Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
Cuando llegué a mi casa pensé que estaría a oscuras, más que nada por la hora. Pero cuando llegué me di cuenta que la luz del salón todavía estaba prendida. Me dirigí lentamente para ver quién estaba ahí. Era Alex, y parecía segui estudiando, pero, ¿a estas horas? Sabía que el quería sacar buenas notas pero no sabía si le iba a resultar de esta forma.
-¿Alex? –Le pregunté mientras me acercaba más a la mesa – ¿Qué haces todavía estudiando?
-¿Macka? ¿Recién llegas? Oh por dios ¿tienes idea de la hora qué es? –Me preguntó él también, prácticamente mi primera pregunta. Parecía preocupado.
-¿Sabes tú que hora es? –Había enfatizado el “tú”, intentando mencionar que el también se había quedado hasta tarde despierto… de nuevo. Y de todas formas no tenía idea que hora era.
Tranquilamente empezó a mirar por todas partes, intentando no perder el control. En la pared cerca de la ventana había un reloj que funcionaba. Marcaba las dos de la mañana, con, digamos unos quince minutos. Él solamente rió para sí, guardando algunos lápices en su estuche, y cerrando los libros junto con sus apuntes. Me preocupaba que algún día dejara de dormir y solo se quedara estudiando, no le hacía bien a su estrés.
A pesar de todo, no me volvió a dirigir la palabra. Sólo tomó sus cosas y con una mano detrás de mi espalda me acompañó hasta el segundo piso. Después de eso simplemente se dirigió a su habitación sin prender la luz, pude sentir como se acostaba en su cama, algunos papeles cayendo.
-Okay… -Dije a mi misma. Al final decidí irme a mi habitación.
Tenía mucho sueño, cansancio y flojera para ponerme el pijama, así que solamente levanté la sábana y me acosté adentro. Tenía incluso frío, así que las cubiertas extras ayudaban. Quedé viendo la pared sólida al lado de mi cama, estaba prácticamente vacía, si no fuera por un cuadro que me habían regalado para mi cumpleaños. No era muy bonito que digamos, pero ayudaba a decorar un poco el desorden.
Estaba triste más que enojada ahora. Me sentía melancólica, o a lo que muchos llaman, con pena. Me sentía mal de haberle gritado a Harry, de haberlo dejado sólo con Allie, de haberme ido caminando sin mirar atrás, de lo que le dije sobre Louis, todo. Dios, había hecho muchas cosas mal, me sentía inútil, una despresiada de hecho. Pero también me sentía mal por como Harry me trató. Él estúpido me insultó, habló mal de mí toda la noche, y ni siquiera le importe un segundo. Sí, si sé que está de novios con mi mejor amiga, pero ¿era razón para tratarme de esa manera? Algo andaba mal, y presentía que tenía que ver más con él que que conmigo. Quería llorar, pero sólo lograba sollozar.
Deja de pensar en Harry
-
-¿Al final dejaste a Allie sola? –Me dijo Louis cuando le estaba contando la situación.
Estábamos en una plaza cerca de su condominio, debían ser las dos de la tarde y ni siquiera habíamos almorzado. Obviamente Allie había salido con Harry, así que no nos acompañaba hoy. Liam por su parte tenía práctica con el equipo de futbol, así que lo veríamos más tarde. Pero de Zayn no sabíamos nada todavía. Louis me había invitado a su casa ya que ninguno de los dos tenía algo planeado.
-Bueno ¿qué esperabas? No me iba a quedar ahí a que me siguiera insultando.
-¿Tú crees que le haya hecho algo? –Me miró con cara de asustado. Aparentemente no estaba bromeando con esta pregunta.
-Sinceramente no creo, Harry se ve como un completo idiota pero no creo que la lastimaría –Dije sin mucho ánimo. Tenía que aceptar que la idea de Harry hiriendo a Allie no me importaba mucho. Y el hecho de que no me importara tanto era razón de asustarse.
-¿Completo idiota? No parece que pensabas eso exactamente ayer –Me dijo como con un tono burlesco, quizás no tanto. Pero sentía que insinuaba algo…
-Como puedes ver, la opinión de las personas puede cambiar de un segundo a otro mi querido Louis –Le respondí haciéndome la intelectual. A lo que él se rió y casi se cae a la arena debajo de la caseta. Yo me hubiera reído de eso sinceramente.
