Episodio 4x22: “ Ascension ”.
[DOMINGO - 26 DE MAYO,2019. IDRIS]
El día había llegado para la familia Penhallow. Si bien era una ceremonia de la cual era el mayor orgullo de la ciudad, Gabe pasaba la mayor parte de la hora con ansiedad y nerviosismo, pero sabia muy bien como ocultar los nervios frente a las personas. Era algo que había aprendido años atrás.
No eran demasiados invitados, puesto que el proceso de Ascension por parte de su mujer, Bethany era algo que no había mencionado a muchas de las personas cercanas, puesto que si bien era muy positivo con que pudiera llevarse a cabo bien, tampoco quería asumir las consecuencias de las miradas de sus más cercanos, por lo mismo, habían tomado la decisión que sus hijos no estuvieran presentes. Las noticias se las darían cuando acabaran la ceremonia e irían a festejar en familia, con todos los presentes también. La ciudad hacia un buen clima como siempre y ayudaba a que todos fueran positivos.
Gabe estaba saludando a las personas que llegaban al Gran Salón, estaba en compañía de su gran amiga Novaleé como presencia de la Clave y estaba a su lado junto a su mujer. Los tres cerca del estrado, listos para cuando les avisaran que iban a comenzar.
Beth había pasado una noche tranquila, y muy temprano por la mañana había pasado por la pieza de su hija para ayudarla a vestirse y arreglarse para el día que pasaría en cuidado, le dijeron que era un día más de clases y de esa manera podrían asegurarse que estaría con su mente ocupada, a pesar de que no tenía idea alguna de qué era lo que pasaba alrededor de la familia. La rubia se despidió tanto de su hija como de Ophie, su perrita que quedó en casa cuando ella se encaminó con Gabe a la ceremonia.
Beth saludaba a quienes lo hacían con ella, conocía a varios y a otros no mucho, pero siempre se mantenía educada en el saludo, sabiéndose esposa de Gabe.
— ¿Ya no alcanzo a ir al baño? — Bromeó en un susurro mientras miraba alrededor y luego miraba a su esposo, sonriéndole para que viera que jugaba solamente
Cuando justo iba a comenzar se sintió la voz de uno de los Hermanos silenciosos en su cabeza, avisando que la ceremonia iba a comenzar.
Le besó su frente cariñosamente, aún se reía por su comentario y le miró como si lamentara el hecho de que no pudiera ir al baño en ese momento. Le apretó su mano muy suave y manteniendo las fuerzas necesarias le susurró que la amaba.
Las personas de la Clave se pusieron en una línea arriba del estrado, Gabe al lado de Novalee y cada una de las personas le deseaban lo mejor a su esposa. El chico está vez lo hizo mucho más corto, para no alargar más la tortura/proceso más de la cuenta.
Habían círculos dobles trazados en el centro del estrado y uno de los Hermanos habló en sus cabezas.
— Póngase en el Centro y arrodíllese — Le pedía acercándose ambos de ellos a los costados. Todo el mundo sabía porqué y Gabe se le tensó el pecho sabiendo que si no superaba el proceso ellos serían los primeros en atenderla para hacer que su ida del mundo fuera mucho más amena.
Sintió los labios cálidos de su esposo sobre su piel y un suave escalofrío recorrió todo su cuerpo, logrando que dejara salir el aire contenido de sus pulmones, cerrando los ojos ante la manera en como su corazón parecía querer salirse de su pecho.
Probablemente no había considerado lo que ese momento causaría en ella, los nervios y la ansiedad que provocaba saber que pasaría cuando sus labios tocaran la copa.
Sus ojos se posaron en Novalee con una suave sonrisa, tan típica de Beth; y luego miró a su esposo, sonriéndole como si con eso y su mirada fuera necesario para expresarle cuánto lo amaba.
