Cuando algo te esté dañando, no lo retengas, suéltalo, que si no al final te acaba haciendo una herida y cuando cura deja una cicatriz que te hace recordar el dolor cada vez que l@ miras. Cuando algo te esté dañando, deséale lo mejor, ábrele la puerta de tu vida y muéstrale la salida.
- Akiyama













