Si cenamos sólo frutas, faltarán otros nutrientes esenciales para nuestro cuerpo como las grasas y las proteínas. Además las frutas contienen de manera natural azúcar en su composición, por lo que un exceso de estas (más de 4 porciones por día) puede ocasionar un desequilibrio en nuestra dieta que lejos de favorecernos, alterará el organismo.
