-¿Mal presentimiento? –Me preguntó.
-Mala impresión diría yo.
-Ouch –Dijo sin querer decir algo más. Pude ver como la hora cambiaba en mi celular, sintiendo que el tiempo estaba pasando muy lento –No tengo ganas de almorzar en mi casa ¿quieres ir a otra parte?
-¿Tienes dinero? –Le pregunté prácticamente sorprendida. Louis no era de invitar gente a lugares, especial si es que tiene que ver con comida.
-Sí, de hecho. Más que nada me intento alejar de mis padres, así que saqué suficiente, ¿quieres ir por pizza?
-Si me ofrecen pizza y dicen que van a pagar obviamente voy a decir que sí –Louis se rió de mi frase, por lo que nos bajamos de la caseta y empezamos a caminar unas cuadras hacia la pizzería más cercana.
Era más o menos temprano pero el día se sentía demasiado frío para ser lo normal. Estábamos utilizando chaquetas incluso, pero por alguna razón podía sentir esa extraña brisa en mi interior. No desde afuera, sino desde adentro de mi ropa. Aparentemente Louis también podía sentirlo porque empezó a tiritar.
-¿Estás bien? –Le pregunté.
-Sí, más o me-
No pudo terminar lo que estaba diciendo ya que se quedó congelado en su posición. Paré mi caminar al ver que no estaba avanzando. Tenía una expresión de susto, pero más que nada de horror. Al verlo me sentí petrificada también.
-¿Louis? ¿estás bi-bien?
Lentamente levantó su mano hacia el frente. Siguiendo su dedo índice vi a lo que se refería. No tenía idea que rayos era pero parecía una persona vestida completamente de negro. Excepto por sus pies, sus pies estaban envueltos en vendas blancas, como la nieve, pero era uno demasiado blanco. No pude ocuparme de ver más detalles, ya que en el momento en que empezamos a verla más de cerca, se esfumó. Estábamos perplejos.
-Por favor dime que tú también viste eso –Me dijo Louis, demasiado asustado para ser real.
Yo sólo asentí con mi cabeza –Qué rayos fue eso –Le susurré lentamente. Él sólo me dijo “no lo sé”, más o menos entrecortado, pero definitivamente en mi mismo volumen.
Tuvimos miedo de seguir avanzando, así que empezamos a dar pasos lentos. Lo peor de todo era que no había nadie en toda la calle, así que no había desaparecido corriendo, y tampoco le podíamos preguntar a alguien más si es que lo que vimos fue real o un truco de nuestra imaginación. Nuestra muy extraña imaginación.
Seguimos caminando hasta llegar al lugar donde presentimos que se había ubicado la figura, prácticamente humana. Después de que paráramos ahí, salimos corriendo salvajemente, sin mirar atrás. No teníamos idea si es que estaba detrás nuestro o si nos iba a aparecer al frente de nuestras caras de la nada, sólo sabíamos que de verdad no queríamos verla de nuevo.
Pensé que tenía que ver con todo lo que había soñado, con todo lo que había pasado ayer, con todas las señales que indicaban que algo andaba mal. Me di cuenta que la figura no era la misma que la que había soñado, ya que yo me acuerdo de la figura de un joven, de verdadera ropa, no de manchas negras y vendas demasiado blancas para la vista. Quizás no quería relacionar todo esto, pero sabía que esta parte no tenía que ver.
Al final después de correr tanto llegamos a la pizzería. Abrimos la puerta un poco asustados por la impresión, pero nos controlamos ya que no queríamos alterar a nadie más. No había mucha cola para las pizzas, así que nos ubicamos detrás de una señora. Decidimos que mejor comeríamos afuera.
-¿Habías visto algo así antes? –Me preguntó Louis después de un rato.
No sabía que decirle exactamente, digo, había visto algo parecido en un sueño, pero no se relacionaban mucho. Pero luego recordé, recordé de donde esa figura me había parecido familiar.
-De hecho… sí –Louis me miró impresionado. Seguramente no esperaba esa respuesta –Me acuerdo, que el día en que me había tropezado, había chocado con alguien, y por alguna extraña razón, me recuerda a eso.
