Bontxo, la taberna Vasca de Budapest
Nos habían hablado de este restaurante ya desde Diciembre y después de estar en España por navidades y aún con el sabor de nuestra gastronomía fresco decidimos ponerlo a prueba.
La decoración del restaurante es bastante básica, si bien con esto precisamente rememora bastante una típica taberna del norte de España el local quedaba un poco desconsolado. Eso sí, se ve todo muy nuevo y bien cuidado.
Nos envalentonamos y saludamos en español, porque el camarero tenia bastante pinta de latino, pero el personal que había en ese momento era húngaro. Nos habría encantado encontrar personal nativo para sentir mas el ambiente pero hicieron lo que pudieron respondiendo en nuestra lengua.
La carta fue bastante simple, un poco más española y menos vasca de lo que nos suponíamos.
En la parte de bebidas vimos con asombro que tenían Txacoli rosado y blanco aunque el precio nos pareció un poco excesivo en comparación con el que encuentras en cualquier taberna en Bilbao. También tenían sidra, un vino con denominación de Ribera del Duero y el famoso Rioja Faustino V.
Se componía por una primera sección de siete platos fríos, tres tipos de queso, once tapas, recomendaciones semanales y tres postres.
Entre los platos fríos estaba una buena sección de embutidos y boquerones, que tampoco merece la pena destacar ya que todos sabéis lo bueno que está el jamón ibérico.
De los quesos destacaba el Idarzábal ya que seguramente sea el único sitio en Budapest que lo ofrece. Nosotros pedimos una tabla con los tres tipos que eran, además del citado ya, Manchego curado y semi-curado.
Entre las tapas sí había mas que llamaran la atención, como el Rabo de Toro, Callos a la bizkaina, Gulas con huevos de codorniz, Txistorra en Sidra o Pulpo a la gallega. La Txistorra y las Gulas, que fueron nuestras elegidas, estaban buenísimas siendo además las cantidades bastante justas.
Las llamadas especialidades semanales, que habría que confirmar si las cambian o son fijas, llamaban mas la atención. Gazpacho, fabada, morcillita, o hígado de ganso con manzana fueron las que mas me interesaron aunque como es evidente fué imposible probarlas todas.
En la foto, os dejo el resultado:
Finalmente llegaron los postres, tienen tres, Crema catalana, Tarta de queso (imprescindible en cualquier restaurante en el norte de España) y Mousse de chocolate. Pedimos la tarta de queso que es la mas parecida a la que hace mi madre que he encontrado y el mousse que tenía un poco de nata por encima y estaba delicioso.
En general la cena estuvo bien, lo único que dio un poco de pena es que pedimos las croquetas de bacalao y de jamón y eran congeladas, por lo que, aunque están buenas igualmente, a los amantes de las croquetas.... no nos basta.
En total fueron cinco tapas y dos postres para dos personas y quiero recordar que el precio fueron unos 6500 florines (23€) por lo que está recomendadísimo. Al salir encontramos en la primera planta (porque tiene dos) una mesa reservada grande como con unas 15 personas, con lo que se ve que es un buen sitio para juntar a un grupo.
Los datos del sitio son:Falk Miksa utca 21., Budapest El teléfono para las reservas: (30) 879 0324










