acompañada por planos y secuencias de gran belleza que incluyen, al mejor estilo Ozon, escenas de baile, sexo y canciones conmovedoras en las que la seducción, el encuentro o la vulnerabilidad de los cuerpos adquieren una fuerza notable y siempre plástica, estilizada. Un relato inteligente acerca de un hombre y una mujer que escapan del masoquismo amoroso en el que los atrapa su amante; pero un protagonista que, a la vez, termina vencido, de rodillas, y que, como en el conmovedor tramo final, quizás lo único que busque sea escaparse de sí mismo.
(La repiten el viernes 28 a las 18:15 en el Gaumont y el domingo 30 a las 18:00 en la Lugones)
Terminal Young (Competencia Argentina)
Mundo Seles
Crear un universo propio, con personajes encantadores y situaciones comiquísimas que hacen disfrutar fervorosamente al público es un trabajo muy celebrable y cada vez más admirable de Lucía Seles. En Terminal Young (2023), los protagonistas de la trilogía del tenis que enamoraron la edición anterior del festival vuelven a expandir su alma singular, sumándose además nuevos héroes que incluyen, entre otros, a la fascinante "la mujer de Villa Elisa". La directora edifica así un derrotero cómico y amoroso que no para de sorprender con diálogos, frases y acciones acertadísimas, muy minuciosas, para expresar la interioridad de cada personaje y que se amalgama con esa narración misteriosa que se imprime en los textos escritos -también en un lenguaje muy particular- sobre la pantalla. La ternura, la ingenuidad, la repetición, el amor, la frustración, la adultez esquiva, vuelven a maravillar de esta forma dentro de ese microcosmos Seles (¡y de sus intérpretes extraordinarios!) que ya es irresistible, adictivo.
(La repiten el jueves 27 a las 14:30 en la Sala Lugones)
Una claustrocinefilia (Competencia Internacional)
Conversar con las imágenes
En pleno confinamiento estricto por la pandemia, Alessandro Aniballi se sirve de su cinefilia, de su amor por el cine, para seguir conectado con un mundo (el concreto, y, también, el de la industria cinematográfica) que amenazaba con desaparecer y al que el recuerdo montado de obras cumbres de Welles, Antonioni, Fellini, Scorsese, Herzog, Ford, Truffaut, Godard, Pasolini, Kubrick y muchos, muchísimos más, parecería devolverle algo de sentido. Estructurada como una especie de diario íntimo o monólogo interior y narrada con la ayuda de herramientas estrella de las cuarentenas como las computadoras o las webcams, Una claustrocinefilia (2022) presenta un recorrido subjetivo por innumerables escenas de la historia del cine, siempre en paralelo, atravesadas o incluso acompañando los recuerdos y las vivencias de la biografía personal del propio director. Un autor ligado al cine también desde su lugar de crítico y que logra un tributo, o más bien un testimonio valioso, sobre cómo el arte puede estar en continuidad pregnante con la vida, con mayor fuerza aún en las situaciones inciertas y angustiantes.
(La repiten el miércoles 26 a las 16:45 en el Lorca)
Amor tóxico (Ramos del Val)
Comedia tan genial como dificultosa
Amor tóxico (Norberto Ramos del Val, 2015) es indudablemente original, irreverente, personal, llena de ideas profundas y graciosas que se sostienen además por actuaciones destacadas y un trabajo de dirección también fantástico. Pero en esta tesis entre misántropa y romántica por momentos se filtran en su enunciación algunos aspectos bastante machistas que pueden terminar incomodando o resintiendo el relato. Así, por ejemplo, y detrás del aparente semblante de poder que se le daría a la protagonista, el film no puede dejar de representarla como un personaje tedioso, histérico, manipulador, por momentos francamente insoportable, socavando incluso muchos diálogos y situaciones inteligentes e interesantes que discurren en pantalla. Algunas frases cuestionables proferidas por la misma joven, sumado al rol antipático que se le otorga, sumarían a esta falta de coherencia que puede volverse incómoda y que reflejaría este encono latente, traicionero, ¿inconsciente?, desde la narración, con el personaje femenino. Una actitud que sería totalmente válida si desde la película no se expresara que la dificultad del amor está en el hecho de lograr relacionarse mutuamente y no, como deja entrever subrepticiamente, en el carácter difícil de la mujer. Lo tóxico entonces, declamaría el film, no sería el amor, sino las mujeres.
(La repiten el miércoles 26 a las 20:50 en el Multiplex Monumental Lavalle)
Nostalgia para el lago, Verano, Crisantemos salvajes entre hojas de mi agenda metí una flor, Al final el día, Una ofrenda musical (Competencia Internacional)
Diverso -e inmenso- programa de cortos colmados de fuerza, ideas y emoción
Los cortometrajes adquieren cada vez más potencia en el BAFICI. Esta edición parece no ser la excepción y volvió a sorprender con historias que, breves en duración, resultaron amplias en belleza, originalidad y conmoción.
En Nostalgia para el lago (Arturo Maciel, 2023), un canoero a la deriva en la noche estrellada del Amazonas y la música romántica más bien triste que se reproduce en una radio analógica componen algo así como un cuadro en movimiento cargado de belleza y de melancolía. El autor crea así una travesía digna de maestros documentalistas como Herzog por su aventura y sensibilidad logrando imágenes maravillosas e impactantemente poéticas.
Al igual que en el corto previo, los protagonistas de Verano (Rafael Ruiz Espejo, Luis Pacheco, 2022) casi no hablan pero transmiten sus emociones a través de sus miradas y de sus cuerpos. Una tensión sexual y también social que los directores hacen crecer y que parece liberarse en un desenlace que, como el resto del film, no busca cerrar significaciones.
Haciéndole honor a su título particular, Crisantemos salvajes entre hojas de mi agenda metí una flor (Valeria Díaz, 2023) resulta una comedia nerd, extraña y políglota que logra la tarea siempre difícil y rescatable de crear un mundo propio, incomparable. Un pequeño universo cubierto de haikus, pinturas vivientes, múltiples lenguas y sesiones con un terapeuta por demás heterodoxo, todo atravesado por la exasperación y los enojos de una protagonista que se torna adorable.
Indudablemente, las grandes cualidades de Al final el día (Carolina Vergara, 2023) se presentan en sus diálogos e interpretaciones. Dos mujeres que están "de vuelta", casi más allá del bien y del mal, y un film que emplea, con originalidad inusual en el cine local, el humor negro, incluso para referirse a temas como el suicidio o el rol de madre.
La obra para cerrar la muestra no podía ser otra que la maravillosa Una ofrenda musical (Rogelio Navarro, 2023). Ante un tema (la enfermedad que transita el director) que muchos autores, razonablemente, abordarían con angustia o solemnidad, Navarro opone una representación singular rebosante de belleza, vitalidad y hasta alegría que termina emocionando profundamente. Los registros fílmicos del paso del tiempo entre el antes y el después de un diagnóstico doloroso e inesperado, paisajes hermosos en compañía de la persona amada, amistades que sostienen, enfermeras que asisten, una especie de diario íntimo escrito en la pantalla, la importancia terapéutica de la música y hasta discusiones con encuestadores van conformando, siempre a través de un formalismo diverso y original, una historia inspiradora con un protagonista talentoso y admirable.
(Las repiten el miércoles 26 a las 11:$5 en el Cultural San Martín y el viernes 28 a las 18:20 en el Cosmos)
Master Gardener (Trayectorias)
Trascender el pasado
Protagonistas con experiencias pasadas oscuras y virulentas mancomunan inmediatamente Taxi driver (1976) y Master Gardener (2022). Guionista de la primera y director de la segunda, Paul Schrader recorre en su reciente film la idea de trascender, de dejar atrás el pasado traumático pero evitando esta vez la salida en la locura que tiene lugar en la historia de Scorsese. Con la jardinería como metáfora potente de aquello que con el tiempo puede renacer, la obra será siempre comprensiva, respetuosa del dolor que carga su personaje principal, héroe al que enaltecerá y dignificará continuamente a lo largo del relato. Una película que despliega un formalismo exquisito en la iluminación (la escena del primer encuentro sexual entre Narvel y Maya es fascinante), el montaje (por momentos imperceptible, dejando discurrir sin cortes las acciones y emociones de sus personajes; por otros frenético, reflejando su ansiedad o nerviosismo) y el orden temporal de la narración, y que también siempre está atenta a transitar esta cuestión reparadora, liberadora, de la vocación primero y del vínculo amoroso después. Admirador de Bresson, Schrader parece fiel al legado piadoso del autor francés de redimir a los marginales que sufren defendiendo la tesis que las personas, así como las plantas y las flores, si se les da la oportunidad (y aquí el personaje de Sigourney Weaver es fantástico), pueden volver a florecer, a reescribir, a transfigurar su historia.
(La repiten el miércoles 26 a las 20:45 en el Multiplex Monumental Lavalle)
Afire (Trayectorias)
Los años de aprendizaje
Lejos de las historias centradas en la Segunda Guerra Mundial y por fuera también de la temática mitológica de sus últimos films, Christian Petzold crea en Afire (2023) una especie de novela de formación bastante sombría con una puesta en escena que remite a su vez, por momentos, a lo mejor de las obras estivales de Éric Rohmer. Una belleza visual que es acompañada por diálogos y situaciones colmados de gracia, arte y seducción pero siempre teñidos -y aquí se despega del apacible aire rohmeriano- por un fondo de tensión prácticamente constante en relación a los incendios forestales que afectan las cercanías del lugar idílico en el que se alojan sus protagonistas. Fuegos de la naturaleza que hacen eco con la combustión mental de León, el personaje principal atravesado por una crisis en su inspiración y por su reciente y problemático enamoramiento hacia Nadia, su compañera inesperada de estadía. Pero esta historia inteligente, sensible, delicada y que también evoca en su trama la oscuridad sentimental del Romanticismo alemán, se potencia todavía más con la presencia y la interpretación de Paula Beer: su rostro, sus movimientos, su sonrisa, su voz, irradian un fulgor casi inefable que Petzold despliega de manera magistral al hacerla recitar -¡2 veces!- un poema conmovedor de Heine. Una secuencia estremecedora dentro de otra película fascinante de este director.
