Mantuvo la sonrisa en sus labios al ver lo feliz que estaba con ese regalo, lo encontraba demasiado tierno pero no quiso decirlo para no incomodarlo y dejar que continuara de aquella forma. Vio que se levantaba y aprovechó de estirar su mano para apuntar al arbol.
— Mira, ahí hay un regalo también. — susurró apuntando a una cajita que estaba colgada, alzó suavemente las cejas con una sonrisa algo pícara que se extendía por sus labios, tal niña que hace algo malo.
— Y Santa en la noche me dijo que era para Gabe Harper. — Se encogió de hombros acomodándose un poco más en el suelo, apoyando la espalda contra el respaldo mientras observaba como tomaba el regalo. En el interior, venía una pequeña cintita rosada, con un pequeño papel "You're gonna be your baby girl's first love".
Miró hacia donde apuntaba y frunció su ceño al ver que había un nuevo regalo. Quiso quejarse pero era imposible hacerlo, era como si no pudiera hacerlo tan seguido.
— ¿Santa? Se suponía que yo había visto a Santa anoche — Dijo para que su hijo no supiera que él había puesto los regalos en la madrugada.
Avanzó al árbol y tomó la cajita con sus manos, lo abrió apenas lo sostuvo y miró en su interior.
Se quedó en silencio al ver lo que traía en su interior, la miró a ella unos segundos y luego al regalo para confirmarlo, cuando notó otra vez el asentimiento de su novia sus ojos se humedecieron por la emoción que era inevitable sentir.
— Es una niña ... — Se sentía estúpido por volver a decirlo pero esa sonrisa que mostraba iba a ser muy dificil que se lo quitaran por mucho tiempo.
Asintió con su cabeza para responderle, sin poder evitar esbozar una amplia sonrisa que se extendía en sus labios, contagiada por la emoción que se sentía en esos momentos. Se levantó del suelo para poder colocarse nuevamente de pie frente a el, mirando la cajita y luego a su novio, había intentado ser original para darle la noticia ya que consideraba que era un hermoso regalo para ambos.
— Ahora seremos dos y dos. — Susurró mientras posaba sus propias manos en su vientre, humedeciéndose los labios porque sentía que era exagerada la sonrisa.
Se acercó a ella sin apartar de su mano la caja que cerró para guardarlo como un recuerdo. Rozó sus labios y dejó un cálido beso en donde expresaba todo el amor que sentía por ella y no sólo por el regalo que le estaba dando.
— Gracias, de verdad — Sonrió mirando a sus ojos y volvió a dejarle otro sutil beso.
Alzo de inmediato una de sus manos para así poder tomar su rostro con suavidad, correspondiéndole al beso de la misma manera.
— No, gracias a ti — Le corrigió aún manteniendo una amplia sonrisa en los labios que delataban todos los sentimientos que la llenaban en esos momentos.
Sitio como el perro venía corriendo hacia ellos, y luego apareció Flynn también corriendo, entretenido jugando.
Mordió su labio inferior muy suave y bufó negándose a lo que decía.
— Tu me estás dando el mejor regalo para un hombre, es gracias a ti — Respondió muy honesto, porque así se sentía. Besó su mejilla antes que sintiera que alguien venía corriendo y con facilidad tomó a Flynn en sus brazos.
— Enano, tendrás una hermanita — Murmuraba acariciando el vientre de su novia como siempre solía hacerlo.
Llevo sus ojos hacia el pequeño y mantuvo la sonrisa, asintiendo con su cabeza al ver el rostro del pequeño cuando se enteraba de la noticia
— Ahora serás el hermano mayor que deberá cuidar a la pequeña. — Comento alzando su mano para acariciar suavemente el pelito del pequeño Flynn que a pesar del tiempo ya lo sentía como hijo propio a causa de todo el amor que le tenía.
Sonrió al escucharla y asintió levemente a lo que iba diciendo.
— Pobre mi pequeña, con un hermanito y un padre muy protector — Le decía como broma pero iba muy en serio. Si era muy sobre protector con Flynn, no podía imaginarse lo que podría llegar a ser con su nena.
Miró a su novia y no dijo nada por un largo momento, sólo la miraba pensando la pregunta cómo hacérsela. Bajó al pequeño para que siguiera a su nueva mascota y tomó la mano de la chica para que le siguiera a la habitación.
— Toma asiento — Preguntó avisando que cerraría la puerta unos minutos y que lo abriría pronto, para que su hijo no se asustara.
