❛❛ Guess I'm still a kid, I don't know it ❜❜
CAIN
Había pasado una semana desde esa primera cena entre ambos y Lukas estaba menos preocupado por el asunto de Cain pero más preocupado con todo lo concerniente a aquella manada y la presión del Consejo por emparejarse antes de la luna llena que eran en unos cuantos días. Sabía que era probable que el efecto de la luna le afectara y más aun a su edad y sin ninguna pareja pero estaba dispuesto a tomar medidas al respecto, aun no había tomado una decisión sobre su futura pareja así que estaba evitando el asunto todo lo posible.
Por otra parte le legraba que la relación con Cain fuera algo mejor, al menos ya no se rehuían el uno al otro y podían estar en una misma habitación sin tener que huir por la tensión. Moji seguía sin gustarle Cain pero al menos hasta ahora sus enfrentamientos solo habían quedado en unos cuantos gruñidos de advertencia. Sin embargo la distancia entre los dos seguía ahí, principalmente por culpa de Lukas quien siempre la ponía de por medio.
Hasta esa noche.
Las pesadillas no se iban y dormir se había vuelto un infierno casi para él, estaba agotado entre eso y los entrenamientos y no era capaz de hacer nada bien en los últimos días, además de que la cercanía de la luna llena hacía que todos sus nervios estuvieran de punta, por eso no fue consciente de qué hacía hasta que se dio cuenta que estaba frente al cuarto de Cain. Dudó y miró alrededor, todo estaba silencioso y la mayoría de la manada estaban durmiendo pero él no era capaz de dormir, recordó la noche en la que acudió a él por culpa de su estúpida pesadilla y eso le hizo morderse el labio inferior, pero la idea de volver a su cuarto se le hizo tan insoportable que no dudó en golpear la puerta con suavidad. Esperó, no hubo respuesta alguna así que Lukas se quedó parado recordándose esa estúpida distancia.
Pero estaba tan cansado que le daba absolutamente igual esa distancia, y le daba igual no recibir respuesta. No le costó siquiera colarse en el cuarto, Cain nunca bloqueaba la puerta, era un manía estúpida pero al recordar que era probablemente el guerrero más cualificado y terrorífico de la manada Lukas pensaba que podía permitírselo. Una vez dentro del cuarto volvió a quedarse paralizado por la oscuridad, clavando la mirada en el bulto de la cama. — ...¿Cain? — susurró por lo bajo, acercándose con lentitud.