(La repiten el domingo 23 a las 15:30 en el Multiplex Monumental Lavalle)
Goutte d'or (Clément Cogitore)
Claroscuros de los márgenes
La curandería vuelve a estar presente en el festival, esta vez con Goutte d'or (Clément Cogitore, 2022). Igual de asfixiante y de compleja que El santo, pero situada en Francia y con un tono más social, el último film de Cogitore expone, a pura cercanía y movimientos de cámara, los claroscuros de sus protagonistas, quienes oscilan entre estafas, traumas y redenciones. Una narración que deja ver las miserias de sus retratados pero que no obstante nunca enjuicia ni declama sino que muestra, acompaña, e invita a la reflexión. La noche y el dolor omnipresentes encuentran así, por momentos, resquicios de calma, honestidad y hasta leves dosis de humor que suman al talante piadoso de la obra. Un recorrido simbólico que va desde los iniciales planos detalle de la descarga de basura de un camión recolector nocturno hasta el rostro final del personaje principal, en pleno día, procesando su encuentro trascendental con un grupo de preadolescentes.
(La repiten el lunes 24 a las 17: 20 en el Multiplex Monumental Lavalle y el sábado 29 a las 20:40 en el Lorca)
And, Towards Happy Alleys (Competencia Internacional)
Crear belleza dentro del caos
Es extraño y al mismo tiempo único el efecto que consigue Sreemoyee Singh con su reciente documental And, Towards Happy Alleys (2023). Único -y maravilloso- porque, desde su lugar de joven cinéfila y bibliófila india, emprende un viaje de tesis desde Calcuta a Teherán para acercarse al país de los directores y poetas que la cautivaron en su vida. Y extraño porque logra irradiar un tono feliz, dulce y amoroso en una problemática -la censura a los artistas en general y a las mujeres en particular dentro del régimen iraní- que, a lo largo de la película, va descubriéndose cada vez más odiosa, cruel y antipática.
Así, a su desfile íntimo, sincero y celebratorio que incluye entrevistas a un director cumbre como Panahi, una visita a la casa de Kiarostami o citas de la poeta y directora Forugh Farrojzad, Singh añade no sólo epifanías particulares como el registro de fenómenos naturales (una nevada inusual, un río que se seca, árboles hermosos en otoño) o el magnetismo de su voz cantando sino también entrevistas a líderes políticas y diversas ciudadanas teheraníes, quienes relatan y reflexionan sobre la opresión que sufren en su vida diaria, sobre lo anacrónico de las diversas prohibiciones que las atraviesan cotidianamente y hasta de la esclavitud que les produce seguir la belleza hegemónica. Testimonios que, sin desatender nunca lo acuciante de cada situación, se matizan además, algunas veces, con humor (¡las cirugías de narices!), esperanza o hasta cierto idealismo humanista. En ese sentido, las secuencias finales con un grupo de niñas iraníes cantando y divirtiéndose en una escuela es un gesto (más bien, otro gesto) político del film que invita a despertar conciencia para que un futuro más libre e igualitario para esas chicas -y para la expresión artística en ese país- sea posible.
(La repiten el sábado 22 a las 22:05 en el Cosmos y el lunes 24 a las 16:30 en el Lorca)
L'Envol (Trayectorias)
Cine esplendoroso y metafísico
L'envol (Pietro Marcello, 2023) es una película sencillamente hermosa. Un film de semblante literario ambientado en el primer tramo del Siglo XX en el que su director fragmenta en detalle manos, pies, rostros y sucesos de la naturaleza pero en el que nunca deja de unir, de reunificar, el alma, la nobleza y los contextos históricos y espaciales que atraviesan a sus personajes. Una obra, además, que cree y apuesta por la belleza del cine, por sus texturas en pantalla y por su potencia poética y metafísica; que cree en la magia, en la sororidad y en la libertad de alternar clasicismo y lirismo sin afectar la coherencia o la profundidad del relato. Así, solamente puede sentirse admiración pura ante la grandiosidad de una historia con protagonistas inolvidables (¡Raphael! ¡Juliette!, ¡Adeline!) que hacen de su pequeño mundo -y del cine- un lugar mejor.
(La repiten el lunes 24 a las 20:20 y el martes 25 a las 16:30 en el Lorca)
El santo (Competencia Internacional)
Entre la luz y la oscuridad
Desde sus primeros segundos El santo (Agustín Carbonere, 2023) se vuelve una experiencia envolvente, atrapante. Por momentos luminosa, casi bressoniana, y por otros tenebrosa, incluso vil, la película explota al máximo la complejidad de su tema (los curanderos, su entorno y sus prácticas) a través de la imagen y el sonido en un relato permanentemente incómodo que celebra y rechaza a la vez. Y es en esta enunciación ambivalente que no cierra sentidos o significaciones donde irán confluyendo casi al mismo tiempo la fe y la locura, la vocación, la ambición y el chantaje y lo religioso y lo abyecto, siempre retratados (respaldados) con este formalismo notable tanto en la composición pictórica de los planos como en un trabajo de sonido que cubre toda la obra de un efecto perturbador.
(La repiten el sábado 22 a las 11:45 en el El Cultural San Martín y el lunes 24 a las 20:25 en el cine Multiplex Monumental Lavalle)
Rk/rkay (Rajat Kapoor)
El cine dentro del cine, pocas veces tan ingenioso
La relación profunda y espejada entre un autor en crisis y sus creaciones, capas entrelazadas de puesta en abismo o cine dentro del cine, personajes que, misteriosamente, desaparecen en la imagen de películas ya filmadas y un timing, sensibilidad y capacidad fantásticos para la comedia, son algunas de las ideas y cualidades que hacen de rk/rkay (Rajat Kapoor, 2021) una obra sorprendentemente original, compleja e inteligente. La figura de Kapoor (además protagonista y guionista del film), uno de los invitados estrella de este BAFICI, representa así, con este largometraje, una invitación inmejorable para descubrir -o seguir conociendo- el profuso cine indio.
(La repiten el domingo 23 a las 13:15 en el Gaumont y el sábado 29 a las 15:30 en el Multiplex Monumental Lavalle)
Último recurso (Apertura)
Cuando perder es divertido
Dentro de lo que ya es acaso una tradición, el primer largo de este BAFICI resultó, nuevamente, una muy buena comedia. Último recurso (2023), de Matías Szulanski, se vuelve disfrutable en toda su extensión al plantear un recorrido repleto de ingenio, situaciones graciosas y afectuosas y también, sorprendentemente, una celebración de la pasión por el periodismo de investigación, en este caso ligado al fútbol nacional de finales de los 20. Protagonizada por dos mujeres bastante outsiders a las que parece no importarles tanto ganar como el riesgo y la aventura (además de ser una dupla que contrasta entrañablemente), la película asimismo toma riesgos y resplandece con humor intempestivo, citas cinéfilas, instrumentos de viento, momentos absurdos y gags originales que la dotan de fluidez y disfrute. Una historia adrenalínica que con sus planos cercanos y desde su enunciación acompaña y enaltece a sus heroínas, prefiriéndolas derrotadas pero dignas y vitales antes que ganadoras inmaculadas y perfectas.
Continuum - La playa (Apertura)
Historias condensadas
En solamente 6 minutos, Mariana Bomba conjuga y condensa en Continuum - La playa (2023) la experiencia personal iniciática y trascendental de sus protagonistas con parte de la historia política y social de un colectivo minoritario de Argentina en los años 90. Un film que dispone su archivo muy singular de forma poética y nostálgica y que suma aún más potencia y belleza al dejar ver, casi de refilón, la presencia radiante, cautivante, de una leyenda viva del cine nacional.
(Las repiten jueves 20 a las 15:30 en el Multiplex Monumental Lavalle, domingo 23 a las 19:30 en el Anfiteatro del Parque Centenario y sábado 29 a las 19:20 en el Gaumont)
Por Gabriel Yurdurukian
Today in cult film and trash cinema history: on April 17, 2018 the second part of John Waters’ trash trilogy Female Trouble was screened at BAFICI - Buenos Aires Film Festival.
Here's some fan art inspired by the cult classic!
Ya pasaron suficientes cosas este mes como para darlo por terminado... o no.
instagram.com/pizzaycine
[21] BAFICI (3 al 14 de Abril de 2019)
Maya (Trayectorias)
Del dolor al amor
Las películas de Mía Hansen-Løve suelen presentar protagonistas inmersos en situaciones traumáticas que durante el desarrollo de la trama van elaborando su dolor y vuelven a empezar. Una superación que se despliega con delicadeza e inteligencia, sin estridencias y atenta siempre a la realidad íntima de sus personajes. Maya, su último largometraje, no es la excepción. La relación entre un periodista de guerra francés liberado después de varios meses de secuestro en Siria y la joven india que da título al film pone en escena nuevamente este pasaje del dolor al amor con la misma sensibilidad que sus producciones anteriores. Una transformación que tiene lugar con una cadencia tranquila y donde la música y los paisajes son elementos centrales para el proceso de cambio interior.
Los planos de la India y sus habitantes, el deambular del protagonista por diferentes ciudades, las canciones autóctonas y el propio semblante trémulo de Maya establecen una atmósfera entre melancólica y vital y preparan el terreno para un desenlace de una belleza sublime. La trascendencia de un encuentro reparador y una directora que representa como nadie las reconstrucciones del alma.
The Unicorn (Competencia Internacional)
Registros desnudos de arte y locura
Lo que comienza como un documental independiente sobre el músico Peter Grudzien, reconocido autor del primer disco de country gay a mediados de los 70's, deviene una obra angustiante sobre una familia mentalmente enferma recluida en una casa saturada de locura. Más allá del descubrimiento de estos personajes singulares y de todo el material de archivo que registraron durante años, el mérito principal de los directores Isabelle Dupuis y Tim Geraghty radica en el respeto y comprensión con el que acompañaron a estos protagonistas marginales en diferentes momentos críticos de su existencia. Lejos de la burla o la caricaturización, el relato se preocupa todo el tiempo por respetar la dignidad de unos seres en decadencia que recuerdan a la mítica Grey Gardens del '75 por la desnudez y crudeza de la situación, los vínculos patológicos y los testimonios en carne viva. La cámara en mano, la calidad precaria de la imagen y las canciones apesadumbradas de Grudzien contribuyen desde lo formal a potenciar este film único que expone sin velos la enajenación y la potencialidad del arte como salvación (o paliativo).
