Es cierto, debo confesar que me he mimado un poco al comprarme esta pequeña joya de Canon; la tenía clavada en la cabeza desde que leí algunos reviews y pude ver algunas muestras de sus imágenes en la web. Para los que tienen conocimiento de fotografía, su sensibilidad llega hasta los 12.800, lo cual es asombroso para una cámara de su tamaño, el sensor que lleva es el más grande producido para una cámara compacta (14x18,7 mm) lo cual da como resultado imágenes con la misma calidad técnica de las DSLR. Con sus 14 megapixels permite ampliaciones impresionantes con una nitidez espectacular. Yo la utilizo particularmente para mis salidas nocturnas en las que quiero capturar escenas de calle. Su habilidad de hacer fotos de larga exposición es algo que llamó mi atención inmediatamente ya que permite capturas de hasta 60s. Cuenta además con un filtro de densidad neutra incorporado que permite extender el tiempo de exposición o cerrar el diafragma hasta dos pasos.
Cuenta, como es de esperarse, con todas las características de una cámara reflex, los diversos modos de captura, ajuste automático del ISO, compensación de exposición, pantalla rebatible y zapata para flash externo.
Si bien su tamaño no es realmente compacto, comparada con una reflex con un lente de kit, resulta mucho más fácil de llevar y disimulada a la hora de fotografiar.
Quizás los únicos puntos en contra que tiene esta cámara son la imposibilidad de tomar fotografías en macro y el reducido zoom con el que cuenta (4x).
En la actualidad el precio de esta pequeña maravilla en el mercado nacional ronda los 780-800 $us, pero vale la pena como cámara definitiva si se es un apasionado de la fotografía y se planea explotar todas sus prestaciones. Si todavía no tienes una cámara digital, la fotografía es algo en lo que piensas seriamente, y estás dispuesto a romper tu alcancía te aseguro que ésta será tu cámara definitiva.