* ♡ 〳 Capítulo I ;
La primera vez que Rory Beckett vio a Aurelié Beaumont fue una noche sacando la basura. Las suelas de sus zapatos chapotearon contra el asfalto del porche de su casa, húmedo a causa de la lluvia otoñal que acababa de cesar, y la llevaron hasta el maltrecho basurero que descansaba del otro lado del portón. La noche helaba como en el Ártico y Rory no se hubiera quedado parada allí por nada del mundo de no haber sido por la esbelta silueta de una muchacha en el jardín de la casa de al lado. Lauren —como odiaba que todo el mundo la llamara—, sabía que la propiedad colindante tenía nuevos dueños, pero en todo el tiempo transcurrido desde que comenzaron a encenderse sus luces al caer el sol, nunca se había cruzado con ninguno de ellos. Ciertamente, nunca se esperó, tampoco, lo que ahora tenía frente a sus ojos; Rory siempre pensó que sería una solitaria pareja de ancianos, puesto que la tranquilidad de la casa así le hacía suponer, sin embargo, la joven mujer que parecía desconocer su presencia estaba lejos de ser anciana. La castaña la observó, ignorando como el frío húmedo parecía colarse bajo su ropa y esperando la oportunidad para introducirse, pero en ningún momento su vecina se dignó a levantar la cabeza. “Hey”, susurró finalmente, con la tenue timidez característica de su voz, y sus mejillas ardieron implacables bajo la brisa fresca de la noche.