L'Île au trésor (Lugares)
Espacio para el placer
Este documental de Guillaume Brac observa la temporada de verano en un centro de diversión acuático en las afueras de París y lo hace con una belleza y serenidad apreciables. Niños que intentan entrar al predio sin pagar entradas, jóvenes que solamente concurren allí en búsqueda de conquistas amorosas, habitués vitalicios que vieron las transformaciones del lugar, cisnes, guardavidas, relámpagos amenazantes y hasta los miembros de la administración son los protagonistas de este retrato impresionista colmado de agua y rayos de sol. Un trance tan apacible como la melodía de Kingston Town, la canción de UB40 que cierra el film.
Mangoshake (Competencia Vanguardia y Género)
Anti coming of age absurdo y demencial
El film de Terry Chiu propone una escalada hilarante de situaciones absurdas y sin sentido con adolescentes intranquilos que venden batidos de mango en un pueblo desolado. Enérgica, lúdica e improvisada, la película es una sucesión de gags ridículos con una edición frenética, actuaciones delirantes y un espíritu inclasificable y singular. Taika Waititi, con su mítica Eagle vs. Shrak, puede pensarse como referente de este tipo de comedias que centralizan lo absurdo y lo raro. Pero si en la obra mencionada anteriormente podía vislumbrarse un argumento que conducía el relato, Mangoshake es vanguardia, desorganización y caos. Un delirio radiante.
The house that Jack built (Trayectorias)
Un ícono de lo perturbador
La última película de Lars Von Trier se sirve de la violencia extrema y explícita para sostener que el arte está conformado no solamente por lo bello sino también por lo horroroso. Un gore episódico sobre un sociópata y sus métodos que confirman al director como referente icónico de lo miserable, exponiendo en pantalla escenas cada vez más desagradables. Un provocador sarcástico que logra secuencias perturbadoras y que simpatiza en demasía con las acciones despreciables de su protagonista. Una reflexión interesante pero una forma abyecta de demostrarla.
Meeting Gorbachev (Trayectorias)
Tributo personal a un hombre histórico
Werner Herzog (en co-dirección con André Singer) rinde homenaje al último presidente de la ex URSS Mijaíl Gorbachov y lo hace con una admiración y sensibilidad que conmueven asombrosamente. Lejos de sus producciones más osadas, el autor alemán presenta con clasicismo a su retratado alternando una entrevista que le realiza en el presente con archivos de su vida política y personal. Así como Herzog sorprende con su declaración de amor abierta y afectuosa, Gorbachov se descubre como un personaje romántico y hasta idealista que se expone sin reservas en una conversación íntima con el director. Paradójicamente, hitos que lo involucraron como la reunificación alemana, la implementación de la Perestroika, la disolución de la Unión Soviética y el Golpe de Estado que lo derrocó no tienen tanta fuerza en el film como el tramo en el que el ex líder político recuerda a su esposa y recita una poesía de Mijaíl Lérmontov. Un acercamiento personal a uno de los políticos más importantes de la historia.
ITUZAINGO V3RIT4
Lo genuino vs. lo impostado
Raúl Perrone vuelve a crear un universo singular donde se burla del esnobismo de la industria del cine a través de un grupo de actores afectados que deambulan vestidos de gala por la Zona Oeste de Buenos Aires. Con un blanco y negro fellinesco y fantasmagórico de una fuerza sorprendente, improvisaciones graciosas, selfies infinitas, ¡y hasta máscaras de Perón y Evita!, el mítico realizador ridiculiza con belleza la hipocresía de los vínculos del ambiente (incluidos los paródicos BAFUCHI y Festival di Cane). Cerca del desenlace, un postulado ético sobre su forma de pensar el cine traerá el color, romperá la ironía y embellecerá aún más esta experiencia tan irrepetible y libre como la música jazz que respalda la obra.
Cortázar y Antín: Cartas iluminadas (Películas sobre películas)
Semblanza del proceso creativo
Para todos los que nos preguntábamos cómo habrá sido la participación como guionista de Julio Cortázar en las películas de Manuel Antín (Circe, La cifra impar), el documental de Cinthia Rajschmir tiene la respuesta. Un recorrido íntimo y afectuoso sobre la relación entre los dos artistas, rescatando una fono-carta invalorable que incluye la voz de Cortázar sugiriendo ideas, líneas y planos para los films. Este intercambio creativo entre ambos, sus ideas sobre el cine y también el testimonio actual de Antín estarán editados con tramos emblemáticos de las obras y más correspondencia que fueron enviándose durante varios años. Tratándose de dos personajes que instituyeron formas rupturistas en sus respectivos lenguajes, el tono clásico y dulcificado que imprime Rajschmir a su producción puede resultar por demás conservador pero su admiración por los retratados es palpable y la obra resulta ilustrativa y sincera.
Santiago, Italia (Función de clausura)
Un documental político, sin neutralidades
Lo político y lo partidario siempre estuvieron presentes en los films de Nanni Moretti. Desde sus reflexiones sobre el Partido Comunista en Pallombella Rossa (1989) hasta la protesta de trabajadores que abre el film en Mía Madre (2015), el director italiano plasmó diversas cuestiones sociales en la pantalla con una toma de posición marcada del lado del proletariado. En su última producción, el autor presenta un documental emocionante sobre la historia de los refugiados chilenos en Italia durante la dictadura militar de Pinochet. Lejos de la parcialidad, Moretti reúne material de archivo y testimonios valiosos, provocando en muchos casos la conmoción genuina de sus entrevistados. Los relatos crudos, la mezcla de idiomas, la solidaridad del pueblo italiano con los chilenos y especialmente el gesto ético del realizador interpelando a ex militares presos que intentan justificar su accionar edifican una obra concisa que acompaña el sufrimiento y se pronuncia a favor de los inmigrantes. Un pasado no tan lejano, un film muy actual.
(La repiten Domingo 14, 16:00, Gaumont)
We are little zombies (Competencia Internacional)
Un torbellino audiovisual y narrativo
Ver la película de Makoto Nagahisa resulta una experiencia alucinante. Narrado en clave de videojuego noventoso, el film presenta las aventuras de cuatro niños entrañables y su modo singular de atravesar el dolor que los une. Con una libertad casi experimental tanto en sus formas retrofuturistas como en su contenido zigzagueante, We are little zombies es una pieza única que redobla la apuesta constantemente, incluyendo además canciones que son verdaderos hits. Novedosa, tierna, delirante y arriesgada, la obra se erige como un torbellino audiovisual y narrativo que deslumbra con gracia e inteligencia, explotando al máximo las posibilidades del arte cinematográfico. Una idea osada que logra plasmarse magistralmente.
(La repiten Domingo 14, 18:00, Gaumont).
What she said: the art of Pauline Kael (Películas sobre películas)
Más allá de la crítica
Este documental de Rob Garver sobre una de las principales críticas cinematográficas de la historia expone con amabilidad y contundencia vida y obra de su protagonista, desplegando un archivo valioso y desconocido para gran parte del público local. Amada y odiada en igual medida por directores y lectores, Pauline Kael, así como sus colegas de la Nouvelle Vague, trascendió la mera función crítica y analítica de films particulares para inmiscuirse directamente en la difusión activa de algunos realizadores despreciados, transformando así los gustos de los espectadores. Fragmentos de sus textos más reconocidos leídos en off por la famosa actriz Sarah Jessica Parker, recuerdos de sus programas radiales y de sus entrevistas en televisión y cartas de agradecimiento de autores estelares como Steven Spielberg o Woody Allen contribuyen a dimensionar la trascendencia de la figura de Kael y la importancia que tenía su pensamiento en el mundo del cine. Su aversión hacia Mary Poppins ("¡detesto ser manipulada!") y su respuesta a un oyente enojado que la mandó a dirigir películas en lugar de quejarse ("no necesito ser gallina para saber si un huevo tiene buen sabor") se encuentran entre los tramos célebres de esta producción cabal y delicada de una amante del cine.
Los tiburones (Competencia Internacional)
Explosiva y expresiva
Todo es personal, explosivo y hermoso en la ópera prima de Lucía Garibaldi. La rebeldía de su protagonista, las contradicciones de la adolescencia, la pujanza del despertar sexual, la irrupción de la naturaleza y los conflictos familiares están puestos en escena de modo particularísimo, con una libertad arrolladora, lejos de cualquier impostura o esquema trillado. Un cuento veraniego que recuerda la mítica Glue (2006) por su soltura, insurrección, expresividad y sensibilidad, pero esta vez con una chica como protagonista y ambientada en la costa uruguaya amenazada por la posible presencia de tiburones. El sonido recurrente del electropop, además, estimula una narración que fluye con vigor, siempre atenta a los detalles y a la interioridad de su personaje principal. Asombrosa.
(La repiten Viernes 12, 18:00, Gaumont).