Camino hasta el centro y sus rodillas tocaron el suelo cuando se lo ordenaron, sus ojos quedaron a la altura, ya perdiendo totalmente de vista a su esposo, dudaba poder volver a mirarlo en lo que ocurría todo aquello, no quería transmitirle los nervios que sentía.
Cuando sus rodillas pisaron el suelo, ambos Hermanos, en total silencio en la sala se acercaron a inscribir runas que simbolizaban el nombre de la chica. Ahora ella sabía la importancia que era cada una de ellas en su mundo y la que formaría parte si la ceremonia se cumplía por completo. Semanas antes estuvo preparándose para que fuera una persona digna y parte de la Comunidad Nefilim cuando completo el proceso que ellos mismos se preocupaban de armar, dejando que en este caso Gabe, avalara en nombre de la humana con visión.
En cuanto acabaron volvieron a su posición, hasta que parecían estatuas por los quietas que estaban. Novalee salió del lado de Gabe y como Cónsul era la encargada de hacer el proceso correspondiente y era la persona más importante en su ciudad para llevarlo a cabo.
Con su túnica tradicional roja que llegaba hasta el suelo, se puso en frente y con una sonrisa cálida, como si la abrazara a la distancia comenzó a hablar. No lucia nerviosa y su voz siempre fue clara y precisa, como en cada evento importante.
A lo lejos se pudo escuchar a Gabe suspirar en cuanto supo que comenzaría todo aquello que había esperado tanto.
— ¿Juras, Bethany Harper, abandonar el mundo mundano y seguir el camino de Cazador de Sombras? — Preguntó el Consul Sayers, bastante claro.
Bethany procuró no levantar sus ojos a donde estaba Gabe, probablemente notaría su mirada nerviosa y sería aún peor para ella, en su mente pasaron todas las cosas que podían pasar mal si es que al beber de la copa no sobrevivía, sus hijos, y mismo Gabe, a quien todos podían ver entero e íntegro, profesional y viviendo por la causa, pero Beth lo conocía como nadie, y sabía que si algo llegaba a salir mal, el no se lo perdonaría a sí mismo, y la rubia se negaba a permitir que su esposo pudiera vivir con esa culpa.
Alzó sus ojos hasta Nova, y le sonrió con su mirada, sin demasiada necesidad de algo más, agradecía de cierta forma que fuera ella, se sentía más en confianza de cierta forma, y bajaba sus nervios.
Escuchó el suspiro de Gabe, podía no mirarlo, pero sentía que lo conocía tanto, que hasta aquel gesto pudo sentirlo y ver como provocaba que su piel se erizara.
Con la pregunta de Novalee sintió un suave dolor en su pecho, como si en ese momento se hiciera real que al abandonar el mundo mundano también significaba dejar todo su pasado, sus padres en si. Pero había tiempo para todos, y ahora había llegado el tiempo oportuno para dar ese paso.
— Lo juro — Respondió finalmente, con su voz firme.
Gabe bajó la cabeza en cuanto comenzó a jurar, intentaba no moverse demasiado por su nerviosismo así que tenía un punto fijo en el suelo, deseando que todo acabara pronto y así poder ir con sus hijos para comentarles que ahora los cuatro eran personas especiales.
— ¿Tomarás la sangre del Àngel Raziel y honraras dicha sangre? ¿Juras servir a la Clave, seguir a la Ley impuesta por El Pacto, y obedecer la palabra del Consejo? ¿Servirás aquello que es humano y mortal, sabiendo que por tu servicio no habrá recompensa ni agradecimiento alguno, más que el honor? — Novalee decía las palabras muy bien, como si fueran parte de ella y Gabe sabia que a pesar de no tener la sangre Nefilim era una de las persona con más honor que existía en el mundo. Es por ello que los Hermanos le tenían confianza.
Gabe relamió sus labios, sabía que Bethany respondería del corazón, porque conocía bastante la importancia de jurar ya que era algo que él mismo lo tiene desde que era consciente de todo el mundo.
