[26] BAFICI (1 al 13 de Abril de 2025)
Le Rendez-vous de l´eté (Competencia Internacional)
Blandine, la protagonista de Le Rendez-vous de l´eté (Valentine Cadic, 2025), viaja desde Normandía a París para ver los Juegos Olímpicos de 2024 y, también, para conocer a su sobrina de 8 años. Blandine no nada, pero es admiradora de la natación, especialmente de una nadadora francesa que compite en los Juegos. Y la alusión a este deporte parece ser una metáfora atinada para condensar el tono y el ritmo que adquiere el film: una película que nada, que fluye, que flota ligeramente desplegando sus conflictos pero enalteciendo siempre la singularidad y luminosidad de una heroína inspiradora. Porque Blandine no nada, pero toca el piano. Y en su música, en su forma de ser, de mirar, de desplazarse y de vivir, se encuentra evocada asimismo Delphine, aquella protagonista inolvidable de El rayo verde (1986) de Rohmer, otro film radiante y placentero. Transitar la vida pacíficamente, pero a contracorriente de las presiones sociales, abrirse a la amabilidad de los extraños y tolerar la ambivalencia de los conocidos, descubrir la magia de lo azaroso y disfrutar la belleza de lo efímero son algunos de los ideales emanados por una película que, con sencillez y simpleza, logra reflejar nada menos que la profundidad de la existencia.
LS 83 (Competencia Argentina)
Lo individual y lo social
Edificar algo nuevo desde un archivo encontrado (y, en este caso, preservado por el Museo del Cine) suele resultar interesante. Y así ocurre con LS83 (Herman Szwarcbart, 2025). A partir de numerosas imágenes grabadas por los noticieros de Canal 9 durante la década de 1970, el autor decide cruzar dichos acervos con la voz en off del escritor Martín Kohan leyendo un diario de su infancia/adolescencia, dando como resultado un bloque singular que documenta tanto un tramo de la vida social -y turbulento- del país, como los recuerdos particulares de un sujeto. Efectos de un montaje sagaz y agudo para compaginar y complejizar imagen colectiva y voz individual y, además, para, aunque no de manera explícita, fijar un punto de vista, una enunciación, sobre aquello que siempre subyace detrás de lo manifiesto.
La noche sin mí (Competencia Argentina)
Claustrofóbica y asfixiante, La noche sin mí (María Laura Berch, Laura Chiabrando, 2025) recuerda de manera radical cómo el machismo aún está vigente "en las mejores familias" y también la dificultad que atraviesan muchas mujeres, de todas las clases sociales, para salir de ese círculo de mandatos, maltrato y hasta humillación. El retrato de una protagonista saturada, desconfirmada y abatida es construido en el film con numerosos primeros planos que redoblan e intensifican este agotamiento y, también, con un trabajo sonoro y formal impecable -incluso estéticamente arriesgado- para dar cuenta de esta alienación, de este cansancio físico y mental dentro de una cotidianidad que aplasta, que casi no deja respirar.
Las puertas quizás pueden estar abiertas para salir o escapar, pero no siempre es posible elegir cuándo termina la noche.
Es casi un lugar común destacar a aquellos autores que no juzgan a sus personajes y a sus historias, pero en el caso de Denis Côté con Paul (2025) hay que remarcarlo especialmente. Así, el director francés acompaña íntimamente a un joven singular que decide salir de su fobia social limpiando casas de dominatrices. La sumisión y el castigo, el masoquismo y el sadismo, el goce y placer, serán extremos que transitará este protagonista querible, que comparte sus avances en redes sociales y que ratifica que no hay nada más individual que las formas de sentir satisfacción. Limpiar la suciedad de otros para limpiarse a sí mismo, sacudir lo que obstruye y, finalmente, poder encontrar algo de luz, todo esto queda plasmado en un documental sensible y desprejuiciado que abraza constantemente a sus protagonistas.
Kontinental 25 (Trayectorias)
A su crítica histórica y contemporánea sobre el mundo en general y sobre Rumania en particular, Radu Jude le suma una protagonista humanitaria, entrañable, afectada por un sentimiento de culpa exagerado que la hace oscilar entre lo cómico y lo tierno. Así, y al estilo de los films del gran Kaurismäki, Kontinental 25 (2025) expone las miserias de la sociedad actual, pero lo hace no sólo con un tono gracioso e inteligentísimo sino también acompañando, rescatando, a quienes se presentan como excepciones al individualismo, la codicia o la indiferencia. Un film que hace tomar conciencia de los dramas que narra, con la originalidad de amalgamar ironía, amargura, humor y humanismo.
