Estaba por demás nervioso a la espera de la misión que se enviaría, por lo que con dolores de panza navegaba por las redes sociales y veía a veces nuevas recetas para adherir a sus propias preparaciones. Así de un momento a otro fue cuando a su móvil le apareció la notificación de mensaje de uno de los moderadores del juego.
—Thomas, tu primera misión será infiltrarte en una subasta de blancas que se hará en la famosa fiesta de los reyes de tu ciudad, sólo se entra con invitación y si te sacan antes de grabar algo, se acaba el juego.
—¿Qué? ¿Acaba el juego?
—Claro, te mueres.
Espero lo logres. Good luck.
—Bien…tendrán su video.
Luego de asumir la misión a la que me estaba enfrentando, investigue al anfitrión las personas que irían, tome el nombre de cualquier invitado y comencé a falsificar una tarjeta con datos de aquella persona más la invitación que había en el sitio web para las personas que estaban invitadas, una vez hecho todo aquello solo espero la hora indicada para aparecer por aquel lugar, con un traje de color negro junto a una corbata de color rojo, un poco llamativa ya que sabía que iría gente de categoría al evento.
Una vez dentro del lugar comencé a mezclarme entre la gente, tomando alguna copa que ofrecían los meseros del evento. Busque a el anfitrión entre la gente para comenzar con aquellas pruebas de que aquel hombre tan reconocido y respetado no era más que un tratador de blancas.
Lo encontré en la parte de arriba del lugar con uno de sus guardaespaldas, los seguí de cerca, viendo como abrían una de las puertas e ingresaban a un elevador. Pase entre la gente hasta llegar al lugar donde los había visto subir, y abrí la puerta encontrándome a un tipo con una lista preguntando que se me ofrecía, le pregunte por Joseph; el anfitrión y pidió mi nombre, se lo di y busco en su lista, el tipo dijo que no estaba en la lista e hice una mueca de confusión así que le pedí que revisara de nuevo para asegurarse, cuando se distrajo leyendo los nombres de los invitados vi la pantalla del elevador dando al piso cero, lo empuje con fuerza diciendo que se callara inmovilizándolo por el cuello, y una vez ahí lo noquee dando un golpe fuerte en su cabeza con mi rodilla, dejándolo en el suelo inconsciente.
Cuando llegamos un piso más abajo que no se marcaba en el elevador lo jale de un brazo sacándolo de ahí y buscando algún cuarto vacío para dejarle encerrado, una vez que lo deje ahí comencé a caminar por los pasillos del lugar, cuando llegué a uno de los tantos pasillos largos vi a un mesero y le llame, una vez que estuvo frente a mi pregunto si se me ofrecía algo, sonreí antes de tomar la bandeja con aquella botella de vino y dejarla en el suelo para tomarlo rápidamente del cuello y azotarlo contra la pared de al lado.
Una vez que acomode mi ropa, la go-pro del bolsillo de mi interior y la puse en la manga de mi saco para poder grabar aquello, respire hondo tratando de calmar un poco la ansiedad por aquella adrenalina y entre a la habitación importándome poco quien estuviera dentro, solo tenía que tener evidencia sobre aquella atrocidad cometida por aquel imbécil.
Al entrar me tope, con un gran ventanal que daba a un pequeño escenario ahí se encontraba una chica que apenas y podía mantenerse de pie, al parecer estaba drogada, la subasta había finalizado así que no pude saber en cuanto se había vendido aquella chica, hasta que todo quedo en penumbras, le pregunte al tipo que si quería vino recibiendo un asentimiento de tu parte, tome una de las copas que se encontraban en la habitación y comencé a servirle un poco y se la ofrecí, después de eso dijo que me retirara, no conteste nada y camine sin hacer mucho ruido hasta la puerta cuando escuche una voz masculina decir que para concluir aquella noche como siempre dejaban al último lo mejor, decían que la chica era coreana, que hablaba inglés, y algo de francés, que era una pureza certificada. Sabía que el tipo aún no se daba cuenta que seguía en la habitación así que saqué mí cámara y comencé a grabar aquello.
La chica era arrastrada literalmente por un tipo enorme hasta dejarla en el escenario, llevaba un bata de color negro con destellos en plata, la capucha cubría todo su rostro hasta que el tipo quito aquella bata dejándola solo en ropa interior, bastante pequeña, la ropa interior era de color plata y pedrería, tenía buen cuerpo, tetas medianas, cintura pequeña, cabello largo que llegaba hasta donde terminaba su enorme trasero, la chica apenas y podía mantenerse de pie al igual que la anterior estaba drogada totalmente.
La subasto comenzó con más de $100,000DLLS.
El tipo comenzó apretar el botón que estaba en su asiento, llegando hasta $500,000 DLLS.
No podía creer la cantidad de dinero que habían pagado por aquella chica, no quería pensar en el final de ella, por lo que rápido con mi deber, bajé hasta en donde estaba la chica y la tironee hasta la única salida que tenía y que era por el elevador, así que una vez que llegue ahí, voltee hacia los tipos que nos seguían sonriendo y alzando las manos en señal de rendición, por lo que la chica cayó a mi lado. Me tomaron por los brazos haciendo que los colocara detrás de mi espalda, una vez dentro del elevador comencé a pensar en qué pasaría si descubrieran que había grabado aquello; no me hablaron para nada hasta que llegamos de nuevo a la fiesta, me sacaron a la fuerza por el elevador llevándome hasta la entrada del lugar. Habíamos caminado entre los invitados algunos murmuraban mientras nos observaban algunos sólo hacían caras de molestia hasta que me sacaron lanzándome por la puerta sin decir nada, sonreí y me levanté del suelo ya que había caído de frente una vez que me lanzaron.
Una vez que había corrido literalmente del lugar llegando a mi departamento comencé a editar aquel video que había grabado en el cual claramente se veía todo lo que yo había presenciado y hecho, subiéndolo así a todas las redes posibles, exhibiendo así aquel estúpido tratador de blancas y cumpliendo con mi primera misión al habérselo enviando también a los moderadores, recibiendo de vuelta un corto mensaje diciendo “Good Job”. Ya estaba listo para la siguiente misión.