Pude ver como la cara de Louis empalidecía cada vez más. Sus ojos azules se abrieron demasiado, mirándome como si fuera el mismísimo fantasma de la opera. Esto no debía ser bueno. La fila avanzó un poco más y Louis casi se cae, de nuevo. Esto logró que se saliera de su burbuja de espanto. Si es que así se le podía llamar.
-¿Qué pizza va a querer? –Nos dijo el vendedor, tenía pelo rubio y ojos verdes, por alguna razón sentía que lo había visto antes-
-Em, una mediana, de la orden número dos –Dijo Louis mientras señalaba al menú arriba en el techo. El joven sólo tomó la orden y nos indico que nos moviéramos al otro lado para recibirla.
Volví a sentir esa estúpida brisa en mi espalda, sintiendo como me pasaba en dirección de la espina dorsal. Lo más extraño era que ni siquiera había ventilación en este lugar, ni siquiera las ventanas estaban abiertas. Era como una brisa producida. Pero no por algo, sino por alguien.
Pude sentir como mi columna se tensaba al pensar esto, debía dejar de revolver tanto mi cabeza. Estaba pensando estupideces, mezclando ideas. Debía relajarme un poco, digo, no podía ser tan malo si Louis lo había sentido también. Al menos no era cosa mía. Quizás debía dejar de preocuparme tanto de la situación. Pero luego recordé esa tarde que pasé con Liam, todo lo que hablé con él, lo temeroso que se veía.
Creo que alguien intentó matarte.
Nunca iba a olvidar esa frase.
-¡Orden lista! –Dijo alegremente el vendedor sacándonos de nuestros pensamientos. Louis tomó la caja y me hizo una seña para que saliéramos. Nos sentamos en la acera unos pasos más lejos, por donde no pasaran tantos autos quizás.
Louis intentó comer un pedazo lo más rápido que pudo, pero obviamente estaba recién salida y demasiado caliente. Así que terminó quemándose la boca, a lo que yo me puse a reír con ánimo por primera vez en todo el día. Él sólo me miró con cara de “no es gracioso” a lo que yo me seguí riendo intentando decirle que de hecho sí lo era. Se había quemado la boca con un pedazo de pizza obviamente caliente en medio de la calle, por supuesto que era gracioso.
-Deja de reírte, tú también te hubieras quemado –Me dijo prácticamente haciendo un puchero.
-No, porque yo hubiera soplado el pedazo antes de echármelo a la boca –Dije casi explotando de la risa. Estaba segura que Louis quería lanzarme un pedazo de pizza en ese momento.
Comimos tranquilos por un tiempo casi sin conversar. Cada uno veía los autos pasar, y cada vez que uno con forma graciosa aparecía le golpeábamos el hombro al otro. Sinceramente yo terminé casi rompiéndole el brazo a Louis mientras que el apenas me debió haber dejado un rasguño. Casi hago que se muerda la lengua la vez que lo golpeé sin querer muy fuerte. Estábamos tranquilos, hasta que Louis decidió romper el silencio.
-¿Tú crees que la relación de Allie y Harry dure? –Me preguntó sin mucho preámbulo, esperadamente siendo directo.
Para no mentir, debí haber pensado un poco de hecho. Los había visto a ellos dos juntos por al menos unas horas, y parecía que de verdad se querían. Si yo fuera Zayn, obviamente diría que no y que esperaba que se separan lo más pronto posible. Si fuera Liam, diría que hacen una linda pareja pero que seguramente se separarían con el tiempo. Si fuera Louis, quizás no sabría que decir ya que no sé si a pesar de que no le cae muy bien Harry, quizás le gustaba que estuviera con Allie. Pero siendo mi opinión, tenía que pensarlo un poco. ¿Me gustaba Harry? No lo sabía, esperaba que lo de amor a primera vista fuera una farsa y que yo no sufriera de eso, ¿Allie seguía siendo mi mejor amiga? Probablemente ya no ¿Debía preocuparme de la opinión de los demás? La respuesta era no.
-No lo sé, ni me importa –Terminé respondiendo. Y para ser sincera, ni siquiera yo sabía si es que estaba mintiendo.
