Escoge una sombra. Escógela del cielo, del suelo.
Escógela del pasillo bajo muebles.
De aquella hogareña y abandonada oscuridad.
De aquellas grises lágrimas de polvo olvidado.
De tocadiscos, de te, de taza y mesa.
Dale nombre y abrazo a la siempre sombra.
Dale sueño y descanso.
Dale agüita de sal.
Dulce agua de sal que sus cenizas mojen.
Dulce agua de sol para que los sillones sueñen,
en ese suelo olvidado
en ese sueño cansado.
en ese sueño dormido...
Y entonces, sólo entonces
partes a esa sombra por la mitad.
Chorrea músculo y fluye la luz.
Chorro de luna que brota luna.
Cántaro desbordado de tiempo y ritmo.
De memoria y nombre que río fui y río soy.
De odio y noche en noche de lluvia seca.
De odio y traición de sombra soy.
Esa sombra partida en luz, partida en tiempo, partida en ti.
Sombra dormida en polvo.
Sombra polvosa de estrella vieja.
Polvosa de tiempo y río.
De lágrima y noche.
Sombra olvidada del cielo y suelo.