Charquito
Pantalones cuadriculados, no era lo que se buscaba en ese momento, la particularidad de las cuestiones de la estética en los acompañantes de esta dama fuera de las novedades de la moda, le hacían un nuevo personaje. Casi que nos graduamos con ellos, y aun asi tenían copetes de estética de vinculación artística. Esto lo decía porque él no lo logro. Se la pasaban haciendo acotaciones del cine y era chulo por cierto momento, cuando esa parte de las personas, es un tope para conversaciones. Representaban cuestiones muy fuera de la seriedad del momento pero nada que ver con los narcisistas que te encuentras en la calle. Saquémoslo de raíz: ellos estaban y no estaban allí y aun así lo hicieron parecer fácil, cuando a nosotros se nos complicó el trayecto de una cuestión que tenía que ser muy rápida, sin alteraciones de la recta. No había curvaturas y ellos si las tenían, no se tardaron, tenían atajos y no caminos sin retorno. Lo encontraban rápido a través de las calles esas que te dan incomodidad, no era palpable la seguridad allí, pero que caminaran por ellas les dio una ventaja de experiencia, le dieron a sus voluntades una dignidad de fuerza, saber que habían vinculado muchas cuestiones extrapoladas y que como una ecuación la habían resuelto.
La formalidad tiene una apariencia tosca, a muchos les molesta. A ellos les molestaba.
Quienes veían lo tosco como la presencia adecuada, ahora tienen menos presencia para lo que debían hacer. Y al ser formales en lo tosco, dependian de la fortuna que lleva por dentro la inhibición de los pensamientos de las trabas. Las trabas son momentos largos de interpretación. Y vamos con esto, no podíamos perder tiempo con todo el tiempo acariciando las corazas del mundo, el mundo se mueve con nosotros. Y solo puede seguir un camino, adaptarse a su movida era la resolución más nata.
