François Truffaut. Le Scénario de ma vie (Cine sobre cine)
La vida íntima de un prócer
En François Truffaut. Le Scénario de ma vie (2024), David Teboul descubre de primera mano aspectos biográficos e íntimos del gran director francés. Un documental diferente en tanto que, si bien transita la filmografía ilustre de Truffaut, repara especialmente en dicha vida privada del realizador; una existencia conflictiva, con traumas infantiles que finalmente -y esto resulta bien interesante- irán desplazándose a todas sus obras. Las voces en off de Isabelle Huppert y Louis Garrel, junto a fragmentos de películas y reportajes del realizador francés en gran calidad, suman encanto y emoción a una semblanza sensible, preciada y, especialmente, humana.
(La repiten el domingo 13 a las 21:00 en el Gaumont)
Buscando a Shakespeare (Noches especiales)
Entre Buenos Aires y el Reino Unido discurre con soltura y erudición Buscando a Shakespeare (Gustavo Garzón, 2025), documental que indaga sobre el mito que circula alrededor del dramaturgo inglés y la autoría -o no- de las obras legendarias que se le adjudican. Con testimonios y archivos valiosos tanto de investigadores y directores británicos como de figuras del teatro y la cultura argentina, la película entretiene recurriendo a un tono muy acertado que expone con gracia las idas y vueltas del "detrás de escena" de la producción, aflojando así el academicismo que también contiene el film. El teatro como lugar donde se trasciende el texto de la obra y, en definitiva, la pregunta sobre las implicancias y alcances de la autoría, sobresalen en una película muy original que ilumina, sin solemnidad, cuestiones de gran interés histórico.
(La repiten el viernes 11 a las 22:45 en Cinépolis Houssay 1 y el domingo 13 a las 15:25 en Cacodelphia 1)
Con una fuerza narrativa, una estética y un ritmo muy logrados, The Goddess (Yonggang Wu, 1934) demuestra que un film silente puede sostener la tensión y el interés a lo largo de los años sin avejentarse o volverse tedioso. El drama de una mujer que se ve obligada a prostituirse para educar a su hijo es el tema que esta película china debate con valor, esbozando ideas que oscilan entre el socialismo y el humanismo y que también ponen en cuestión el machismo omnipresente en la época. La tipografía china en los intertítulos y en los manuscritos que se plasman en pantalla, algunas tomas del país en medio de luces de neón e incluso un par de sobreimpresiones que remiten a fantasías o añoranzas de los personajes suman interés a una obra de forma melodramática netamente clásica pero con un contenido social arriesgado, si bien la mujer es la que sufre y renuncia.
Fitting in (Competencia Internacional)
Mostrar (casi) sin juzgar
Admirable, interesante e inteligente en múltiples aspectos resulta Fitting in (Fabienne Steiner, 2025). Por un lado, acerca a nuestro país una realidad quizás desconocida como la de las universidades/residencias masculinas en Sudáfrica y, por otra parte, lo hace eligiendo un tono singular con el que, sin juzgar ni estigmatizar, logra abrir sin embargo un debate exponiendo simplemente situaciones cotidianas o creando sentido desde el montaje. Ese mismo matiz moderado pero firme será adoptado también por una cámara que participará de varios momentos importantes para estos jóvenes y la Institución, pero de una manera casi imperceptible, registrando naturalmente situaciones que incluyen controversias internas respecto a las diferencias raciales, de clase, sexuales o académicas. Como expresó la autora en el Q&A post proyección: un film que no señala los posicionamientos o conductas de jóvenes de 20 años sino que pone en tensión -aunque con esperanzas- la estructura de un sistema todavía regido exclusivamente por los poderosos.
(La repiten el jueves 10 a las 16:35 en Cinépolis Houssay 3 y el sábado 12 a las 16:25 en la Sala Manuel Antín de El Cultural San Martín)
En el cine (Cine sobre cine)
Tan hermosa como profunda y sensible, En el cine (Matías Szulanski, 2025) puede pensarse como un homenaje porteño a un par de grandes directores contemporáneos como Hong Sangsoo o Jonás Trueba, entre tantos otros. Dos jóvenes que repiten encuentros azarosos -con diferencias- a la salida de los cines durante el BAFICI 2024, que concurren a los mismos bares -pero tienen distintas charlas- y que se saludan de la misma manera -aunque con algún cambio- colman la pantalla de encanto, fluidez y emoción. Una obra que también devela su detrás de escena de manera hermosa, que propone momentos de humor verborrágico y canciones bellísimas y que, en su semblante sencillo y austero, dice y transmite mucho sobre el amor, sobre lo fortuito y, por supuesto, sobre la experiencia de compartir la pasión por el cine.
