Confieso que me dan ganas irracionales de hablar contigo. Y tengo ganas de volver a llamarte, para decirte mil cosas, y caer en tus manos, sin cuidarme de todos, y solamente entregarte mi corazón. Pero "NO", yo mismo me rehuso, y controlo diciendome a mí mismo que no es así, que no puede ser, que ya me he ido, y que no debo regresar.
Daniel / Bandeja de Plata II












