recogió mugre del asfalto,
que ni siquiera tierra,
ni siquiera en llano;
y tengo sus curas por el suelo,
todas para recuperar el vuelo,
todas fallidas,
y en mi frente: ella dolorida.
pesa lo pasado y caer,
hoy no es volver.
ni coberteras de ala materna,
ni tu calor regalado,
ni falsos faros que reniegan lo pasado.
a tus muros,
y a las lindes del mar,
al terremoto que hizo tierra
nuestro modo de amar,
al perdón que me debo,
al bálsamo que da el tiempo,
y hasta entonces, y entre tanto,
al delirio que me abraza, lento.
dolor de abandono:
a mis destrozos,
y a mis inocentes:
que aprecio, y luego rompo.












