Volver a la preparatoria, aunque fuera por un fin de semana era lo suficientemente estresante como para que tuviera que fumarse un cigarrillo antes de entrar a la recepción del hotel, incluso cuando se había prometido que dejaría de fumar ese año. “Uh, reservación a nombre de Zoey Pollard”, dijo al chiquillo que manejaba el escritorio principal. Alrededor veía a mucha gente pero ninguno se parecía a sus antiguos compañeros de clase. ¿Iría Jonathan? En Facebook había dicho que estaría allí, ¿habría mentido? ¿Qué le importaba siquiera si iba Jonathan? Su relación había muerto ni bien se habían graduado, no quería verlo, es más, ni le importaba si se le encontraba o no. “¡Oye!” Se quejó cuando fue sacada de sus pensamientos cuando lo que identificó como el borde de una maleta chocó contra su pantorrilla. “Ten más cuidado, imbécil”. Se volvió hacia el culpable para ser recibida por un par de ojos que si bien se le hacían familiares, no sabía dónde había visto antes. @serialksser









