APAREJOS
Los días son ballenas deslizándose de la penumbra a la luzy de regreso. Me aferro a lo mío, a lo que creo me sacará a flote de este mar helado. Veo un páramo de obsesiones y de hierros con las sogas sueltas. La noche reza y se queda conmigo imaginando como naufraga el cielo. Todo naufraga aun si está perfectamente balanceado en la indiferenciao el milagro. Mi corazón inconforme y atormentado…