(La repiten el jueves 10 a las 21:45 y el domingo 13 a las 13:00, respectivamente, en la sala 1 del Cacodelphia)
After this death (Noches especiales)
Una mujer embarazada que trabaja haciendo doblajes es la protagonista de After this death (Lucio Castro, 2024). Y el sonido no será un elemento más en esta aventura metafísica, sobrenatural y bucólica en donde las voces, las presencias y los traumas parecen, justamente, desdoblarse. Una distorsión mental y experiencial que el film enmarca en medio de bosques frondosos, casas prácticamente inhóspitas y música inquietante para transmitir constantemente una atmósfera de amenaza oculta, de tranquilidad enrarecida, que irá creciendo a lo largo de la trama. Presentada estética y formalmente de manera extraordinaria (los planos y encuadres son bellísimos), quizás el film hubiese ganado aún más de haber profundizado o explorado plásticamente en ese tono logrado de tensión, alienación y desconcierto. Una apuesta donde el preciosismo formal, quizás, atente un poco contra aquello más imperfecto o irresuelto que propone el contenido.
(La repiten el jueves 10 a las 21:40 y el sábado 12 a las 14:10, respectivamente, en Cinépolis Houssay 3)
What does that nature say to you (Trayectorias)
Contemplar la belleza de la naturaleza y vivir libremente, casi sin ambiciones, puede parecer "desenfocado" en la sociedad actual. Pero en What does that nature say to you (2025), Hong Sang soo vuelve a celebrar estas actitudes y a entronizar a quienes se animan a llevarlas adelante. Con formas simples y un contenido cada vez más reflexivo y filosófico (pero siempre con humor, borracheras y zooms), Hong plasma una visión de mundo singular que puede condensarse en uno de los poemas que recita el protagonista del film: "cuando una flor florece, el miedo desaparece". Así, sin temor, el maestro coreano se enuncia a favor de una vida simple, sencilla y natural, transmitiendo que la interioridad o lo espiritual tienen más relevancia que lo aparente o lo superficial. En esa clave, quizás, pueda comprenderse también el recurso expresivo y metafórico de presentar escenas fuera de foco. Licencias poéticas que sólo pueden tomarse aquellos que filman con libertad.
(La repiten el jueves 10 a las 21:30 en el Gaumont)
La virgen de la Tosquera (Competencia Argentina)
Perturbadora a lo largo de todo su desarrollo, La virgen de la Tosquera (Laura Casabé, 2025) transita y reúne géneros como el romance, el horror, el suspenso y el hacerse grande con un resultado muy efectivo. Por momentos lynchiana (especialmente el Lynch más articulado o narrativo, pero siempre extraño y estéticamente potente) y por otros incluso almodovariana (en la sensualidad y en el vínculo mancomunado entre mujeres), la película retrata la historia de un amor loco y no correspondido a los veinte sumándole elementos sobrenaturales y esotéricos junto a un trabajo visual, sonoro y de montaje que la vuelven una experiencia inmersiva, envolvente. Tensión, incomodidad, fascinación y clima de época de la Argentina post 2001 en iguales proporciones.
(La repiten el jueves 10 y el sábado 12 a las 14:10 y a las 15:30, respectivamente, en Cinépolis Houssay 1)
A todos los tópicos codificados del melodrama, Luchino Visconti le suma a El inocente (1976) dosis varias de osadía que la vuelven una película intensa y atrapante de principio a fin. Un triángulo amoroso, amores prohibidos, secretos, insatisfacciones, música clásica, sumisión, pero también desnudos, violencia y locura condensan una obra cuya fuerza argumental y su estética barroca han resistido el paso de los años sosteniéndose como un clásico impostergable del género. El festival exhibe una copia restaurada que, además, permite apreciar especialmente la sofisticación plástica del gran director italiano.
