Estaba dolida
Y quise arrancarle a la vida el dolor que me había infringido.
Y quise hacerla sufrir y yo no tuve reparo
en abofetear al sabio con sus consejos mohínos,
en insultar al sencillo que se creía escondido,
en poner la zancadilla al religioso enquistado
y al hipócrita asqueroso que miraba de soslayo
golpeándose el pecho, pero haciendo caso omiso
a todo lo que ocurría si no le tocaba a él mismo.
Te…
View On WordPress












