EL MASAJE CUÁNTICO No es cualquier masaje. Se requiere una formación muy exigente con conocimientos de anatomía, anatomía topográfica, fisiopatología, técnicas de masajes, medicina china, reflexología podal, reiki, un alto nivel intuitivo, sistemas de creencias, constelaciones familiares y cuánticas y obviamente, experiencia en todos estos campos. El cuerpo físico tiene memoria de varias naturalezas y en el momento de una sesión de este tipo de masaje, este campo se abre al cosmos como un libro, donde afloran todas esas impresiones, de experiencias que en algún momento de la vida la marcaron "para siempre", dejando una huella de sufrimiento y dolor. Todas las causas están registradas en esa memoria. Sólo hay que descodificarlas y sanarlas. Después de un Masaje Cuántico tu vida ya no será la misma. Ni la mía! UNA SESIÓN DE MASAJE CUÁNTICO Cliente femenina de 59 años de edad, aparentemente sana, que ya conoce este tipo de masaje, ya había programado su cita para comienzo de año. La testeé previamente con radiestesia para saber el estado general de su energía y tener una idea de con qué nivel de densidad me iba a enfrentar. Su energía estaba desequilibrada a nivel del tórax. Le pregunté por síntomas propios de los órganos de la zona, pero ella no sentía anormalidad alguna. Le apliqué los símbolos de reiki en la zona y detecté que el problema era emocional y con los símbolos logré equilibrar la energía. Continué con el testeo, ya más profundo, con reflexología podal y a nivel de los órganos de la zona, estaba todo bien; eso me daba más seguridad de que el problema no era físico sino emocional. Mas también se detectó señales en algunos órganos que advertían que se estaba gestando alguna anormalidad a nivel de riñón y columna lumbo-sacra. Ya finalizado el testeo procedí a dar el masaje. Marcas en el cuerpo siempre nos habla de señales, que conociendo de fisiopatología, se pueden identificar. Físicamente el cuerpo ya tiene las señales, es cuestión de saberlas interpretar, pero hay otras señales más profundas que no se ven porque están encubiertas y son las creencias impresas en zonas del cuerpo donde la energía no está equilibrada y pueden coincidir con algún dolor físico o con algún diagnóstico médico. Las manos del masajista son antenas receptoras que captan información de las células del cuerpo del paciente, con las que hacen contacto. La información llega de varias formas, como imágenes fijas o en movimiento, como palabras impresas o auditivas; se pueden presentar como señales externas o pueden llegar de manera telepática. Lo cierto es que el cuerpo tiene mucho que decir y necesita hacerlo para soltar y sanar. El cuerpo de la cliente habló en ambos brazos. En el derecho habló de un resentimiento con su pareja, padre de sus hijos. Se trataba de una víctima del marido alcohólico, al que ella reaccionaba con una aparente indiferencia, pero se sentía en el fondo muy resentida. Allí, además de descodificar el lenguaje de la energía, traducida en un rechazo al marido, entré en la psiquis de la cliente e introduje la conciencia a través de un nuevo enfoque del problema, que permite la comprensión de la situación y se desbloquea. Su rostro se va relajando, transfigurando hacia la aceptación. En el brazo izquierdo aparece su hijo varón, quien por fidelidad a su padre se resiente con la madre por rechazar al padre y también bebe. Al llegar a la zona axilar sentí la alarma del cáncer de mama que se inicia en la zona ganglionar de la axila, no en la mama. Ella había creado un triángulo vicioso de rechazo y resentimiento entre ella, su esposo y su hijo varón. Y toda esa energía tan rancia se estaba concentrando en la zona pectoral y el blanco serían sus glándulas mamarias, que son los órganos por donde se alimenta la vida cuando el ser depende de la madre porque está recién nacido. La lección resultó interesante porque se trató La Exclusión, El Familiar Alcohólico, La Fidelidad Ciega de Los Hijos y El Cáncer de Mama. Obviamente se hizo conciencia de toda la situación y tomó posesión la energía de aceptación desde el corazón y sin duda vendrá como reacción, una sanación en cadena en todo su cuerpo físico, emocional, mental, causal y el alma. Jeanette Menben