(La repiten el domingo 13 a las 21:15 en el Alvear)
The bewilderment of Chile (Competencia Argentina)
Ya es tradición del BAFICI: Lucía Seles vuelve a deleitar con su mundo propio conformado por personajes, vivencias y sobreimpresiones testimoniales incomparables. Al igual que en la pentalogía del tenis, en The bewilderment of Chile (2025) la realizadora crea un universo de seres entrañables atravesados por la ternura, el humor, la tristeza, las ganas de jugar, la ingenuidad y la melancolía, e inmersos, además, en situaciones y conversaciones tan tensas y repetitivas como hilarantes y desconcertantes. Abrazar lo singular, tener piedad y misericordia hacia lo extraño o inadaptado y conmoverse con lo insólito y lo mundano/cotidiano son algunas de las pasiones que Seles logra transmitir -y jerarquizar-, siempre con una estética también extraña, también única y también, sobre todo, cautivante. Si lo artístico y lo creativo tiene que ver con la diferencia y con explorar nuevos códigos, Lucía Seles no deja nunca de hacer arte.
(La repiten el martes 08 y el miércoles 09 a las 15:35 y a las 16:!5, respectivamente, en Cinépolis Houssay 1)
Tesis sobre una domesticación (Competencia Argentina)
En varias ocasiones, y a lo largo de todo su desarrollo, Tesis sobre una domesticación (Javier Van de Couter, 2024) acudirá al recurso formal de presentar un plano panorámico distante para luego acercarse, en la misma toma y vía zoom, hacia sus protagonistas. Una idea estética que parece respaldar, metafóricamente, el contenido de un film que mostrará tanto la vida pública (amplia, panorámica) y privada (íntima, cercana) de su personaje principal y los conflictos que esta dicotomía suscita. Espacios y música perturbadoras, voluptuosidad y sexo, humor y desprejuicio, naturaleza y ciudad, teatro y realidad, convergerán en un relato donde, desde el montaje, se lograrán contrastes y efectos notables para resaltar dicha alternancia entre lo social y lo individual, entre lo no dicho y lo explicitado, entre lo inquietante y lo ordinario. Y proponiendo, asimismo, acaso una de las representaciones más complejas, cabales y novedosas de una mujer trans (interpretada por Camila Sosa Villada, autora de la novela que el film adapta y además guionista del mismo) en el cine de ficción nacional.
(La repiten el martes 08 a las 21:10 en el Cacodelphia 1)
Tom's 2nd Suicide (Competencia Internacional)
La sorprendente realizadora israelí Karni Haneman dirige, escribe, edita y protagoniza la igual de sorprendente Tom's 2nd Suicide (2025). Una película que resulta admirable y original al encontrar un tono muy particular en donde el humor negro, la ironía y el pesimismo decantarán hacia la emoción y el drama sin caer nunca en la sensiblería empalagosa. Un semblante poco común al servicio de un argumento inteligente que tiene al suicidio como motivo central; una temática pesada y muy transitada por el cine a la que Haneman también logrará encontrarle una arista y un tratamiento novedosos a partir de diálogos y situaciones a la vez absurdas y a la vez conmovedoras.
(La repiten el lunes 07 y el martes 08 a las 15:40 y a las 13:25, respectivamente, en Cinépolis Houssay 2)
Adieu, Philippine (Jacques Rozier)
Desde el comienzo, aunque apenas como un intertítulo que acompañará las imágenes iniciales, la Guerra de Argelia será mencionada en Adieu, Philippine (Jacques Rozier, 1962). Poco después, Michel, su protagonista, comentará que en un par de meses deberá cumplir el servicio militar. De este modo, si bien sucintas, las marcas bélicas sobrevolarán siempre un film maravilloso, rebosante de sensibilidad, belleza, fluidez, gracia, música, seducción y profundidad. La tesis subyacente del gran Rozier, así, no por conocida deja de ser luminosa: ante los horrores pasados, presentes e inminentes de las guerras (y, también, de los empresarios inescrupulosos), la única opción, el reflejo vital más sabio parecería ser entregarse al amor, al erotismo, a la aventura y a la exploración de la naturaleza. Y el cineasta plasma este vitalismo con secuencias formales exultantes (travellings de caminatas libres y enérgicas, escenas y planos preciosos en barcos y playas), pero también con la trama de un triángulo amoroso singular que oscila entre el cariño, el desengaño y la sabiduría. Amantes a los que nunca vemos besarse, pero cuya historia entrañable es enmarcada por bailes, miradas, juegos, confesiones y actitudes emocionantes que desafían, incluso, la sombra silenciosa pero omnipresente de los conflictos militares. Y es entonces en ese interjuego entre Eros y Tánatos o entre disfrute y peligro, donde Adieu, Philippine encontrará su valor imperecedero en tanto recuerda que la amistad y el amor pueden doblegar, al menos efímeramente, a la violencia y al miedo.
