A pesar de los recientes acontecimientos había preferido no tomar ningún descanso, temiendo que el tiempo libre trajera consigo pensamientos oscuros. Así, al presentarse la oportunidad de salir del hospital, optó por mejor visitar una concurrida cafetería y refugiarse dentro, leer un rato y volver cansada a su departamento. Libro fantasioso bajo su brazo cuando su nombre fue expulsado de los labios de la barista, al acercarse notó que dos vasos humeantes fueron puestos sobre la barra, ningún nombre que identificara cual era era su pedido. “¿Tú los reconoces?” Lanza a la figura que posa cerca de ella, sin embargo al alzar la vista cualquier semblante despreocupado se evaporó, prefiriendo ubicarse en otro punto de la decoración. “Creo—” Se interrumpe, aclarando su garganta. “Este es el mío.” @lvcjvno