Romance de la ternura tardía; Blue Boy; El brazo del Whatsapp; Guiso de Saturno; Lo que perdí en el fuego; Mis noches con Julia, Yo maté a Antoine Doinel (Competencia de Cortos argentinos)
Historias heterogéneas con resultados desiguales
Siete de los dieciocho cortometrajes nacionales en competencia sorprenden por su disparidad. Entre los más logrados y singulares se destacan Blue Boy (Manuel Abramovich), un registro casi acusmático e hipnótico de taxi boys rumanos en Berlín que escuchan sus testimonios grabados mirando a cámara y Yo maté a Antoine Doinel, un delirio cinéfilo de Nicolás Prividera que no cede nunca su intensidad. El brazo del Whatsapp, del reconocido Martín Farina, registra a un grupo de hombres debatiendo sobre las virtudes y defectos de la aplicación con algunos tramos graciosos pero sin la singularidad que le descubrimos en sus trabajos previos. Los que sí tienen atributos distintivos son la comedia absurda, esotérica y un tanto amateur Guiso de Saturno (Juan Linch) y el tal vez por demás lacónico documental Lo que perdí en el fuego (Sofía Ferraro) sobre una inmigrante en Buenos Aires, colmado de paisajes dramáticos en cinemascope. Por último, en Romance de la ternura tardía, Ana Bugni es la mediadora (y directora) de testimonios contrastados e hilarantes entre su madre escritora y su particular abuela a la vez que Mis noches con Julia (Rodrigo Alonso Kahlo) resulta el más indefinido de la muestra con una historia difusa de un hombre y una mujer que se reencuentran, filmada en un aparente Súper 8 también disonante.
(Los repiten Domingo 14, 22:55, Gaumont).
Ojos negros (Competencia Internacional)
La intimidad, en tono intimista
Se habla poco pero se transmite mucho en la película de Marta Lallana e Ivet Castelo. Con una sobriedad punzante, las directoras logran representar los conflictos interiores de una adolescente que transcurre sus vacaciones en un pequeño pueblo español, lejos de sus padres y en compañía de sus casi desconocidas tía y abuela. Miradas, gestos y diálogos mínimos tienen una fuerza considerable, especialmente en la relación de la protagonista con una amiga nueva, un vínculo que crece con el caluroso paisaje estival de fondo. Una temática que el cine ya viene representando muchas veces (el hacerse grande, la tensión sexual no resuelta, la incomprensión de la familia) y a la que esta producción suma su cadencia pausada y sutil para hacer palpable aquello que está latente y una localidad singular que acompaña muy bien.
(La repiten Sábado 13, 16:00, Gaumont).
L'homme fidèl (Competencia Internacional)
Comedia romántica francesa, con el encanto de los clásicos
El film de Louis Garrel refleja una doble herencia: la más cercana, la de su padre Philippe y otra más remota pero igual de potente: la de algunos de los cineastas de la Nouvelle Vague como Claude Chabrol o François Truffaut. Un triángulo amoroso entre jóvenes bellos, voces en off que dirigen el relato y hasta ciertas dosis de suspenso van edificando una historia que divierte y sorprende todo el tiempo, incluyendo además un personaje adorable en el hijo adolescente de una de las protagonistas. Planos y encuadres seductores, algunas situaciones agridulces y la libertad de los personajes para expresar abiertamente sus sentimientos amorosos evocan el encanto de las mejores comedias románticas francesas de los 60's, aggiornadas a nuestro siglo.
(La repiten Sábado 13, 18:30, Gaumont).
Lo que son las mujeres (Muriel Box)
Poco feminismo, bastante obsolescencia
El mérito de Box como una de las realizadoras precursoras del feminismo aún no se vislumbra en esta pieza de 1957 que comienza muy bien, justamente con un personaje femenino que lucha por tener los mismos derechos que su enamorado, pero, a excepción de este tramo, el film se va tornando lento, repetitivo y con poca gracia. Que sea un varón al estilo Don Juan quien sostiene el punto de vista de sus múltiples amoríos resta un poco a la noble intención de Box de poner en escena mujeres independientes que intentan escapar de los prejuicios y los mandatos a los que están sometidas. Una típica comedia británica de enredos que con los años se tornó un tanto obsoleta y apática a diferencia de otros grandes clásicos afines como La regla del juego o El cielo puede esperar.
Mudar de vida y Los años verdes (Ruth y Rocha)
La belleza también puede doler
Ya sea la historia de un hombre maduro que retorna a su casa en un pequeño pueblo costero y se desilusiona con lo que encuentra (Mudar de vida, 1966) o la de un joven que descubre un amor trascendental en la gran ciudad (Los años verdes, 1963), Paulo Rocha baña sus ficciones de un clima de aflicción serena, dulce, desplegando un blanco y negro subyugante y música mayormente melancólica. Con una destreza admirable para la composición de planos y encuadres tan delicados como ampulosos, ambos films portugueses retratan la vida de las clases populares, trabajadoras, y, detrás de esta inmensa belleza taciturna que desprenden las imágenes (las escenas de bailes y caminatas en Los años verdes son maravillosas), tienen lugar sucesos dolorosos y acciones oscuras. Un autor personalísimo; dos obras que parecen poesías filmadas.
Hombres de piel dura (Competencia Argentina)
Entre el cine social y el exploitation
Es notoria la evolución de José Celestino Campusano desde Vil Romance (2008) hasta su flamante estreno en el presente festival. Avances que se perciben especialmente en el modo de narrar, la dirección de actores y la destreza para trabajar cada plano. Con los años, da la impresión que aquella brutalidad casi paródica de sus inicios fue dando lugar a un cine menos tosco pero siempre intenso y excesivo. Hombres de piel dura expone un tema delicado (los abusos infantiles por parte de los miembros de la Iglesia) y lo hace con fuerza y destreza, surfeando casi siempre situaciones que podían estar al límite de lo irritante (un protagonista adolescente que mantiene una relación con un cura/abusador) con una enunciación que humilla a los culpables y trata con respeto y dignidad a las víctimas. El problema surge particularmente con una escena por demás arriesgada que lleva el rechazo -y al espectador- al extremo resintiendo considerablemente el buen pulso que venía esgrimiendo la película ante un tema tan complejo.
Paralelamente a esta trama social y de denuncia, el film presenta una vertiente más ligada al cine de explotación con numerosas secuencias sexuales casi explícitas en una atmósfera de constante voluptuosidad y lujuria. Parlamentos directos, desprejuicio constante y un protagonista magistral son aciertos de una obra que, en su intención de crudeza, derrapa con un fragmento innecesario.
(La repiten Sábado 13, 12:00 Gaumont).
Shakti (Vanguardia y Género - selección oficial fuera de competencia)
Depresiones y risas
El célebre Martín Rejtman exhibe un cortometraje protagonizado por un neurótico adorable y antihéroe inmerso en situaciones cotidianas que se tornan incómodas y absurdas. 20 minutos de comedia pura, personal y efectiva con un ritmo narrativo tan dinámico que el film transcurre con una velocidad asombrosa. Religiones encontradas, conflictos entre paciente y terapeuta y la necesidad del protagonista de salir de sus varias depresiones por causas amorosas son algunas de las numerosas situaciones hilarantes que se presentan incesantemente y que dejan con ganas de más desarrollo. La maestría de crear un mundo propio y distintivo con unas pocas escenas.
(Lo repiten Martes 09, 15:00, Multiplex Belgrano, Jueves 11, 22:30, Gaumont)
Fin de siglo (Competencia Argentina)
Romance en múltiples temporalidades, con tramos muy placenteros
Comienza un tanto adormecida pero la ópera prima de Lucio Castro va creciendo en su desarrollo hasta establecerse como un film cautivante, personal y con varias secuencias de una belleza sumamente disfrutable. Un romance en Barcelona (o varias versiones del mismo), que se presenta en distintas temporalidades, con una pareja protagónica seductora y diálogos existencialistas sobre los vínculos, la fidelidad y las vicisitudes de la relaciones gays. Así como la obra, la química entre los protagonistas va asentándose a lo largo del metraje, retratada con numerosas secuencias eróticas y siempre respaldada en profundidad de campo por la hermosura de la ciudad y las playas españolas. Hong Sang-soo y Éric Rohmer se vislumbran como grandes referentes del director, quien logra crear una película singular que incluye un par de escenas esplendorosas como el baile de seducción con Space age love song sonando de fondo o la impresión en pantalla de la cita de un libro que será trascendental para uno de los personajes. Compartir un vino en la playa, recorrer un museo, sacar fotos del paisaje son placeres efímeros que el film celebra, privilegiando las transiciones por sobre los puntos de llegada. Sin la intención de ofrecer un sentido único a través de un argumento clásico (incuso hay varias alusiones metafísicas), Fin de siglo se emancipa de los cálculos y las reglas propiciando una experiencia libre, como un camino abierto a múltiples recorridos.
(La repiten Martes 09, 14:50, Multiplex Belgrano y Viernes 12, 22:50, Gaumont)
Margen de error (Competencia Argentina)
Celebración del desprejuicio, la vitalidad y la emoción
Liliana Paolinelli construye una película no solamente hermosa sino también superadora para el cine nacional: podría decirse que es de las pocas veces que la homosexualidad de los protagonistas no tiene ningún subrayado especial en el conflicto sino que se integra naturalmente a la historia para dejarle lugar a problemáticas más profundas y concretas. Esta comedia dramática y romántica sobre Iris, una mujer de 50 años, su pareja, su nuevo deseo y su grupo de amigas entretiene y conmueve en igual medida, sosteniendo su belleza e intensidad durante todo el relato. Mujeres adultas presentadas con vitalidad, fortaleza y ganas de divertirse (en este sentido recuerda a la chilena Gloria) interpretadas por un casting extraordinario, con Susana Pampín en un protagónico descollante.
En su intención de divertir, que lo hace muy bien y de manera clásica, Paolinelli no descuida jamás la sensibilidad para construir vínculos sinceros, complejos y verosímiles entre personajes de distintas generaciones. Bailes alegres, abrazos cálidos, llantos angustiantes, vicisitudes con la tecnología y varios paneos por la ciudad acompañan desde la puesta en escena el conflicto interior de una mujer que se descubre enamorada de la hija de una amiga y que pone en cuestión su existencia y relaciones previas. En este sentido, no debe ser casual la pasión robustecida de Iris por La traviata (La extraviada) en un momento de su vida donde se siente perdida y sin las certezas habituales. Una película con alma, lejos de los estereotipos y cerca de la profundidad de la vida.