(La repiten el miércoles 09 a las 13:45 en el Gaumont)
Blue jeans, Paparazzi, Le parti des choses: Bardot et Godard y Nono Nénesse (Jacques Rozier)
Seducción, backstages y absurdo: cortos brillantes de Rozier
Un programa hermoso de cortometrajes de Jacques Rozier, conocido como uno de los predecesores de la Nouvelle Vague, se exhibe en una calidad notable en este BAFICI.
Ya en Blue jeans (1958), el realizador vislumbra gran parte de su diccionario más reconocible: playas, romances, voces en off y monólogos interiores se reúnen con delicadeza, belleza, reflexión y gracia para narrar los intentos -fallidos- de seducción de un par de amigos motorizados en la costa azul. Un derrotero acompañado por música alegre y pegadiza, encuadres preciosos y una atmósfera de libertad en movimiento con los que Rozier anticipa, de alguna manera, las realizaciones de algunos de sus colegas de la Nueva Ola del cine francés.
Y serán justamente Godard, junto a Brigitte Bardot, los protagonistas centrales de Paparazzi (1964) y Le parti des choses: Bardot et Godard (1964). En la primera, Rozier documenta el trabajo de los fotógrafos infiltrados en Capri durante la filmación de El desprecio (1963) y refleja, además, el fastidio del director y la actriz ante la intrusión de estos cronistas. Quejas de ambos lados, escenas que muestran las aventuras de los reporteros y reflexiones sobre la estelaridad de Bardot dan forma a un testimonio único de una época del cine y del periodismo. El mismo talante de making off tiene Le parti des choses: Bardot et Godard, pero lo que se pone en escena esta vez no es solamente el vínculo cercano entre el cineasta y su musa sino que además Rozier esgrime, siempre en off, unas ideas muy agudas sobre la figura de ambos, y, también, en torno a la realización del clásico film que incluye a otro grande del cine como Fritz Lang. Dos cortos bellísimos con vida propia pero que al mismo tiempo potencian y complejizan una obra cumbre como El desprecio.
Por último, y casi "fuera" de catálogo, Nono Nénesse (1976) se erige como una comedia delirante y sorprendente en la que actores adultos hacen de bebés representando algo así (si cabe la comparación) como una precuela de El chavo del 8, destacándose el trabajo técnico y actoral junto a secuencias de humor físico, grotesco y absurdo comiquísimas que develan a Jacques Rozier como un cineasta original y todoterreno.
(Los repiten el jueves 10 a las 17:10 en el Gaumont)
Caught by the tides (Trayectorias)
Fragmentos de amor (y de historia)
Casi 25 años de registros filmados en sus películas anteriores le sirven a Jia Zhangke para elaborar en Caught by the tides (2024) una ficción nueva formada con retazos inéditos que narran, a la vez, una relación de amor/desamor pero también el devenir de la historia reciente de su país (avances tecnológicos, conflictos sociales, celebraciones e incluso la pandemia). Por momentos más abstracta y distante, y por otros más articulada, la película recuerda y rescata la idea siempre interesante de crear algo novedoso a partir de la resignificación de restos, acción que centraliza asimismo uno de los procedimientos más distintivos del cine: el montaje. Un recurso en el que Zhangke navega con ritmo propio, ordenando libremente secuencias más tradicionales, otras más expresionistas y algunas de registros de baja calidad, referenciando apenas de manera sutil los años de sus producciones. Un entramado sensible (y por momentos denso, inasible) en el que a la inmanencia de una relación amorosa intensa pero fallida se le suma la riqueza documental de contemplar las transformaciones culturales, políticas y económicas de China, convertida hace años en una de las potencias más grandes del mundo.