Rió ante el primer comentario de su novio, sabía que tenía razón en eso porque ya podía imaginarse la manera en que su pequeña iba a ser cuidada por sus dos hombres.
— Es verdad. — Lo apoyó y finalmente se alejó un poco para dejar que bajará al pequeño, alzando la mirada a el y así lo siguió hasta la habitación, en silencio.
— ¿Todo bien? — pregunto tras tomar asiento en el borde de la cama, subiendo una de sus piernas como para sentarse a lo indio mientras lo miraba
— Si, debes imaginar que no es nada malo — Mostró una tímida sonrisa ya que no era la primera vez que le hacía lo mismo para conversar algo importante.
Miró su notorio vientre otra vez y esa sonrisa volvió a ampliarse al recordar otra vez que iba a tener una niña.
— He pensado, que si tu quieres — Decía aun de pie y tratando de no demorarse demasiado en el tema. — Que seas la madre de Flynn pero legalmente, — Dijo encogiéndose de hombros.
— No sólo porque si me pasara algo contigo tendría la mejor vida que pudiera darle sino porque has sido la mejor para él — Terminó por explicar con la voz mas suave que podría tener.
No pudo ocultar la sorpresa que eso le causo, tal como si fuera una noticia tremenda mente impactante se llevo una mano a la boca, cubriéndola. Le emocionaba a más no poder el hecho de que le estuviese ofreciendo aquello.
—¿Es en serio? — Susurró bajando las manos con los ojos algo humedecidos, entre la noticia del bebe y aquello sentía que no quedarían lágrimas para después.
— Si, si, si quiero, por supuesto que si. Me encantaría. — Respondió riendo un poco al darse cuenta que había hablado bastante para una respuesta tan sencilla.
El chico se acercó, manteniendo su mirada fija en las expresiones que cambiaban a cada segundo. Se arrodillo en el borde de la cama y alzó su mirada tomando su mano, del cual apretó contra la suya con todo el cariño del mundo.
— No quería que te pusieras así, — Susurró acariciando la otra su rodilla para llamar su atención de nuevo. — Nunca dejaré de estar agradecido por todo lo que hiciste por Flynn desde el primer día — Susurraba con toda la honestidad posible.
— No, deja, son las emociones, el momento, las hormonas. — Rió un poco mientras se limpiaba los ojos con la mano libre, humedeciéndose los labios mientras bajaba el rostro para así mirar sus ojos, asintiendo suavemente con la cabeza.
— Los amo. — Susurro llevando la mano a el para acariciar lentamente su rostro. — Y lo amo como si fuera mi hijo, por eso es que en verdad te agradezco por esto, Gabe. — Susurro honestamente, sonriéndole pero mordiéndose el labio inferior
Su brazo se extendió para acariciar su mejilla, era sorprendente que aunque estuviera llorando se viera igual de hermosa y perfecta para él. Su mirada no la podía apartar aunque quisiera.
Pasó sus dedos por su mejilla y bajó hacia su mentón, para apretarla sutilmente cuando sentía su mano en su rostro.
— No agradezcas — Frunció su ceño mientras se acomodaba a su lado sólo para besar su frente varias veces antes de acercarla para abrazarla.
— Flynn lo sabe, yo lo sé. Por algo él acepto muy feliz — Le decía demostrando que el pequeño ya sabía de la noticia.
Abrió sus ojos un poco más de lo normal al escuchar lo último que decía, y fijó su mirada en la de él, sin evitar como sus ojos estaban brillosos a causa de la emoción.
— ¿Ya lo sabe? O sea, está de acuerdo con que yo sea su mama. — Comento en voz alta mientras lo miraba, le encantaba saber aquello, que el sentimiento era mutuo y que Flynn también la veía de aquella manera.
Asintió levemente con su cabeza y sus ojos se abrieron cuidadosamente para que no sintiera que la molestaba con algo tan importante para el.
— No podía tomar la decisión sólo ... Aunque sea un niño tenía que conversarle para saber lo que pensaba y el estaba emocionado, lo quería — Susurró con una amplia sonrisa que no quiso ocultar.
Le encantaba saber que la decisión había pasado principalmente por Flynn, lograba hacerla sentir aún más segura al respecto de aquella nueva etapa.
— Te juro que no los decepcionare. — Susurró con firmeza mientras tomaba su mano, acariciándola suavemente al mirarlo
— No necesitas preocuparte por eso, Bethany — Respondió de inmediato con una sonrisa y besó su mejilla antes de acariciar su vientre con su mano libre.— Somos una familia, los cuatro — Susurró dejando otro beso en su frente.