(La repiten Martes 09, 17:55, Gaumont)
God of the piano (Competencia Internacional)
Un personaje despreciable para un film incongruente
Pocos de los personajes ficticios de todo el festival deben ser tan exasperantes como Anat, la protagonista de God of the piano (Itay Tal, 2019), dispuesta a cualquier cosa por convertir a su hijo (¿su hijo?) en el pianista célebre que no pudo ser ella. Entre los méritos del director, puede destacarse la sobriedad con la que exhibe el carácter obsesivo de esta psicópata manipuladora, evitando subrayados que caigan en el ridículo o la hipérbole barata. La tensión se sostiene todo el tiempo, las actuaciones están muy bien y la idea en principio podría haber resultado interesante. Sin embargo, hay algo insalvable del film y es su punto de vista incongruente, casi endeble, al momento de retratar esta historia espantosa. Porque una cosa es apartarse del juicio moral a los personajes o a la historia y otra prácticamente celebrar las acciones reprochables. Una indulgencia que llega a su extremo en el desenlace, cuando se representa a una Anat purificada e iluminada que procura redimir sus errores del pasado cuando en realidad lo que se desprende de las escenas previas es que entendió que su hijo ya no logrará satisfacerla y lo descartará por otro camino. Una enunciación tibia y confusa.
(La repiten Martes 09, 16:10 en el Gaumont)
Koko-Di Koko-Da (Competencia Internacional)
El terror como catarsis
Se sufre y se está muy incómodo viendo el film de Johannes Nyholm. Un hecho traumático y doloroso en el comienzo será redoblado por un desfile de pesadillas terroríficas interminables que, paradójicamente, le servirán a los protagonistas para ir elaborando la pérdida que sufrieron en el inicio (y que el director no podría haber representado de manera más abyecta). Esta continuación de secuencias bucólicas escalofriantes (basadas, además, en una canción infantil empleada de manera siniestra) están acompañadas por animaciones metafóricas que también oscilan entre lo angustiante y lo catártico. Una experiencia intensa, en sintonía con todo lo que se viene proyectando últimamente del cine nórdico y que hacen parecer a Lars Von Trier un autor liviano.
(La repiten Lunes 08, 14:10 Múltiplex Belgrano y Miércoles 10, 15:45, Gaumont).
Breve historia del planeta verde (Competencia Argentina)
De excluidos y extraterrestres
Desde su argumento, la última película de Santiago Loza ya resulta singularísima: tres amigos, Tania, Pedro y Daniela, deben regresar a una criatura extraterrestre al lugar donde apareció para cumplir la última voluntad de la abuela de la primera. La figura del alienígena no es casual y funciona como metáfora de la interioridad de estos tres personajes minoritarios (una chica trans que trabaja en discotecas, un homosexual discriminado en su infancia y una joven deprimida tras una ruptura amorosa) que a lo largo de su peregrinación irán superando varios de sus traumas del pasado.
La extraño, lo absurdo, lo fantástico y lo dramático confluyen así en un film original que enaltece la cofradía entre seres vulnerables (por momentos recuerda a Las hijas del fuego), delimitando muy bien el perfil de sus personajes e introduciendo disrupciones temporales que complejizan aún más la narración. El exceso de solemnidad en algunos de los diálogos y cierto facilismo en la resolución de las situaciones reivindicativas rebajan un poco esta obra que sorprende favorablemente.
(La repiten Lunes 08, 17:20, Multiplex Belgrano y Miércoles 10, 20:20, Gaumont)
Badur Hogar (Competencia Argentina)
Salir del autoengaño
"¡No me voy a escapar!, ¡No me voy a escapar!" les grita Juan a su mamá y hermana cerca del desenlace de Badur Hogar (Rodrigo Moscoso, 2019). Se trata de las pocas escenas en las que lo vemos serio, verdaderamente enojado y comprometido con lo que manifiesta. De engaños (hacia terceros y hacia sí mismo), huidas y procrastinaciones está envuelta la vida de este joven en sus treintas, protagonista de una comedia romántica original, tan divertida como profunda. Un film salteño (con la frescura que implica para el espectador salir de la habitual concentración porteña), con actores mayormente locales, que, al trascendental encuentro amoroso de la pareja principal, lo acompaña desde el guión con una transformación interior de Juan francamente conmovedora. Ágil, efectiva e ingeniosa en sus diálogos y situaciones cómicas, la obra esgrime esta misma fuerza para las vertientes más dramáticas y sensibles de la historia que incluyen herencias estancadas y problemas de salud. Un elenco impecable, personajes queribles y una enunciación que pone en ridículo cualquier intento de menosprecio al carácter de los salteños confluyen en este film sobre un hombre que deja de escaparse y de engañarse a sí mismo para comenzar a madurar.
Freaks and Geeks: the documentary (Películas sobre películas)
Semblanza de una serie mítica
Brent Hodge recorre en su documental el ciclo vital de Freaks and Geeks, uno de los programas televisivos más significativos de los últimos tiempos: nacimiento del proyecto, audiciones, repercusión y despedida son reflejados en esta obra exhaustiva (están presentes los testimonios de todos los protagonistas, directores, productores y programadores) que se centrará, mayormente, en el rechazo hacia el show por parte de la propia cadena que lo transmitía. Así, al placer incomparable de poder ver en pantalla grande varias de las escenas más emblemáticas de la serie (junto a imágenes inéditas de castings y celebraciones) y contemplar con nostalgia la adultez actual de todos sus personajes, el admirador del programa descubrirá que, paradójicamente, el mismo acoso e incomprensión que sentían Sam, Lindsay o Nick lo vivenciaban los propios Feig y Apatow ante programadores que rechazaban sus historias con jóvenes perdedores.
"Nadie quiere ver fracasados, necesitamos que tengan más victorias", exigía la cadena televisiva a la vez que los creadores y el elenco persistían en su deseo de mantener intacta la mística de una serie que se plantó como única alternativa a la cursilería o simplismo habituales para representar la adolescencia en la pantalla chica de finales de los 90's. Directores y productores que lloraban mientras veían las escenas que lograban, actores que, pese a la desilusión de una primera experiencia televisiva de bajo rating, se comprometían profundamente con sus papeles y una prensa especializada que supo valorar la calidad de este producto verían su recompensa años después, cuando el programa se transformara en fuente de adoración e inspiración alrededor del mundo. Si algo puede criticársele a este documental es su extensión tan breve (apenas 71 minutos) para un material de tanta riqueza y potencial.
(Lo repiten Sábado 06, 15:45, en el Gaumont y Sábado 13, 11:15 en el Multiplex Belgrano).
Winter flies (Hacerse Grande)
Un coming of age entrañable, con actuaciones sorprendentes
La sección Hacerse Grande ya es un clásico del festival y la checa Winter flies (Olmo Omerzu, 2018), un exponente superlativo del género. Las aventuras de dos amigos preadolescentes que recorren República Checa en un auto robado son el argumento central de un film exquisito, cubierto de numerosos flashbacks y bellísimos paisajes invernales y respaldado además por un tono fraternal que produce infinita ternura. Una película que nunca juzga a sus personajes (que oscilan entre el vandalismo, la ingenuidad y la nobleza extrema), que se muestra comprensiva con la etapa que atraviesan y que suma una banda sonora genial para acompañar las secuencias más divertidas y perspicaces de sus protagonistas.
Algo así como una reimpresión glacial y nevada de Los 400 golpes en el Siglo XXI, con madres que se siguen presentando como poco comprensivas con sus hijos y jóvenes que deciden escaparse de su casa para crecer y sentirse libres. Impresionantes, a la vez, las actuaciones de los dos púberes checos, cimentando un vínculo donde la lealtad y el cuidado recíproco (incluido al perro al que rescatan de un lago) conmueven con una naturalidad asombrosa, con más acciones que palabras.
(La repiten Sábado 13, 14:10, Multiplex Belgrano)
López Torres, pintor en la llanura (Artistas en acción)
Presentación de un pintor excepcional
Descubrirle al público la figura de un artista tan sorprendente como Antonio López Torres es el mérito principal del documental de Manuel Olmedo Redondo. Una pieza que, a partir de unas cintas de video que registraron la actividad del pintor español en sus últimos años, reconstruye la vida y el método de su homenajeado sumando entrevistas y testimonios de varios de sus allegados. Así como López Torres tenía predilección por los paisajes calmos y serenos de su Tomelloso natal, el film narra con paciencia y tranquilidad la biografía del artista, acercándose a sus tierras para develar su rutina casi obsesiva de pintar día tras día al aire libre y su talento excepcional para representar la luz que bañaba los campos. El Arte como mediador entre generaciones y como motor de vida y el reconocimiento de una pequeña ciudad a su pintor célebre son aspectos que emocionan genuinamente, con simpleza y contundencia. El uso un tanto empalagoso de reflexiones en off sobre el desenlace resiente levemente la armonía de una historia encantadora de reconocimiento y admiración.
(La repiten Sábado 06, 15:45 Multiplex Belgrano y Jueves 11, 21:00, Semana del Arte)
Familia (Competencia Argentina)
De lo oscuro a lo familiar
Después de la impactante La Noche (2016), Edgardo Castro vuelve al BAFICI con un relato igual de hiperrealista pero esta vez sin poner en escena sexo, drogas, chicas trans ni alcohol. Su visita a Comodoro Rivadavia para pasar Navidad y cumpleaños junto a su familia reemplaza las orgías y los excesos de narcóticos por encuentros familiares afectuosos, horas frente al televisor y la preparación de diferentes comidas. Un registro íntimo de la cotidianeidad que sorprende nuevamente por su naturalismo extremo y por la capacidad del director y protagonista para lograr que la cámara no parezca alterar el comportamiento habitual de sus retratados (incluyendo varias manifestaciones desafortunadas de su padre).
Una cena solitaria en compañía de un perro callejero, la alegría de recibir un regalo en manos de su mamá, la atmósfera melancólica del fin de fiesta son todos fragmentos de la realidad que Castro capta con una verdad conmovedora evidenciando que, detrás de la trivialidad aparente de muchas de las secuencias, se esconde el mismo fondo de aflicción y congoja que desnudó en su obra previa. Menos potente y penetrante que La Noche, Familia crece considerablemente si se la piensa en combo con su antecesora y uno imagina lo incomprendido que puede sentirse Castro en ese núcleo familiar que se percibe aparentemente más endogámico, tan ajeno a las aventuras nocturnas del actor. Un cine en primera persona, sin más argumento que la pureza de los hechos y las emociones.
