Siempre estabas.
Siempre estabas, en mi mente aunque no te pensaba.
Siempre estabas, en mi corazón aunque no te sentía.
Y ahora que te fuiste, me di cuenta que estabas.
Estabas, un verbo en tiempo pasado, no en presente porque te fuiste sin decirnos nada.
Te fuiste de la manera más repentina, como una estrella fugaz cuando en verdad eras un asteroide, Nicanor Parra.