Después de cerrar la puerta con mi llave (se siente bien decir mi llave, me hace sentir que algo me pertenece) camine por el pasillo hasta el ascensor, yo caminaba pasivamente, me revisaba todo el tiempo que tuviera todas las cosas, mi celular, la dirección, la llave, etc. Ahora que lo pienso hubiera sido mucho mejor si trajera un pollerón conmigo, así podría guardar todas las cosas en los bolsillos, o simplemente algún bolso, ya que siempre ando trayendo uno, pero al parecer, justo hoy, se me olvida traer uno (culpo a mi cerebro, como siempre). La verdad es que en este momento podría devolverme al apartamento a buscar alguna de las 2 cosas, pero sinceramente, creo que he olvidado el camino (bien Camila, vas muy bien, maldigo a mi cerebro de nuevo).
Al menos me sabía el camino hasta el ascensor, sin embargo, no me sirvió de nada ya que estaba en reparaciones, no me sorprendió ni un poco, ya que la primera vez que subí hizo un montón de ruidos extraños, los cuales me asustaron. Bueno, ahora como no hay ascensor, tendré que bajar las escaleras como cualquier persona normal, si es que puedo encontrarlas por supuesto. Miré para todos lados, hasta que por fin divisé unas escaleras de metal en forma de caracol, deben ser seguras, me imaginé. Fui donde las escaleras y empecé a bajarlas, pero a medida que bajaba, sentía que el camino se me hacía cada vez más largo, lo cual me volvía a dar dolor de cabeza. La verdad es que casi me desmayo, y si eso pasara definitivamente rodaría hasta mi próxima muerte.
Cuando por fin terminé de bajar las escaleras me dirigí hacia la puerta principal, miré hacia todas partes, la revista de Lindsay Lohan seguía en la mesa ¿Acaso nunca cambiarán las revistas aquí? Al parecer no. Salí a la calle después de todo, miré a mi alrededor, sí, el edificio seguía en medio de un callejón, al menos eso no había cambiado. También decidí mirar de forma más detallada el edificio al frente mío, parecía abandonado, sucio, y las ventanas estaban rotas, al mismo tiempo cubiertas con bolsas de basura, la verdad esto último no hacía ver seguro el lugar. Sentí un silbido, fue el viento, lo sé, lo presentí, ya que una persona no silba de esta forma. Esto me indico que lo mejor era irme al frente.
Llegué a la vereda que “conectaba” con el resto de la ciudad (ya que nuestro apartamento está prácticamente escondido en un callejón). Me paré en un lugar de la calle, empecé ver los edificios, todos eran bastantes altos, me sentí bastante pequeña, vi también a un montón de gente caminar de un lado para otro, gente con ropa usada, gente con ropa nueva, gente con ropa planchada y arrugada, mujeres con tacones, niños con zapatillas, etc. Nunca pensé que llegaría ver tanto en un segundo a otro, simplemente las imágenes solo pasaban por mi mente, se sentía bien, así que decidí cerrar mis ojos por un segundo.
Esto último casi me cuesta la vida ya que las personas de atrás me empujaron y casi caigo al suelo, por suerte no fue así, tampoco se me callo nada así que decidí seguir mi camino, doblé en la esquina y seguí caminando las cuadras hacia adelante. La verdad es que no quise pagar un bus ya que quería hablar en inglés con menos gente posible, después de todo, sigo nerviosa por los distintos acentos de todas las personas.
Caminé y caminé, viendo hacia todas partes para ver si en alguna parte decía supermarket o algo parecido al menos. Pero nada todavía, así que seguía tranquilamente mi camino. Esperaba no chocar con nadie, ya que sería muy incómodo, y si alguno de los dos se cae sería mucho más incómodo que nunca, y no quiero sufrir eso. Así que iba lo más cuidadosa posible, esquivando a todas las personas que pude, hasta que por fin, vi mi salvación. Un enorme cartel encima de mío que decía algo como “market” o algo así, por eso, decidí entrar.
Efectivamente era un supermercado, gracias al Dios, pensé que iba a morir en cualquier momento. Me alivié por un segundo, hasta que me di cuenta de algo, Javier no me había dado una lista de cosas para comprar… Entonces ¿Qué demonios voy a comprar? Siento como si me fuera a morir de nuevo, y lo peor, Javier no me ha dado su número (bien hecho Javier, que buena de forma de cuidar a alguien). Bueno, entonces decidí irme por lo simple, algo para el desayuno, y que seguramente todos comen.