(La repiten Viernes 05, 17:00 en Multiplex Belgrano y Domingo 07, 15:00 en Gaumont).
Music and Apocalypse (Competencia Internacional)
Una belleza geek, sarcástica e idealista
Películas como la de Max Linz son las que vuelven tan atractivo el BAFICI. Una comedia totalmente singular que apela a la ironía para ridiculizar las políticas neoliberalistas extremas en el sistema universitario alemán (aquí, la Universidad de Berlín) centrándose en un grupo de académicos que trabajan con realidades virtuales y simuladores cibernéticos del medio ambiente. Pantallas con paisajes electrónicos, debates sobre el calentamiento global y clases con fórmulas y algoritmos son el marco nerd para un film que parodia la incursión de consultores de negocios en el ámbito educativo (más preocupados por la forma y la venta que por los contenidos) y que a la vez pone en escena e historiza varios debates vigentes sobre la relación entre ciencia, tecnología y política, rescatando incluso conflictos afines de la última dictadura militar chilena.
Esta historia particularísima envuelta de canciones alegóricas y sonidos desconcertantes crece además con la presencia de personajes llamativos, en especial Phoebe, la joven docente protagonista que junto a sus estudiantes representan la vertiente idealista y comunitaria del film. Una obra que, incuso dentro de su talante caricaturesco, se pronuncia con belleza a favor de un mundo más solidario, preocupado por la naturaleza y, también, por defender la libertad. Un microcosmos futurista que reivindica las utopías más nobles considerando el bienestar humano.
(La repiten Viernes 05, 14:55 y Sábado 06 14:!5 en Multiplex Belgrano).
Claudia (Función de Apertura)
Otra gran comedia argentina vuelve a abrir el festival
Si Las Vegas de Juan Villegas había resultado una apertura divertida y disfrutable en la edición 2018, Claudia (Sebastián De Caro, 2019) repite la fórmula exitosa de inaugurar el festival con una comedia nacional que tiene en el BAFICI su estreno mundial. Arriesgada, absurda, abierta a múltiples géneros como el suspenso, el terror o la parodia, la película liderada por Dolores Fonzi sorprende con escenas cómicas originales y muy bien logradas, actuaciones notables de todos sus protagonistas y una edición grácil que mantiene el entretenimiento durante todo el metraje.
Centrar los conflictos del film en una organizadora de eventos obsesiva y saturada que debe resolver los misterios de una boda problemática representa desde el guión una historia ingeniosa que De Caro colma de diálogos hilarantes (excelente el uso paródico de los códigos de las wedding planners), personajes bien definidos y música y canciones que acompañan a la perfección esta variedad de tonalidades dramáticas que envuelven su obra. Dentro de este uso grotesco del lenguaje técnico de los organizadores de eventos, se repite muchas veces la palabra "timming" y, curiosamente, la sincronización, el pulso narrativo, es uno de los aciertos principales del film. Una narración que, con destreza y libertad, introduce lo terrorífico (la escena del baile de máscaras es maravillosa) y el suspenso detectivesco a su género cómico de base, logrando una impresión única, desenmarcada, y siempre gozosa. Genios como Pedro Almodóvar o Álex De La Iglesia pueden pensarse como referencias que sobrevolaron homenajeadas en esta nueva apertura festiva del principal evento cinéfilo porteño.
(La repiten el Domingo 07, 16:45h, en el Multiplex Belgrano).
Por Gabriel Yurdurukian.
LOS PREMIOS DEL BAFICI
BAFICI
[26] BAFICI (1 al 13 de Abril de 2025)
Le Rendez-vous de l´eté (Competencia Internacional)
Nadar a contracorriente
Blandine, la protagonista de Le Rendez-vous de l´eté (Valentine Cadic, 2025), viaja desde Normandía a París para ver los Juegos Olímpicos de 2024 y, también, para conocer a su sobrina de 8 años. Blandine no nada, pero es admiradora de la natación, especialmente de una nadadora francesa que compite en los Juegos. Y la alusión a este deporte parece ser una metáfora atinada para condensar el tono y el ritmo que adquiere el film: una película que nada, que fluye, que flota ligeramente desplegando sus conflictos pero enalteciendo siempre la singularidad y luminosidad de una heroína inspiradora. Porque Blandine no nada, pero toca el piano. Y en su música, en su forma de ser, de mirar, de desplazarse y de vivir, se encuentra evocada asimismo Delphine, aquella protagonista inolvidable de El rayo verde (1986) de Rohmer, otro film radiante y placentero. Transitar la vida pacíficamente, pero a contracorriente de las presiones sociales, abrirse a la amabilidad de los extraños y tolerar la ambivalencia de los conocidos, descubrir la magia de lo azaroso y disfrutar la belleza de lo efímero son algunos de los ideales emanados por una película que, con sencillez y simpleza, logra reflejar nada menos que la profundidad de la existencia.
LS 83 (Competencia Argentina)
Lo individual y lo social
Edificar algo nuevo desde un archivo encontrado (y, en este caso, preservado por el Museo del Cine) suele resultar interesante. Y así ocurre con LS83 (Herman Szwarcbart, 2025). A partir de numerosas imágenes grabadas por los noticieros de Canal 9 durante la década de 1970, el autor decide cruzar dichos acervos con la voz en off del escritor Martín Kohan leyendo un diario de su infancia/adolescencia, dando como resultado un bloque singular que documenta tanto un tramo de la vida social -y turbulento- del país, como los recuerdos particulares de un sujeto. Efectos de un montaje sagaz y agudo para compaginar y complejizar imagen colectiva y voz individual y, además, para, aunque no de manera explícita, fijar un punto de vista, una enunciación, sobre aquello que siempre subyace detrás de lo manifiesto.
La noche sin mí (Competencia Argentina)
Atrapada ¿sin? salida
Claustrofóbica y asfixiante, La noche sin mí (María Laura Berch, Laura Chiabrando, 2025) recuerda de manera radical cómo el machismo aún está vigente "en las mejores familias" y también la dificultad que atraviesan muchas mujeres, de todas las clases sociales, para salir de ese círculo de mandatos, maltrato y hasta humillación. El retrato de una protagonista saturada, desconfirmada y abatida es construido en el film con numerosos primeros planos que redoblan e intensifican este agotamiento y, también, con un trabajo sonoro y formal impecable -incluso estéticamente arriesgado- para dar cuenta de esta alienación, de este cansancio físico y mental dentro de una cotidianidad que aplasta, que casi no deja respirar.
Las puertas quizás pueden estar abiertas para salir o escapar, pero no siempre es posible elegir cuándo termina la noche.
Paul (Trayectorias)
Una luz particular
Es casi un lugar común destacar a aquellos autores que no juzgan a sus personajes y a sus historias, pero en el caso de Denis Côté con Paul (2025) hay que remarcarlo especialmente. Así, el director francés acompaña íntimamente a un joven singular que decide salir de su fobia social limpiando casas de dominatrices. La sumisión y el castigo, el masoquismo y el sadismo, el goce y placer, serán extremos que transitará este protagonista querible, que comparte sus avances en redes sociales y que ratifica que no hay nada más individual que las formas de sentir satisfacción. Limpiar la suciedad de otros para limpiarse a sí mismo, sacudir lo que obstruye y, finalmente, poder encontrar algo de luz, todo esto queda plasmado en un documental sensible y desprejuiciado que abraza constantemente a sus protagonistas.
Kontinental 25 (Trayectorias)
Irónica y humana
A su crítica histórica y contemporánea sobre el mundo en general y sobre Rumania en particular, Radu Jude le suma una protagonista humanitaria, entrañable, afectada por un sentimiento de culpa exagerado que la hace oscilar entre lo cómico y lo tierno. Así, y al estilo de los films del gran Kaurismäki, Kontinental 25 (2025) expone las miserias de la sociedad actual, pero lo hace no sólo con un tono gracioso e inteligentísimo sino también acompañando, rescatando, a quienes se presentan como excepciones al individualismo, la codicia o la indiferencia. Un film que hace tomar conciencia de los dramas que narra, con la originalidad de amalgamar ironía, amargura, humor y humanismo.
François Truffaut. Le Scénario de ma vie (Cine sobre cine)
La vida íntima de un prócer
En François Truffaut. Le Scénario de ma vie (2024), David Teboul descubre de primera mano aspectos biográficos e íntimos del gran director francés. Un documental diferente en tanto que, si bien transita la filmografía ilustre de Truffaut, repara especialmente en dicha vida privada del realizador; una existencia conflictiva, con traumas infantiles que finalmente -y esto resulta bien interesante- irán desplazándose a todas sus obras. Las voces en off de Isabelle Huppert y Louis Garrel, junto a fragmentos de películas y reportajes del realizador francés en gran calidad, suman encanto y emoción a una semblanza sensible, preciada y, especialmente, humana.
(La repiten el domingo 13 a las 21:00 en el Gaumont)
Buscando a Shakespeare (Noches especiales)
¿Qué es un autor?
Entre Buenos Aires y el Reino Unido discurre con soltura y erudición Buscando a Shakespeare (Gustavo Garzón, 2025), documental que indaga sobre el mito que circula alrededor del dramaturgo inglés y la autoría -o no- de las obras legendarias que se le adjudican. Con testimonios y archivos valiosos tanto de investigadores y directores británicos como de figuras del teatro y la cultura argentina, la película entretiene recurriendo a un tono muy acertado que expone con gracia las idas y vueltas del "detrás de escena" de la producción, aflojando así el academicismo que también contiene el film. El teatro como lugar donde se trasciende el texto de la obra y, en definitiva, la pregunta sobre las implicancias y alcances de la autoría, sobresalen en una película muy original que ilumina, sin solemnidad, cuestiones de gran interés histórico.
