BIRDS DON'T SING IN AUTUMN: CAPÍTULO 4 (ESPAÑOL)
Pairing: Louis Tomlinson/Harry Styles
Rating: Mature
Disclaimer: I don’t own anything nor I have contact with One Direction. This is an AU fanfiction. THIS IS A SEQUEL FOR BEAUTIFUL BIRD OF THE SUMMER.
SUMMARY: During summer, Southampton had a special colour, a characteristic Harry never thought it would also have during autumn — even if it was different. He never thought the city would retain its special aesthetic when the street became ocher dyed, immense seas of leaves fallen from the trees he used as a shield when he and Louis needed a corner of shade during the sunny days of their first summer together, covering the pavement. It was… different, but Harry loved it COMPLETE: No SOUNDTRACK: WORKING ON IT
Notes: I won’t be able to update every single day so I will most likely post up to two chapters every week. Thank you for understanding!
This fanfiction will also be published in One Direction Fan Fiction. I don’t allow people to put it in other places.
It will be translated into Polish thanks toKaja! <3
Sorry about all the possible English mistakes because it’s not my first language and I’m aware I can write weird stuff sometimes (really, I’m sorry)
Vale.. han pasado tres meses desde que subí el último capítulo, y lo siento. Pero aquí está el cuarto capítulo. Disfrutad.
Capítulo 4.
De vuelta a Southampton, todo volvía a la normalidad. Volviendo a la misma rutina universitaria en la que Harry se sumía a componer y a estudiar mientras Louis hacía lo propio. De nuevo, aquellos pequeños encuentros en casa o en el campus ya eran más que suficientes.
Harry tenía una hora para la siguiente clase. Aún llevaba un papel sobre sus carpetas que le indicaba dónde y cuándo tenía su próxima clase — no se había aprendido el horario — y el nombre del profesor o profesora que iban a tener. Harry estudiaba un grado que juntaba literatura y música en la Universidad de Southampton y dentro de aquella facultad se sentía más que integrado — sentía que pretenecia a un grupo, algo que nunca había experimentado antes.
Su siguiente clase era Lenguaje Poético, una de sus clases del primer semestre. Su profesor era un hombre larguirucho, con el pelo corto y alborotado. Siempre vestía con camisas metidas dentro de sus pantalones, bien apretados alrededor de su cintura, con un cinturón de cuero marrón oscuro. Su nariz era puntiaguda, a la vez que su barbilla, y sus ojos eran saltones. Su aspecto le impactó muchísimo ya que aquel profesor siempre le había parecido muy joven.
Grimshaw.
-Buenos días a todos, espero que este fin de semana os haya resultado casi tan refrescante como a mí –dijo aquel profesor, con las manos detrás de su espalda y mirando a sus alumnos-. Espero que hayáis recibido mi correo explicando que me veré indispuesto de estar el miércoles en clase, pero que tendréis una apasionante charla que, aunque no es obligatoria, los que asistan y me entreguen un cuestionario que podéis encontrar en el campus electrónico, tendrán ese empujoncito en la nota final…
Harry escuchaba atentamente. Escribió en su agenda lo siguiente:
«Charla aburrida. Cuestionario en el campus electrónico. Opcional. Sube nota.»
El profesor bajó la pantalla del proyector y encendió en su ordenador. En cuestión de segundos comenzó a pasar diversas diapositivas en las que hablaba sobre el lenguaje poético, características y ejemplos… muchos ejemplos.
-Por favor, abrid vuestros dossiers de literatura por la última página que vimos y leamos juntos el poema…
A Harry le sacó de su concentración la voz de un chico. Tenía el color del pelo rosa. ROSA. ¿Cómo no le había visto antes?
Le miró cuando él comenzó a hacerle sonidos (psst, psst) y aquel chico sonrió — y Harry le sonrió de vuelta.
-Perdona, pero me he dejado el dossier en casa. ¿Puedo verlo contigo?
Harry parpadeó.
-Claro –asintió. Al darse cuenta de que les separaba un asiento vacío, él lo palmeó suavemente-. Ven.
Aquel chico se sentó y sonrió cuando vio que Harry colocaba el dossier en medio.
-Soy Michael –se presentó en un susurro.
-Harry.
-Gracias por dejarme ver el dossier, Harry.
*
Louis tenía clase en media hora. Estaba en la cafetería terminándose un sandwich mixto y una Coca-Cola mientras miraba sus apuntes.
Louis era conocido en su universidad. Regatista, buen estudiante de Medicina… vamos, un chico de ensueño… ¿quién no adoraba a Louis Tomlinson? Las chicas suspiraban por él, y mucho más ahora que sabían que no estaba con Eleanor. Sí, esas chicas sabían o habían escuchado que Louis Tomlinson salía con un alumno de primero de carrera, pero muchas eran las que preferían creerse que seguía siendo hetero — ¿y qué les iba a decir Louis? De ilusiones vive la gente…
Se levantó de la silla sonriente y levantó la barbilla a modo de saludo al ver a unas chicas que le sonreían y cuchicheaban. Alumnas de primero, desde luego. Tan inocentes, tan curiosas y vergonzosas… ¡qué poco les durará eso! La universidad corrompe a cualquiera.
Caminando por los pasillos, no pudo evitar pararse tras ver un anuncio del decano de la facultad colgado en el tablón.