Fui por los pasillos, por suerte sabía leer en inglés así que todo se me hizo más fácil. Compré la leche primero que todo, ya que nadie a dicho últimamente ser alérgico a ella, y sinceramente, si Josh se ha terminado comiendo todo lo que hay en el refrigerador, no creo que pueda ser alérgico a algo. También compré huevos, ya que, bueno, no creo que nadie sea un vegano en la casa para comprar algo que provenga de algún animal. Así mismo seguí mis compras con las demás cosas, queso, lechuga, cereales, etc. Cualquier cosa que una persona comería normalmente.
Tenía comprada casi todas las cosas, pero me faltaba algo, decidí ir a comprar papas fritas “krizpos” ¿Por qué? Porque son mis favoritas por supuesto, y si a los demás no les gustan, es mejor para mí, me quedaré con todas las que pueda. Pero no las podía encontrar, por ninguna partes, así que empecé a ver rápido por todos los pasillos, con todas las bolsas llenas de comida, e incluso chatarra, nunca pensé que tuviera tanta fuerza. Después de un momento m di cuenta de que estaba corriendo, no caminando, si no corriendo, y los brazos todavía no se me cansaban ¿Cómo demonios lo estaba haciendo? Iba tan concentrada en mi “caminata” que no vi a una persona que estaba hablando por teléfono, al parecer apurada también, chocamos y caímos al suelo.
Cuando pude mirar hacia arriba me di cuenta de algo, no era sólo una persona, no, era nada más que Logan Henderson, la persona que he estado “enamorada” (porque es amor platónico) por varios años ya, la persona que daría lo que fuera por atraparlo en una bolsa y esconderlo debajo de mi cama todo un año, y ahora, había chocado con él, me quedé en el peor estado de shock hasta ahora.
-“I’m sorry… Are… Are you okay?” Él dijo, el con su maldita voz encantadora dijo, todavía no podía creer que lo tenía al frente mío, en serio, era sumamente increíble, su pelo, sus brazos, su cara, no podía que estaba tan cerca de él en este momento, lo estaba viendo, en persona. Y justo ahora es cuando no podía mover ni un músculo, estaba atónita, arrodillada en el piso todavía, con las bolsas todas esparcidas, etc. Seguramente debo lucir como un desastre en este momento, ¿Cómo demonios me está pasando esto a mi? Había tenido sueños de conocerlo, pero nunca pensé que sería de esta manera. Al final de todo pude formular unas palabras.
-“I… I… I think I’m alright… kind of… em…” No sabía que decir en ese momento, ¡Lo tenía en el frente de mi cara! Si fuera más impulsiva lo hubiera besado, pero no, he tenido sueños sobre eso, sí, quiero que ocurra, obvio, pero si lo hago en este momento sería mi perdición y tendría que salir corriendo (aunque podría besarlo y luego correr lo más fuerte que pueda, suena como una buena idea. Pero no, todavía tengo que comprar las cosas, rayos). La verdad es que si Javier no me hubiera mandado a comprar las cosas nada de esto estaría pasando, tiene un punto bueno y uno malo la verdad, pero debo pensar en esto después, debo formular más palabras: “I… I really sorry… em…”
-“Oh no, it’s… not your fault at all, really, it… it is my fault… I’m… the one who is sorry…” Parecía bastante nervioso ¿Sería por mi culpa? Por favor que no lo sea, si pudiera formular más palabras en este momento estaría recitando una grandísima disculpa, pero no, nada de nada (estúpido, estúpido cerebro), quería decir algo, pero simplemente no podía… “Oh My God!”
-“What? What… happened?” Me Puse muy nerviosa en ese momento, ya que de la nada subió el volumen de su voz, lo cual me asustó, ¿Pasaba algo malo? ¿Hice algo mal? Me estaba asustando demasiado en ese momento ya que no estaba diciendo nada ¿Por qué no me estaba hablando? Por favor Logan di algo antes de que me dé un ataque…
-“The eggs… em… the eggs are broken…” Él dijo.
