Pioneros en jugos naturales listos para consumir
Bonyüzz se llaman los primeros smoothies listos para consumir de Argentina. Están hechos en su totalidad en base a jugos y pulpa de frutas, por lo que no utilizan colorantes, ni aromas artificiales, ni azúcar agregada.
Sus sabores son originales: naranja y durazno; frutilla y banana; kiwi y pera; mango y maracuyá.
Aportan 14 % de la fibra que requiere cada persona y más del 85 % de la ingesta diaria recomendada de vitamina C.
La empresa fue creada por tres socios: Fabián Amoruso (49 años), ingeniero en alimentos (Universidad de Lujan) y tiene posgrados en Marketing (UCA) y Gerenciamiento Comercial (UB).
También Juan Pablo Jazhal, que trabajaba en el Hotel Mandarin Oriental de Londres y para la cocina del directorio ejecutivo de Ernst & Young Headquarters de la misma ciudad europea. Tiene 35 años y es cocinero y licenciado en Administración Internacional de Empresas (Universidad de Westminister, Londres).
Finalmente, la tercera pata fundamental fue Fernando Iglesias, presidente de la Distribuidora Cañón, que se dedica a la elaboración de sándwiches envasados. Tiene 44 años y es licenciado en Economía (UBA) y realizó un MBA.
La idea nació en 2008, ya que vieron que existía un mercado de este tipo de jugos en Europa y que no había jugadores locales en esta categoría.
“Con Fernando nos conocemos desde siempre, yo lo asistí en ese viaje técnico para su empresa de sándwiches y le presente la idea de los Smoothies allá. En Europa comenzaba a incrementarse de forma masiva el consumo de esta bebida por su alto contenido de vitaminas, antioxidantes y fibras”, puntualiza Juan Jazhal.
“Cuando regresé al país en el 2010, Fernando ya había empezado a desarrollar la idea y el concepto con Fabián. Desde entonces los tres estamos involucrados en este hermoso emprendimiento. Por lo tanto el desarrollo del proyecto llevó aproximadamente unos 4 años”, agrega.
Estudiaron varios modelos de bebidas de este tipo del exterior y fueron adoptando su propia versión, la cual creían sería la mejor para el mercado argentino.
La inversión inicial fue de 1.000.000 de pesos aproximadamente, aunque siguen invirtiendo sus ganancias y estiman que las recuperarán en un año.
Entre los obstáculos que enfrentaron se puede mencionar el registro del nombre, ya que una reconocida marca de gaseosas tenía registrado uno que, según consideraba, se le parecía. A través de abogados, mediaciones y firmas de papeles, lograron recién un año y medio después que se levantara la oposición.
Otro problema que tuvieron respondió a las botellas donde envasan los jugos. Por la textura del smoothie necesitaban que tuviera un pico ancho para que sea fácil de tomar. Les costó muchísimo conseguir una tapa para esa botella, con lo que tuvieron que utilizar un plástico diferente al pensado.
Un 75% de sus clientes son mujeres de entre 25 a 35 años.
En la actualidad facturan unos $90.000 por mes y se van sumando ventas todo el tiempo, más aún con la temporada de calor aproximándose.
Calculan que a mayo 2015 estarían superando el millón de pesos anuales y pronostican duplicar esa cifra en el ejercicio 2015-2016.
“La tendencia de consumo saludable va creciendo a pasos agigantados y eso nos posiciona muy bien en esta categoría”.
Poseen 17 empleados freelance, que pertenecen a una de las empresas de uno de los socios.
El precio del producto es de $25 (sugerido), y lo ofrecen en unas 30 estaciones de servicio, en unos 20 almacenes, dietéticas, deli´s y drugstores, y en unos 30 supermercados de la Ciudad de Buenos Aires.
Por el momento no tienen una competencia directa en su segmento Premium.
Para difundir el producto utilizan mucho las redes sociales, los espacios directos de contacto con el público (como las ferias alimentarias) y hace poco comenzaron con difusión en prensa. Pero el boca en boca es lo que más les está resultando.
Planes 2015: sus próximos objetivos son ampliar la red de distribución para llegar a todo el país y además incrementar la variedad de batidos e incorporar botellas tamaño familiar. -