No deja de sonar raro. Tu idea de un ente sin rostro y con los ojos blancos es demasiado espeluznante. En serio, demasiado. La imagen se viene a mi cabeza y me dan ganas de encerrarme en mi habitación y rodearme de sal. Pero Sophia Bush sí me gusta… aunque no tanto como cierta persona, la verdad. Y la verdad es que no quiero pensar en nadie más, así que pensaré en mi persona especial. Lo siento, pero de todas formas no te diré quién es para que no sientas la presión. Dudo que puedas ser ni la mitad de bonita que ella, no es por ser rudo.
Nadie suena tan Arya Stark que siento que te amo mucho.
Lamento no poder aclarar tus dudas, porque no sé qué significa eso. Pero, con todo lo que me has dicho, ahora más que nunca deseo poder hacerte salir a la luz otra vez. Rescatar a esa Nadie tan hermosa que eras y destruir para siempre a la falsa Nadie en la que te convirtieron a base de mentiras. Eres una persona maravillosa y pretendo hacer que lo veas. No me importa si estabas mal de la cabeza, porque eso es lo que más me gusta de ti. Tus locuras son tu esencia, e incluso amo que vayas descalza por ahí. No sé qué más puedo decirte. De hecho es que ya no quiero decirte nada, quiero demostrártelo. Quiero tomarte de la mano y sostenerte y empujarte a ser la que eras.
Y perdón, creo que no estoy cumpliendo esta vez eso de no saber quién eres.
¿Alguna vez te he mentido? Por supuesto que estaba diciendo la verdad, por supuesto que quiero estar contigo desde la primera vez que te vi y me golpeaste en la cara por decir tu nombre. No fue una primera impresión muy buena, déjame decirte, pero fue bastante para saber que era especial y que siempre lo serías. También estoy totalmente de acuerdo contigo en eso de ir despacio. No me gustaría que nos precipitásemos, no me gustaría que nos hiciésemos daño a causa de esa impulsividad. Sabes que yo no soy así. Es mejor ir despacio y con buena letra, ¿verdad? Como dices, podemos ver así si realmente nos hacemos felices el uno al otro, si encajamos de esa manera. Y en caso de que no lo hagamos, te prometo que mi amistad la tendrás para siempre. No necesito poner mi huellita de sangre porque sé que lo cumpliré, no podría echarte de mi vida, pero de todas formas te la dejo en la esquina también. Cuando nos veamos, podemos hacer también uno de esos juramentos escupiéndonos en la mano.
¿Sabes una cosa? Nosotros ya tenemos un “juntos”. Nosotros ya hemos empezado nuestra historia, sin necesidad de empezar con tratos de amistad. La historia empezó en el momento en que tu perfume me pareció el olor más adictivo, en el momento en que tus sonrisas sacaban las mías sin ninguna razón. Quizá no lo sabías tú, quizá no lo sabía ni yo, pero ese es nuestro comienzo. Y estoy agradecido que desde ese momento hasta ahora, todo haya ido tan bien. ¿No te lo parece? Tú sientes esto, yo siento esto. Y esto sólo podría mejorar si nos disfrazáramos de Aragorn y Arwen, déjame decirte. ¡O de Kili y Tauriel! Vale, dejo mis cosas raras a un lado. Pero ¿entiendes lo que quiero decir, no? ¿Qué mejor comienzo para este “juntos para siempre” que la amistad tan importante que hemos creado? No sería lo mismo sin eso.
Y creo que me estoy yendo muy fuerte por las ramas, lo siento de nuevo. Sea como sea, todo esto me hace muy feliz. Más feliz que si hubiese ganado la competición mundial de pokemon, fíjate. En persona, ¿podemos fingir que no te he dicho tantas tonterías? Gracias, Nadie.
De hecho, gracias por existir, Nadie.
Con amor, un Dake al que le duele el dedo por el juramento de sangre.