-“Oh…” Me tranquilicé de un momento a otro ¿De verdad eran solo los huevos? Ese realmente no era un gran problema ya que los tenía en una bolsa por sí sola, así que no se manchaba nada y no se arruinarían las cosas, me calmé. Al otro momento me encontré con una bolsa goteante de yema y clara, ahora entiendo porque se había vuelto casi loco, la bolsa parecía un verdadero desastre “It’s… it’s not a problem… em… really it’s not that important…”
-“I will pay for them” Dijo bastante rápido, me impresioné tanto de la rapidez que me quedé mirándolo con ojos grandes, ¿De verdad él quería pagarlos? Porque, después de todo no era todo su culpa, yo también había estado casi corriendo sin control, pero si él quería pagarlos…
-“It is not necessary…”
-“It is… I’m really sorry…” Su voz me pareció muy tierna, se veía tan preocupado por la situación, al parecer si le importaba, y la verdad es que si seguía oponiéndome a la idea no iba a lograr nada así que lo dejé…
-“Okay…”
En ese momento me acompañó a comprar unos nuevos huevos primero que todo, y luego pude ir a comprar las krizpos que tanto quería. Después de eso fuimos a la caja y Logan le explicó lo sucedido a la cajera y pagó por los huevos, fue bastante bueno de su parte, ya que la verdad es que no tenía suficiente dinero para comprar 2 cajas enteras de huevos. Entonces cuando los huevos fueron pagados, empecé a poner las demás cosas en la línea de la caja, hasta que en un momento Logan me tocó el hombro y me dijo:
-“I will pay for everything, em… because I really, really sorry… em… I mean… I will do it if you are okay with that…”
En serio, esto no podía ser más fantástico, Logan iba a pagar por todas las cosas, la verdad es que quería pararlo ¿Cómo iba a dejarlo pagar por todo? La verdad es que me sentí mal por un momento, hacer gastar su dinero en mí, estaría siendo una mala fan ¿No? Tal vez… pero antes de que pudiera pararlo él ya estaba sacando su billetera y su dinero, ya era demasiado tarde, si se puede decir de esa manera.
Después de que esto hubiera pasado salimos los dos del supermercado, íbamos callados, hasta que yo le dije: “Em… The truth is I don’t speak English… well not in the professional way… but…” Estaba muy nerviosa que apenas podía decir algunas cosas, apenas, la verdad es que no quería que me dijera algo hiriente o algo así pero…
-“Oh… it’s nothing, I… I can speak a Little bit of Spanish… if you want… because, you speak Spanish right?” Se veía nervioso de nuevo, me pareció tierno, de nuevo también, todavía no podía creer que estuviera hablando con Logan Henderson, me parecía increíble todavía, además, mi estado de shock no se me salía completamente.
-“Sí…” Decidí empezar a hablar español para aclarar mi punto, “Sí, si hablo español” sonrió, Logan Henderson me sonrió, de verdad, creo que mi corazón de fue de ritmo, no podía creerlo, de todas las cosas que no podía creer en esta vida, esta era una de las más increíbles, de verdad. Tal vez sonrió porque le aclaré mi punto, o porque no tendría que aprender otro idioma extraño o algo así.
-“Okay…” Al parecer pudo comprender lo que dije, me hizo sentir bien, ya que la verdad, hablar inglés no era tanto lo mío, si alguien más como Javier o la Andy estuvieran aquí, esto sería mucho más fácil. Pero al final de todo yo no esperaba que su español fuera lo más fluido del mundo, lo mismo esperaba de él, la verdad es que esperaba que no pensara que no hablaba nada inglés, después de todo, yo podía hablar un poco, pero no tan fluido. Me quedé mirándolo un momento, el miraba su celular, como respondiendo un mensaje, ¿Para quién era? O tal vez debía preguntarme mejor la razón, sinceramente, no sabía que preguntarme en este momento. Su cara cambió de repente a una mueca, yo no sabía que estaba pasando “Oh Damn… Escucha… em… tengo que ir a… una parte… y em… lo siento…. Pero… ¿Quieres que te em… acompañe a tu casa?”
Me congelé, pero de verdad, me congelé. Ya había tenido muchos ataques de shock en sólo 2 días, pero este era uno de los más grandes, ¿De verdad él quería llevarme a mi casa? Bueno después de todo el rompió mis huevos, y la verdad es que, a pesad de que el apartamento no estaba tan lejos, no quería tener que toparme con tanta gente y volver a marearme tanto, y además, él se estaba ofreciendo: “Em… bueno.” Le dije.