Esbozó una sonrisa justo antes de desaparecer.
*
Mensaje de: Louis
«¿Cuántas clases te quedan hoy? Te echo de menos.»
Mensaje de: Harry
«Dos, pero he de quedarme en la biblioteca. ¿Te apetece que estudiemos juntos?»
Mensaje de: Louis
«Me distraigo estudiando contigo. Acabo mirándote antes a ti que a mis apuntes… ¿por qué no estás en mis apuntes?»
Mensaje de: Harry
«A veces me pregunto quién es más gay de los dos y ahí tengo la respuesta… :P»
Mensaje de: Louis
«Capullo.»
Mensaje de: Harry
«Te quiero. ¿Nos vemos en casa?»
Mensaje de: Louis
«Sí, eso me temo. Yo también te quiero.»
-¿Styles?
Harry dio media vuelta para encontrarse con el Profesor Grimshaw detrás de él. Éste esbozó una enorme sonrisa de tiburón.
-Harry Styles, ¿correcto? Lenguaje poético.
-Sí, así es, acabo de estar en su clase, profesor.
-Sí, sí –asintió con la cabeza y movió la mano-. Lo sé, te recuerdo. Quería decirle que su análisis sobre el poema que hemos dado hoy ha estado bastante acertado. También ha sabido distinguir la musicalidad fácilmente. ¿Es usted fan de la poesía, Styles?
-No particularmente –Harry se apartó varios mechones de pelo de la cara y sostuvo con fuerza su carpeta mientras mantenía el contacto visual con su profesor-. Es decir, puedo leer poesias, no me parecen horribles, pero no tengo por tendencia leer libros de poesías, profesor.
-Ah, ya veo. Debe usted ser parte de los que se han metido aquí por la música, ¿estoy en lo cierto, señor Styles? –Se cruzó de brazos y dibujó media sonrisa. Al ver que Harry asentía, él volvió a preguntarle-. ¿Y por qué no está usted en un conservatorio? ¿No le aceptaron en ninguno?
Harry notó que esa pregunta no era del todo ofensiva, aunque saltó rápidamente a la defensiva.
-No, profesor. Me gusta la música, pero no sólo tocarla si no componerla. Quiero ser un gran compositor, tanto musicalmente como en cuestion de lírica, y creí que Southampton me daría esa oportunidad. Estoy casi seguro de que si hubiese decidido entrar en un conservatorio, me habrían aceptado incluso en Julliard[1].
(Harry pensó que tal vez había aspirado demasiado alto, pero aquel hombre no tenía que saberlo)
Aquel hombre volvió a sonreír.
-¿De verdad? Espero que sus palabras sean ciertas y su ambición no sea más grande que su talento, señor Styles. El año que viene le daré clase también de música, así que no se deshará de mí fácilmente.
El muchacho relajó los hombros y esbozó media sonrisa, asintiendo ligeramente mientras veía como su profesor daba media vuelta y se marchaba y desaparecía al final del pasillo.
*
Al caer la noche en el apartamento de Louis y Harry en Southampton, ninguno de los dos tenía demasiadas ganas de cocinar así que acabaron pidiendo comida china a domicilio (un clásico entre ellos, la verdad) y se sentaron en el sofá con sus paquetes de comida sobre la mesa.
-Hoy he hablado con uno de mis profesores –comenzó a decir Harry, con la caja con los fideos chinos entre sus dedos-. Se ha acercado a mí. Al parecer he hecho algo bueno… pero quiere que le demuestre que soy aún más bueno.
-Y lo harás –respondió Louis, encogiendo sus piernas sobre el sofá y sonriendo a su chico-. ¿Qué clase te da?
-Lenguaje poético –contestó tras tragarse los fideos-. Mola mucho.
-Tú eres bueno en estas cosas, yo soy un paleto. Me sacas de mis asignaturas y me pierdo, la verdad.
-Sí, bueno… me gusta, pero porque me gusta escribir y componer. La poesía en sí no me llama mucho la atención.
-Bienvenido a la universidad –Louis suspiró-. Parece que las cosas van a cambiar después del instituto porque, bueno, haces ‘lo que te gusta’ pero sigues teniendo asignaturas que son una mierda… pero estoy seguro que aprenderás mucho de ellas.
-Hablas como un viejo sabio.
-Cállate –rodó sus ojos y plantó un beso en su cuello cariñosamente.
*
Harry estaba duchándose y Louis estaba terminando de colocarse el pijama, sentado en el borde de la cama con unos cuantos panfletos entre las manos. Los leyó rápidamente y los volvió a guardar dentro de la mochila. Mañana iría a hablar con el decano.
La noche en Southampton era tranquila, incluso cuando Harry venía de la ducha con ganas de guerra. Acabó acurrucándose contra el pecho cálido de Louis, besándole la piel antes de quedarse dormido en cuestión de segundos. El mayor exhaló un suspiro, tapando a ambos con las sábanas.
Se vio obligado a dormirse cuando Harry hacía ya más de diez minutos que se hubo relajado sobre su cuerpo.
[1] Julliard: Es el conservatorio más conocido del mundo, situado en Nueva York, Estados Unidos. En Julliard sólo entra gente que es realmente buena y es muy estricto y disciplinario. Puedes estudiar música, danza y teatro. Robin Williams y Christopher Reeves están entre los graduados destacados.













