“Buenas noches” el guardián de la noche, el centinela de la ciudad, el justiciero de incógnito... quizá su personalidad debería haberse tornado de piedra o puede que hasta la simple oración que dedicó a la otra persona sonase forzada cuan repetición de ascensor, mas, si observabas con detenimiento su rostro comprenderías que todo eso quedaba lejos tratándose de Aries. Marcando con suavidad el hoyuelo derecho, el muchacho quedó en el marco de la puerta; atisbando a la otra figura gracias a la luminosidad de la mesita. “Me quedaré toda la noche haciendo guardia, no has de preocuparte en absoluto. Bueno, de una cosa sí, solo de los mosquitos. Son viles en estas noches de verano.”