Al final de esto último me dijo que lo siguiera, y yo como buena fan, lo seguí. Tenía un auto muy bonito de color plateado, me gustó, tal vez algún día me compre un auto de ese color, o modelo, o lo que sea, sólo sabía que era muy bonito y que quería un auto así. Logan me invitó a subir al asiento del conductor, y el dejó las bolsas en los asientos de atrás, de verdad era un gran caballero, y esa era una de las cosas me gustaron de él.
Cuando estábamos en el auto fue todo muy callado, se podía sentir la tención en el aire, una verdadera tensión, la verdad es que me sentía extremadamente nerviosa, que bueno que el auto estaba en marcha, o si no, hubiéramos sentido mis temblores en todo el auto, y parecería un terremoto. En fin, le dije a Logan las direcciones de mi “casa” (ya que era un departamento, y además, no era del todo mío) y siguió conduciendo, después de salir del estacionamiento.
Estaba nerviosa, ansiosa y temblorosa, no sabía que decir, hacer en este momento, quería leer su mente (como ya lo he dicho antes) pero la verdad, quería leer mi propia mente, ya que mis pensamientos se estaban saliendo de control ¿Por qué fue tan caballero conmigo? ¿De verdad se sentía tan culpable? ¿Tal vez sentía algo por mí? No Camila, tu sabes que no crees al amor a primera vista, pero sí creyera ¿Podría ser? ¿Podía confiar en él? O sea, el era mi máximo ídolo y todo, pero ¿Podría confiar en él? ¿Qué pasaba si era una mala persona? ¿Y si traficaba drogas? ¿Y si me hizo venir a su auto para luego venderme en internet? No él no le haría eso a una fan ¿Pero qué pasa si mintió? A todo esto ¿Le había dicho que era una fan suya? No se me había ocurrido decírselo, pensaba que debería hacerlo pero ¿Qué pasa si lo hecho a perder todo? Después de todo no creo que él quiera tener una relación con una fan, pero una vez leí que él saldría con una fan de 13 años… Entonces… ¿Algunas de mis teorías podrían ser ciertas? Mi cabeza estaba a punto de explotar, hasta que llegamos al apartamento. De pronto todo se calmó, decidí sacarme el cinturón rápido y salir de ahí para que Logan no pudiera sentir que estaba temblando, pero en ese momento Logan me tomó el brazo, mis temblores se sintieron hasta en la China creo.
“Espera… tienes un… em…” Me hizo una seña como si estuviera escribiendo o algo así, ahí comprendí que se refería a que si tenía algún lápiz, busqué por mis bolsillos y encontré uno de pasta. La verdad es que no sé qué demonios estaba haciendo eso ahí, pero no me importaba en este momento, lo que me importó es que logan tomo el lápiz con sus dientes y volteo el brazo que estaba sujetándome, después de eso agarró el lápiz y empezó a escribir números en mi brazo, ¿Estaba escribiendo su número? No podría ser…
-“Here… Si tienes un pro… blema o algo em… call me” Yo respondí con la cabeza, el también, después de eso cerré la puerta y él se fue en reversa, yo me quedé mirando el auto atónita, viendo cómo se iba.