(La repiten el viernes 11 a las 22:45 en Cinépolis Houssay 1 y el domingo 13 a las 15:25 en Cacodelphia 1)
The Goddess (Rescates)
Culebrón silente
Con una fuerza narrativa, una estética y un ritmo muy logrados, The Goddess (Yonggang Wu, 1934) demuestra que un film silente puede sostener la tensión y el interés a lo largo de los años sin avejentarse o volverse tedioso. El drama de una mujer que se ve obligada a prostituirse para educar a su hijo es el tema que esta película china debate con valor, esbozando ideas que oscilan entre el socialismo y el humanismo y que también ponen en cuestión el machismo omnipresente en la época. La tipografía china en los intertítulos y en los manuscritos que se plasman en pantalla, algunas tomas del país en medio de luces de neón e incluso un par de sobreimpresiones que remiten a fantasías o añoranzas de los personajes suman interés a una obra de forma melodramática netamente clásica pero con un contenido social arriesgado, si bien la mujer es la que sufre y renuncia.
Fitting in (Competencia Internacional)
Mostrar (casi) sin juzgar
Admirable, interesante e inteligente en múltiples aspectos resulta Fitting in (Fabienne Steiner, 2025). Por un lado, acerca a nuestro país una realidad quizás desconocida como la de las universidades/residencias masculinas en Sudáfrica y, por otra parte, lo hace eligiendo un tono singular con el que, sin juzgar ni estigmatizar, logra abrir sin embargo un debate exponiendo simplemente situaciones cotidianas o creando sentido desde el montaje. Ese mismo matiz moderado pero firme será adoptado también por una cámara que participará de varios momentos importantes para estos jóvenes y la Institución, pero de una manera casi imperceptible, registrando naturalmente situaciones que incluyen controversias internas respecto a las diferencias raciales, de clase, sexuales o académicas. Como expresó la autora en el Q&A post proyección: un film que no señala los posicionamientos o conductas de jóvenes de 20 años sino que pone en tensión -aunque con esperanzas- la estructura de un sistema todavía regido exclusivamente por los poderosos.
(La repiten el jueves 10 a las 16:35 en Cinépolis Houssay 3 y el sábado 12 a las 16:25 en la Sala Manuel Antín de El Cultural San Martín)
En el cine (Cine sobre cine)
Salir del cine
Tan hermosa como profunda y sensible, En el cine (Matías Szulanski, 2025) puede pensarse como un homenaje porteño a un par de grandes directores contemporáneos como Hong Sangsoo o Jonás Trueba, entre tantos otros. Dos jóvenes que repiten encuentros azarosos -con diferencias- a la salida de los cines durante el BAFICI 2024, que concurren a los mismos bares -pero tienen distintas charlas- y que se saludan de la misma manera -aunque con algún cambio- colman la pantalla de encanto, fluidez y emoción. Una obra que también devela su detrás de escena de manera hermosa, que propone momentos de humor verborrágico y canciones bellísimas y que, en su semblante sencillo y austero, dice y transmite mucho sobre el amor, sobre lo fortuito y, por supuesto, sobre la experiencia de compartir la pasión por el cine.
(La repiten el jueves 10 a las 21:45 y el domingo 13 a las 13:00, respectivamente, en la sala 1 del Cacodelphia)
After this death (Noches especiales)
Thriller sensorial
Una mujer embarazada que trabaja haciendo doblajes es la protagonista de After this death (Lucio Castro, 2024). Y el sonido no será un elemento más en esta aventura metafísica, sobrenatural y bucólica en donde las voces, las presencias y los traumas parecen, justamente, desdoblarse. Una distorsión mental y experiencial que el film enmarca en medio de bosques frondosos, casas prácticamente inhóspitas y música inquietante para transmitir constantemente una atmósfera de amenaza oculta, de tranquilidad enrarecida, que irá creciendo a lo largo de la trama. Presentada estética y formalmente de manera extraordinaria (los planos y encuadres son bellísimos), quizás el film hubiese ganado aún más de haber profundizado o explorado plásticamente en ese tono logrado de tensión, alienación y desconcierto. Una apuesta donde el preciosismo formal, quizás, atente un poco contra aquello más imperfecto o irresuelto que propone el contenido.
(La repiten el jueves 10 a las 21:40 y el sábado 12 a las 14:10, respectivamente, en Cinépolis Houssay 3)
What does that nature say to you (Trayectorias)
Filmar en libertad
Contemplar la belleza de la naturaleza y vivir libremente, casi sin ambiciones, puede parecer "desenfocado" en la sociedad actual. Pero en What does that nature say to you (2025), Hong Sang soo vuelve a celebrar estas actitudes y a entronizar a quienes se animan a llevarlas adelante. Con formas simples y un contenido cada vez más reflexivo y filosófico (pero siempre con humor, borracheras y zooms), Hong plasma una visión de mundo singular que puede condensarse en uno de los poemas que recita el protagonista del film: "cuando una flor florece, el miedo desaparece". Así, sin temor, el maestro coreano se enuncia a favor de una vida simple, sencilla y natural, transmitiendo que la interioridad o lo espiritual tienen más relevancia que lo aparente o lo superficial. En esa clave, quizás, pueda comprenderse también el recurso expresivo y metafórico de presentar escenas fuera de foco. Licencias poéticas que sólo pueden tomarse aquellos que filman con libertad.
(La repiten el jueves 10 a las 21:30 en el Gaumont)
La virgen de la Tosquera (Competencia Argentina)
Identidad y obsesión
Perturbadora a lo largo de todo su desarrollo, La virgen de la Tosquera (Laura Casabé, 2025) transita y reúne géneros como el romance, el horror, el suspenso y el hacerse grande con un resultado muy efectivo. Por momentos lynchiana (especialmente el Lynch más articulado o narrativo, pero siempre extraño y estéticamente potente) y por otros incluso almodovariana (en la sensualidad y en el vínculo mancomunado entre mujeres), la película retrata la historia de un amor loco y no correspondido a los veinte sumándole elementos sobrenaturales y esotéricos junto a un trabajo visual, sonoro y de montaje que la vuelven una experiencia inmersiva, envolvente. Tensión, incomodidad, fascinación y clima de época de la Argentina post 2001 en iguales proporciones.
(La repiten el jueves 10 y el sábado 12 a las 14:10 y a las 15:30, respectivamente, en Cinépolis Houssay 1)
El inocente (Rescates)
Melodrama audaz
A todos los tópicos codificados del melodrama, Luchino Visconti le suma a El inocente (1976) dosis varias de osadía que la vuelven una película intensa y atrapante de principio a fin. Un triángulo amoroso, amores prohibidos, secretos, insatisfacciones, música clásica, sumisión, pero también desnudos, violencia y locura condensan una obra cuya fuerza argumental y su estética barroca han resistido el paso de los años sosteniéndose como un clásico impostergable del género. El festival exhibe una copia restaurada que, además, permite apreciar especialmente la sofisticación plástica del gran director italiano.
(La repiten el domingo 13 a las 21:15 en el Alvear)
The bewilderment of Chile (Competencia Argentina)
Mundo Seles intensifies
Ya es tradición del BAFICI: Lucía Seles vuelve a deleitar con su mundo propio conformado por personajes, vivencias y sobreimpresiones testimoniales incomparables. Al igual que en la pentalogía del tenis, en The bewilderment of Chile (2025) la realizadora crea un universo de seres entrañables atravesados por la ternura, el humor, la tristeza, las ganas de jugar, la ingenuidad y la melancolía, e inmersos, además, en situaciones y conversaciones tan tensas y repetitivas como hilarantes y desconcertantes. Abrazar lo singular, tener piedad y misericordia hacia lo extraño o inadaptado y conmoverse con lo insólito y lo mundano/cotidiano son algunas de las pasiones que Seles logra transmitir -y jerarquizar-, siempre con una estética también extraña, también única y también, sobre todo, cautivante. Si lo artístico y lo creativo tiene que ver con la diferencia y con explorar nuevos códigos, Lucía Seles no deja nunca de hacer arte.
(La repiten el martes 08 y el miércoles 09 a las 15:35 y a las 16:!5, respectivamente, en Cinépolis Houssay 1)
Tesis sobre una domesticación (Competencia Argentina)
Lo público y lo privado
En varias ocasiones, y a lo largo de todo su desarrollo, Tesis sobre una domesticación (Javier Van de Couter, 2024) acudirá al recurso formal de presentar un plano panorámico distante para luego acercarse, en la misma toma y vía zoom, hacia sus protagonistas. Una idea estética que parece respaldar, metafóricamente, el contenido de un film que mostrará tanto la vida pública (amplia, panorámica) y privada (íntima, cercana) de su personaje principal y los conflictos que esta dicotomía suscita. Espacios y música perturbadoras, voluptuosidad y sexo, humor y desprejuicio, naturaleza y ciudad, teatro y realidad, convergerán en un relato donde, desde el montaje, se lograrán contrastes y efectos notables para resaltar dicha alternancia entre lo social y lo individual, entre lo no dicho y lo explicitado, entre lo inquietante y lo ordinario. Y proponiendo, asimismo, acaso una de las representaciones más complejas, cabales y novedosas de una mujer trans (interpretada por Camila Sosa Villada, autora de la novela que el film adapta y además guionista del mismo) en el cine de ficción nacional.
(La repiten el martes 08 a las 21:10 en el Cacodelphia 1)
Tom's 2nd Suicide (Competencia Internacional)
Acidez sensible
La sorprendente realizadora israelí Karni Haneman dirige, escribe, edita y protagoniza la igual de sorprendente Tom's 2nd Suicide (2025). Una película que resulta admirable y original al encontrar un tono muy particular en donde el humor negro, la ironía y el pesimismo decantarán hacia la emoción y el drama sin caer nunca en la sensiblería empalagosa. Un semblante poco común al servicio de un argumento inteligente que tiene al suicidio como motivo central; una temática pesada y muy transitada por el cine a la que Haneman también logrará encontrarle una arista y un tratamiento novedosos a partir de diálogos y situaciones a la vez absurdas y a la vez conmovedoras.