Escuchó cada una de las palabras de Nova, y ambas preguntas hicieron que su cerebro casi explotara, sabía lo que tenía que responder, lo había hablado antes con Gabe, pero entre los nervios sentía que respondería cualquier cosa.
Eran tres preguntas, sin duda si sobrevivía a eso le reclamaría a Nova o a Gabe que le habían hecho dudar de cómo responder a aquello. Ese pensamiento le hizo casi reír un poco en su mente, de no saber que estaba en un protocolo tan serio y sagrado, seguro hubiese reído por sus propios pensamientos.
— Lo haré — Respondió finalmente, con su cabeza gacha pero sus ojos observando a la castaña frente a ella.
— Bethany, ¿Puedes ser escudo de los débiles, la luz en la oscuridad, una verdad entre falsedades, una torre en la inundación, un ojo para ver cuando otros estén ciegos? — Preguntó alzando una octava más, dejando en claro la importancia de ser un Nefilim, que no solo era tener la sangre del Ángel en sus venas sino un compromiso que va más allá de sus propios deseos.
Esperó que Bethany respondiera, antes de seguir hablando.
— Y cuando mueras, ¿Darás tu cuerpo a los Nefilim, para ser quemado, y tus cenizas puedan ser usadas para construir la ciudad de Huesos? — Alzó su mentón y Novalee observó a cada hermano silencioso que aún no movían ni un músculo de su cuerpo, parecían dos estatuas alrededor de la chica.
Sólo cuando la chica volvió a jurar que uno de ellos le acercó la copa y la Cónsul avanzaba hacia ella, sosteniendo el objeto más importante y apreciado del mundo. Lo que permitía que no sólo nacieran Nefilims por herencia sino convertir a los humanos dignos uno de ellos.
— Entonces bebe — Novalee dijo.
La chica prometió, juró y respondió en afirmación a cada una de las cosas que Novalee le fue preguntando, sabía lo que cada una de sus preguntas significaban en el transfondo, lo habían conversado infinitas veces con Gabe y sabía que estaba preparada para tomar aquella responsabilidad, para renunciar casi a su ‘Libertad’ de hasta ese momento.
Los ojos celestes de la joven se alzaron hasta la copa que le acercaban y la tomó entre sus manos, no sabía si era el líquido o el objeto en si que considero bastante pesado a lo que ella se imaginaba.
Suspiró suavemente, sentía como algunas dudas quería confundir su cabeza, pero entonces alzó sus ojos y sin evitarlo ya los posó en Gabe, quien justamente alzaba sus ojos a ella. Podía llegar a ser la última vez que lo observaba, así que solo con su mirada le expresó cuando lo amaba.
Bajó la mirada y tomó finalmente de la copa, dejando que el líquido se colara entre sus labios a su garganta.
En cuanto los labios de su esposa tocaron la copa el corazón de Gabe comenzaba a latir en su garganta, queriendo salir de su boca. Sin duda, estaba claro que en su rostro expresaba el pánico que tenía pero en su interior sentía, sentía que era una merecedora de ser una más. Sabia que el Ángel la iba a estar cuidando para que no se la llevara tan pronto de sus vidas.
Cuando quiso dar un paso adelante, cuando la espera se hizo eterna, Novalee le hizo un gesto que estaba todo bien, Bethany había bebido toda la copa y aún no habían rastros en sus movimientos que algo malo sucediese.
El silencio en la habitación era grande, como cada ceremonia de Ascension. Y el chico no daba más.
— Yo te nombro Bethany Penhallow, de la sangre del Jonathan Cazador de Sombras, hijo de los Nefilim — Repuso con una sonrisa, Novalee estaba emocionada y sabia que ese proceso iba a hacer feliz a una familia importante para todos.
— Levántate, la familia Nefilim te da la bienvenida — Los Hermanos Silenciosos sin hacer más salieron del estrado y Gabe queriendo llegar hasta ella sólo se le quedó mirando, con una gran sonrisa que de orgulloso no daba más.
[...]