(La repiten el viernes 04 a las 18:55 en el Gaumont y el sábado 12 a las 13:45 en el Alvear)
Moon (Competencia Internacional)
Kurdwin Ayub, directora de Moon (2024), filma entre Austria y Jordania un thriller social y psicológico que pone en escena el machismo y el patriarcado que aún persisten con fuerza en Medio Oriente. Y lo hace con lucidez a través de una heroína luchadora de MMA que pondrá su cuerpo en una batalla cultural y de poder en medio de una crisis personal. Con una actuación destacadísima de su actriz principal y un estilo que remite al realismo tenso e insidioso de los Dardenne (si bien con algunos estallidos virulentos), la película emana sensibilidad, valentía y determinación para transitar su idea y acompañar con empatía a todas sus mujeres.
(La repiten el miércoles 02 a las 22:05 en el Alvear, el viernes 04 y el domingo 06 a las 13:00 y a las 13:40, respectivamente, en Cinépolis Houssay 2)
Tardes de soledad (Trayectorias)
Todo en Tardes de soledad (2025) es estética y temáticamente abrumador. Albert Serra realiza una gesta documental épica al estilo Herzog donde el riesgo, el peso de la tradición y el retrato hipnótico de su protagonista rebasan la potencia de cualquier ficción. La corrida de toros y su concepción como espectáculo y un torero estrella que hace de su profesión un arte contienen, desde lo visual y lo emotivo, un potencial atrayente para el cine. Y Serra sabrá descubrirlo y explorarlo radicalmente a través de los colores, los sonidos, los primeros planos, el vestuario, los movimientos de cámara y las escenas dramáticas cuerpo a cuerpo hombre/animal que deslumbrarán o, mejor dicho, que impactarán, a lo largo del film. Un testimonio minucioso del fenómeno que el director transmite sin juzgamientos, mostrando su sensibilidad hacia el padecimiento de los toros (incluso será la imagen perturbadora de un bovino durante la noche la secuencia que abra el film), pero registrando a la tauromaquia y a su histriónico protagonista de la manera más íntima, cercana y cabal posible. Registro que irradia, también, cierta melancolía y pesadumbre que se desprenden inevitablemente de una práctica tan violenta. Sin dudas, una proeza fílmica y una experiencia conmocionante de la que resulta imposible desenvolverse, sustraerse.
(La repiten el jueves 03 a las 15:35 en el Gaumont y el sábado 12 a las 19 en el Alvear)
The suit (Vanguardia y Género)
La misantropía, paradójicamente, puede ser pensada, en algunos casos, como una respuesta sensible y humana ante la violencia del mundo. Y en The suit (2024), Heinz Emigholz muestra cómo el cine tiene el potencial de volverse a la vez cínico, lúcido y crítico frente al trascurrir de los avatares de la historia. Un film/ensayo colmado de pesimismo y resignación, con un protagonista inefable, un contenido filosófico denso y una forma extraña y experimental que terminan creando una amalgama singularísima y desconcertante, a la vez profunda y a la vez absurda. Algo así como si los teóricos de la Escuela de Frankfurt recurrieran al humor inglés para expresar sus reflexiones.
(La repiten el miércoles 02 a las 17:10 en Cinépolis Houssay 3 y el viernes 04 y el lunes 07 a las 14:15 y a las 17:10, respectivamente, en Cacodelphia 2)
Las reglas del juego (Competencia Argentina)
Ya desde su título, Las reglas del juego (Matías Szulanski, 2025) evoca al (gran) cine francés. Pero no solamente Renoir será aludido en esta (también gran) comedia romántica vertiginosa sino que además los espíritus formales y temáticos de Rohmer y Truffaut fluirán con gracia y encanto desplegándose en un mundo contemporáneo y, en este caso, porteño. Diálogos absurdos y ansiosos, encuentros intempestivos y seducciones cruzadas discurren así con un ritmo cómico notable encarnados por personajes que se muestran cercanos desde su vulnerabilidad, tozudez o intensidad. Un film que apuesta a la comedia, aunque detrás de ese semblante ligero o liviano se insinúa con delicadeza una profundidad filosófica sobre los vínculos y los discursos amorosos (el amor como un juego donde las reglas siempre se franquean) y hasta un tono melancólico que se expresa a través de una canción prodigiosa en la que se suceden con ingenio los nombres de varias películas de los cineastas mencionados. Si la cita es aquello que, en un punto, relaciona pasado con presente, el juego de referencias que propone Szulanski logra irrumpir en la actualidad con una voz propia y muy disfrutable.
(La repiten el miércoles 02 a las 21:30 en la Sala Lugones, y el lunes 07 y el miércoles 09 a las 17:00 y a las 15:35, respectivamente, en la sala 3 del Cacodelphia)