después de moverse por todo el salón y no encontrar sitio dónde encajar, terminó por abandonar mar de tela blanca para buscar un sitio en el cual fumar y como extra, unos minutos de silencio. si volvía a escuchar un remix the fate of ophelia iba a terminar de enloquecer. cuando encuentra salida a balcón anexo, siente alivio por fin asentarse en psique nerviosa— por supuesto, el gusto le dura poco cuando reconoce espalda femenina. no había modo de no hacerlo, se había memorizado cada rincón de su cuerpo, conocía a la perfección esa línea por columna vertebral, la había recorrido con sus dedos más de una vez. sabía que tenía que darse vuelta y buscar otro sitio, que tenía que mantenerse alejado de ella por el bien de ambas. su lado egoísta, uno que sale a relucir tan pocas veces, lo hace avanzar hacia ella. enseguida percibe el aroma a tabaco encendido, el aire se siente fresco, y finalmente llega a su lado. “no deberías estar fumando,” se le ocurre mencionar cuando la observa de reojo, como si estuviese midiendo la situación, y sin embargo no es del todo prudente, pues termina apoderándose del cilindro para llevárselo a los labios, a pesar de que cargaba uno tras su oreja. “—— ya sabes,” sisea despacito al pasar el humo y tras hablar, exhala hacia un costado. “por el resfriado,” y no le devuelve el cigarro, sino que lo sostiene entre índice y pulgar, contra el barandal. voltea lentamente, la enfrenta de lleno y la observa en silencio. “¿estás mejor?” lo pregunta acercando el cigarro con cautela, como si todavía estuviera dudando en devolvérselo, dispuesto a tomar la decisión basándose en su respuesta. @ccaseys