(La repiten el lunes 07 y el martes 08 a las 15:40 y a las 13:25, respectivamente, en Cinépolis Houssay 2)
Adieu, Philippine (Jacques Rozier)
El amor y la guerra
Desde el comienzo, aunque apenas como un intertítulo que acompañará las imágenes iniciales, la Guerra de Argelia será mencionada en Adieu, Philippine (Jacques Rozier, 1962). Poco después, Michel, su protagonista, comentará que en un par de meses deberá cumplir el servicio militar. De este modo, si bien sucintas, las marcas bélicas sobrevolarán siempre un film maravilloso, rebosante de sensibilidad, belleza, fluidez, gracia, música, seducción y profundidad. La tesis subyacente del gran Rozier, así, no por conocida deja de ser luminosa: ante los horrores pasados, presentes e inminentes de las guerras (y, también, de los empresarios inescrupulosos), la única opción, el reflejo vital más sabio parecería ser entregarse al amor, al erotismo, a la aventura y a la exploración de la naturaleza. Y el cineasta plasma este vitalismo con secuencias formales exultantes (travellings de caminatas libres y enérgicas, escenas y planos preciosos en barcos y playas), pero también con la trama de un triángulo amoroso singular que oscila entre el cariño, el desengaño y la sabiduría. Amantes a los que nunca vemos besarse, pero cuya historia entrañable es enmarcada por bailes, miradas, juegos, confesiones y actitudes emocionantes que desafían, incluso, la sombra silenciosa pero omnipresente de los conflictos militares. Y es entonces en ese interjuego entre Eros y Tánatos o entre disfrute y peligro, donde Adieu, Philippine encontrará su valor imperecedero en tanto recuerda que la amistad y el amor pueden doblegar, al menos efímeramente, a la violencia y al miedo.
(La repiten el miércoles 09 a las 13:45 en el Gaumont)
Blue jeans, Paparazzi, Le parti des choses: Bardot et Godard y Nono Nénesse (Jacques Rozier)
Seducción, backstages y absurdo: cortos brillantes de Rozier
Un programa hermoso de cortometrajes de Jacques Rozier, conocido como uno de los predecesores de la Nouvelle Vague, se exhibe en una calidad notable en este BAFICI.
Ya en Blue jeans (1958), el realizador vislumbra gran parte de su diccionario más reconocible: playas, romances, voces en off y monólogos interiores se reúnen con delicadeza, belleza, reflexión y gracia para narrar los intentos -fallidos- de seducción de un par de amigos motorizados en la costa azul. Un derrotero acompañado por música alegre y pegadiza, encuadres preciosos y una atmósfera de libertad en movimiento con los que Rozier anticipa, de alguna manera, las realizaciones de algunos de sus colegas de la Nueva Ola del cine francés.
Y serán justamente Godard, junto a Brigitte Bardot, los protagonistas centrales de Paparazzi (1964) y Le parti des choses: Bardot et Godard (1964). En la primera, Rozier documenta el trabajo de los fotógrafos infiltrados en Capri durante la filmación de El desprecio (1963) y refleja, además, el fastidio del director y la actriz ante la intrusión de estos cronistas. Quejas de ambos lados, escenas que muestran las aventuras de los reporteros y reflexiones sobre la estelaridad de Bardot dan forma a un testimonio único de una época del cine y del periodismo. El mismo talante de making off tiene Le parti des choses: Bardot et Godard, pero lo que se pone en escena esta vez no es solamente el vínculo cercano entre el cineasta y su musa sino que además Rozier esgrime, siempre en off, unas ideas muy agudas sobre la figura de ambos, y, también, en torno a la realización del clásico film que incluye a otro grande del cine como Fritz Lang. Dos cortos bellísimos con vida propia pero que al mismo tiempo potencian y complejizan una obra cumbre como El desprecio.
Por último, y casi "fuera" de catálogo, Nono Nénesse (1976) se erige como una comedia delirante y sorprendente en la que actores adultos hacen de bebés representando algo así (si cabe la comparación) como una precuela de El chavo del 8, destacándose el trabajo técnico y actoral junto a secuencias de humor físico, grotesco y absurdo comiquísimas que develan a Jacques Rozier como un cineasta original y todoterreno.
(Los repiten el jueves 10 a las 17:10 en el Gaumont)
Caught by the tides (Trayectorias)
Fragmentos de amor (y de historia)
Casi 25 años de registros filmados en sus películas anteriores le sirven a Jia Zhangke para elaborar en Caught by the tides (2024) una ficción nueva formada con retazos inéditos que narran, a la vez, una relación de amor/desamor pero también el devenir de la historia reciente de su país (avances tecnológicos, conflictos sociales, celebraciones e incluso la pandemia). Por momentos más abstracta y distante, y por otros más articulada, la película recuerda y rescata la idea siempre interesante de crear algo novedoso a partir de la resignificación de restos, acción que centraliza asimismo uno de los procedimientos más distintivos del cine: el montaje. Un recurso en el que Zhangke navega con ritmo propio, ordenando libremente secuencias más tradicionales, otras más expresionistas y algunas de registros de baja calidad, referenciando apenas de manera sutil los años de sus producciones. Un entramado sensible (y por momentos denso, inasible) en el que a la inmanencia de una relación amorosa intensa pero fallida se le suma la riqueza documental de contemplar las transformaciones culturales, políticas y económicas de China, convertida hace años en una de las potencias más grandes del mundo.
(La repiten el viernes 04 a las 18:55 en el Gaumont y el sábado 12 a las 13:45 en el Alvear)
Moon (Competencia Internacional)
Batallas alienantes
Kurdwin Ayub, directora de Moon (2024), filma entre Austria y Jordania un thriller social y psicológico que pone en escena el machismo y el patriarcado que aún persisten con fuerza en Medio Oriente. Y lo hace con lucidez a través de una heroína luchadora de MMA que pondrá su cuerpo en una batalla cultural y de poder en medio de una crisis personal. Con una actuación destacadísima de su actriz principal y un estilo que remite al realismo tenso e insidioso de los Dardenne (si bien con algunos estallidos virulentos), la película emana sensibilidad, valentía y determinación para transitar su idea y acompañar con empatía a todas sus mujeres.
(La repiten el miércoles 02 a las 22:05 en el Alvear, el viernes 04 y el domingo 06 a las 13:00 y a las 13:40, respectivamente, en Cinépolis Houssay 2)
Tardes de soledad (Trayectorias)
Experiencia explosiva
Todo en Tardes de soledad (2025) es estética y temáticamente abrumador. Albert Serra realiza una gesta documental épica al estilo Herzog donde el riesgo, el peso de la tradición y el retrato hipnótico de su protagonista rebasan la potencia de cualquier ficción. La corrida de toros y su concepción como espectáculo y un torero estrella que hace de su profesión un arte contienen, desde lo visual y lo emotivo, un potencial atrayente para el cine. Y Serra sabrá descubrirlo y explorarlo radicalmente a través de los colores, los sonidos, los primeros planos, el vestuario, los movimientos de cámara y las escenas dramáticas cuerpo a cuerpo hombre/animal que deslumbrarán o, mejor dicho, que impactarán, a lo largo del film. Un testimonio minucioso del fenómeno que el director transmite sin juzgamientos, mostrando su sensibilidad hacia el padecimiento de los toros (incluso será la imagen perturbadora de un bovino durante la noche la secuencia que abra el film), pero registrando a la tauromaquia y a su histriónico protagonista de la manera más íntima, cercana y cabal posible. Registro que irradia, también, cierta melancolía y pesadumbre que se desprenden inevitablemente de una práctica tan violenta. Sin dudas, una proeza fílmica y una experiencia conmocionante de la que resulta imposible desenvolverse, sustraerse.
(La repiten el jueves 03 a las 15:35 en el Gaumont y el sábado 12 a las 19 en el Alvear)
The suit (Vanguardia y Género)
Fervor distópico
La misantropía, paradójicamente, puede ser pensada, en algunos casos, como una respuesta sensible y humana ante la violencia del mundo. Y en The suit (2024), Heinz Emigholz muestra cómo el cine tiene el potencial de volverse a la vez cínico, lúcido y crítico frente al trascurrir de los avatares de la historia. Un film/ensayo colmado de pesimismo y resignación, con un protagonista inefable, un contenido filosófico denso y una forma extraña y experimental que terminan creando una amalgama singularísima y desconcertante, a la vez profunda y a la vez absurda. Algo así como si los teóricos de la Escuela de Frankfurt recurrieran al humor inglés para expresar sus reflexiones.
(La repiten el miércoles 02 a las 17:10 en Cinépolis Houssay 3 y el viernes 04 y el lunes 07 a las 14:15 y a las 17:10, respectivamente, en Cacodelphia 2)
Las reglas del juego (Competencia Argentina)
Trascender la cita
Ya desde su título, Las reglas del juego (Matías Szulanski, 2025) evoca al (gran) cine francés. Pero no solamente Renoir será aludido en esta (también gran) comedia romántica vertiginosa sino que además los espíritus formales y temáticos de Rohmer y Truffaut fluirán con gracia y encanto desplegándose en un mundo contemporáneo y, en este caso, porteño. Diálogos absurdos y ansiosos, encuentros intempestivos y seducciones cruzadas discurren así con un ritmo cómico notable encarnados por personajes que se muestran cercanos desde su vulnerabilidad, tozudez o intensidad. Un film que apuesta a la comedia, aunque detrás de ese semblante ligero o liviano se insinúa con delicadeza una profundidad filosófica sobre los vínculos y los discursos amorosos (el amor como un juego donde las reglas siempre se franquean) y hasta un tono melancólico que se expresa a través de una canción prodigiosa en la que se suceden con ingenio los nombres de varias películas de los cineastas mencionados. Si la cita es aquello que, en un punto, relaciona pasado con presente, el juego de referencias que propone Szulanski logra irrumpir en la actualidad con una voz propia y muy disfrutable.
(La repiten el miércoles 02 a las 21:30 en la Sala Lugones, y el lunes 07 y el miércoles 09 a las 17:00 y a las 15:35, respectivamente, en la sala 3 del Cacodelphia)
Por Gabriel Yurdurukian