QUISIERA RECIBIR ASKS EN ESTE TUMBLR DÁNDOME VUESTRAS OPINIONES DE CADA CAPITULO, O VUESTRAS DUDAS, PREGUNTAS, ETC. O SIMPLEMENTE QUE ME PIDAIS QUE SUBA OTRO CAPITULO. SUBIRÉ CAPITULO DEPENDIENDO DE CUANTA GENTE ME LO PIDA EN ESTE ENLACE. NO ES TAN DIFICIL EN SERIO <3
<<¿Qué? ¡No puede ser! ¿Ese ha dicho mi nombre? ¿Porqué? Yo no puedo salir. Habrá otra Alexandra Marín. No puedo ser yo.>>
Eso era todo lo que pasaba por la cabeza de Alex. Aunque tenía los tacones puestos, se negaba a salir. Den se acercó a ella y le dijo que no pasaba nada si lo hacía mal. Tenía siete minutos enteros para ella. O incluso más, teníendo en cuenta que las demás chicas no usan todo su tiempo. Eso relajó mucho a Alex, quien se levantó y dispuesta a desfilar, andó hacia la parte trasera de la pasarela, donde había tres escalones y una cortina. Miró a los escalones y todo lo que pensó fue ''Me rindo''. Pero por suerte, Den estaba detrás y la ayudó a subir. Alex odió a Den por ponerle todo tan fácil, Den sonrió y le susurró ''Buena suerte''. Alex soltó una sonrisa no muy convincente y abrió lentamente la cortina. No sabía que le asustaba más, si todas esas modelos que hacían todo bien mirándola, el señor que le esperaba al final de la pasarela para decirle lo mal que lo había hecho o que en cualquier momento podía caerse y morir. Tal vez estaba exagerándo un poco pero los nervios no le dejaban pensar bien. Cerró los ojos, suspiró, los volvió a abrir y se le iluminó la cara. Empezó a andar como si lo llevara haciendo desde que nació, con total seguridad, mirando a las demás modelos que la miraban boquiabiertas. En un abrir y cerrar de ojos, había llegado al final de la pasarela. Se quedó parada esperando el veredicto, junto con el resto de la sala en silencio, esperando lo mismo. El señor, quien de cerca parecía ser francés, asintió y dijo ''Lo has hecho muy bien nueva''.
Alex escuchó eso y soltó todo el aire que llevaba aguantando desde el pincipio de la pasarela, sonrió y movió la cabeza como agredeciéndole al señor su veredicto. Alex volvió por donde había ido, procurando no fastidiarla. Bajó de la pasarela y miró con aires de superioridad a la siguiente modelo. Empezaba a sentirse como una más de la habitación 411. Se reunió con ellas en una esquina de la sala en la que estaba la pasarela. Ya habían desfilado todas asique se limitaban a beber agua de unas botellas que había encima de la mesa y mirar que tal lo hacían las demás. Alexandra llegó y empezó a recibir besos y felicitaciones por lo bien que lo habia hecho en su primer día. Estaba atontada, solo sonreia y se ponia roja, todavía no podia creerse lo que había hecho. Se metió en la conversación aunque sin hablar, pero quedándose con todo lo que decían. Las chicas no criticaban a nadie. De hecho, alababan a las demás modelos. Solo decían cosas buenas de ellas. Que si mira esta chica que guapa es, mira esa que bien anda, el pelo de esa es fantástico. Todo cosas buenas. A Alexandra le costaba entender como todas aquellas podían odiarlas. Empezó a creerse la versión de Den que decía que las odiaban por ser mejores. Cada vez le parecía más normal.
Ninguna modelo podía abandonar la pasarela hasta que la última de las modelos desfilara. Era como un apoyo. Pero ya que las chicas habían desfilado ya y se estaban muriendo de hambre, decidieron escaparse. Alexandra no lo tenía muy claro, pero decidió hacerlo. Se dejó convencer por las demás. La única que no se fue, era Cristina, quien miraba concentrada a las demás modelos. A Alex no le extrañó, Cristina tenía pinta de ser muy profesional y perfeccionista. Las chicas nuevamente llegaron las primeras al comedor. Eran las doce menos cinco. Tan solo faltaban cinco minutos para que el comedor se llenara. Aprovechó Alexandra la comida, para preguntarles de nuevo los nombres a las cinco chicas.
- Yo soy Edurne, tengo 16 años y llevo aqui desde los doce.
+ Yo soy Carla y dentro de poco haré 17. Llevo aqui poco, desde que cumplí dieciseis. Hará un año dentro de poco.
- Nosotras somos Nerea y Uxue y somos mellizas. Las dos tenemos 16 años y llevamos aqui desde que teniamos unos meses.
+ Ah, ¿ Como Estefanía? - Interrumpió Alexandra.
- Si bueno, solo que unos años antes. Estefania tiene tres años menos que nosotras.
Alexandra asintió y se dio cuenta de su error.
- Y yo soy Sandra, tengo 15 años y llevo aqui cinco años.
Alexandra intentaba quedarse con toda la información aunque le parecía demasiado. Teniendo en cuenta que Alex nunca se quedaba con los nombres, sería un milagro si se acordara del de todas ellas. Pero algo le decía que lo haría, aquellas chicas iban a ser sus mejores amigas y Alex lo deseaba.