La patria caceroluda volvió de vacaciones.
¡¡Alegría, carnaval, festejemos gente!! Llegó el 18 de abril, y con esta fecha llega el alivio de saber, que esos centenares de personas volvieron sanos y salvos de sus vacaciones por el mundo.
¡Ojo! Sepamos ver lo positivo. Hace seis meses decían que no podían salir del país y que esto era Cuba. Gran avance ver que no evocan semejantes idioteces para esta marcha. Alegría ver que se ayornaron un poco mas para la ocasión,
Sarcasmo aparte, todos sabemos quienes convocan a esta marcha, desde donde y quienes van a ir. No es necesario siquiera ver imágenes del 8N, haciendo un poco de memoria basta.
Carteles nazis, skinheads, sectores de ultra derecha, fanáticos religiosos, basta, basta.....
Sabemos que van a golpear periodistas, que abundaran carteles pidiendo la muerte de la Presidenta, etc. Pero la novedad esta vez, es la celebre consigna de la "Democratizacion de la Justicia".
Esta actitud de oponerse a todo no es nueva, es la misma que practica la oposición inservible que tenemos. Y el pueblo, o cierto sector, es igual. Llevados de las narices por las corporaciones, salen a "manifestarse", bajo consignas ridículas como "Argentina resiste", "vienen por todo" y las clásicas: despotismo, avasallamiento, dictadura, estado asfixiante, etc.
Pero en este cacerolazo vemos que las contradicciones están a la orden del día Seguramente un sector de la clase media ira con sus carteles de "Seguridad", pero en una manifestación organizada para impedir una reforma del poder jiudicial es contradictoria.
Sabemos que la misma estructura del poder judicial esta podrida y es arcaica, hay jueces vitalicios al servicio de los genocidas y corruptos que hacen negocio liberando a los delincuentes que después reinciden. Todo esto es parte de la inseguridad que todos sufrimos, pero va a ser contradictorio pedir "Seguridad" en una marcha que esta organizada para mantener el statu quo de impunidad que rige hoy día.
Es gracioso, también, que se usará la consigna de "NO A LA RERE" y por otro lado estaran de acurdo con el cargo vitalicio de jueces que no se someten a la voluntad popular
Es obvio que esto surge por el problema de la ley de medios, pero también de causas como papel prensa, la deuda que tiene el diario la nación con el estado y la recuperación del terreno donde se monta la rural. Todas acciones democráticas tomadas por los otros dos poderes que fueron frenadas por el poder judicial y sus jueces corruptos.
Pero al discutir esto se desvía la mirada de lo que realmente importa. Hay una justicia atrasada siglos que no deja hacer a los dos poderes elegidos por el pueblo.
Sumado a lo anterior que mencioné. El 18A sera la marcha de los dolares, del ombliguismo, del odio, de la intolerancia, de los sectores que se olvidaron cuando cerraron las fabricas hace 20 años y ahora, porque tienen trabajo, se creen que ese puesto que ocupan es solo por merito propio y NO de un estado que lo fomento, invirtió en él, tomo medidas para incrementarlo, darle peso y ahora, ante la crisis de todo un sistema a nivel mundial, lo proeje.
Será la marcha de los 51 muertos de Once, pero no la de los 30000 desaparecidos, ni la marcha de los 51 muertos en La Plata, ni los muertos por las inundaciones y derrumbes en capital. Porque no importa si Scioli o Macri gastan mas presupuesto en publicidad, en bicisendas o en espectaculos, que en obras. Lo único que importa es si Cristina visita o no a los damnificados.
Sera la marcha de los apolíticos que no hablan de militancia sino de pecheras, no hablan de patotas sindicales, sino de pecharas y tampoco de la responsabilidad de los intendentes, sean del partido que sean, sino de..... pecheras.
Y por ultimo... sera la marcha de los cliches. Las notebooks, la AFIP, la cartita a Darin, el pueblo dividido, Malvinas, El futbol y la propaganda de actos de gobierno, las asignaciones, LAS PECHERAS, el estado inclusivo, el estado protector, el estado regulador y todas las tilingerias ideas liberales.
En fin. La gente del 18A atrasa 60 años.
Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás. ¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán! Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta.
¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteás un problema de Estado porque no hay té de Ceilán. Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero…, ¡no hay té de Ceilán! Para entrar en un movimiento de recuperación como este al que estamos asistiendo, han tenido que cambiar de sitio muchas cosas y muchas ideas; algunas, monumentales; otras, llenas de amor o de ingenio; ¡todas asombrosas!
El país empezó a caminar de otra manera, sin que lo metieran en el andador o lo llevasen atado de una cuerda; el país se estructuró durante la marcha misma; ¡el país remueve sus cimientos y rehace su historia!
Para alcanzar lo que se está alcanzando hubo que resistir y que vencer las más crueles penitencias del extranjero y los más ingratos sabotajes a este momento de lucha y de felicidad. Porque vos estás ganando una guerra. Y la estás ganando mientras vas al cine, comés cuatro veces al día y sentís el ruido alegre y rendidor que hace el metabolismo de todos los tuyos. Porque es la primera vez que la guerra la hacen cincuenta personas mientras dieciséis millones duermen tranquilas porque tienen trabajo y encuentran respeto. Cuando las colas se formaban no para tomar un ómnibus o comprar un pollo o depositar en la caja de ahorro, como ahora, sino para pedir angustiosamente un pedazo de carne en aquella vergonzante olla popular, o un empleo en una agencia de colocaciones que nunca lo daba, entonces vos veías pasar el desfile de los desesperados y no se te movía un pelo, no. Es ahora cuando te parás a mirar el desfile de tus hermanos que se ríen, que están contentos… pero eso no te alegra porque, para que ellos alcanzaran esa felicidad, ¡ha sido necesario que escasease el queso! No importa que tu patria haya tenido problemas de gigantes, y que esos problemas los hayan resuelto personas. Vos seguís con el problema chiquito, vos seguís buscándole la hipotenusa al teorema de la cucaracha, ¡vos, el mismo que está preocupado porque no puede tomar té de Ceilán! Y durante toda tu vida tomaste mate! ¿Y a quién se la querás contar? ¿A mí, que tengo esta memoriade elefante? ¡No, a mí no me la vas a contar!