UN ADELANTO DE...Capitanes y Tenientes
En espacio profundo, en medio de una ruta comercial usada por el Gremio Oridiano; una organización de reptiloide de contextura gruesa que vive en una cultura comercial, se mueven en caravanas de naves, similares a las caravanas de comerciantes que iban de oriente a occidente en la ruta de la seda en el siglo XIII en la Tierra, habían pasado 30 años del incidente Devorador de Mundos. En el puente de una de estas naves espaciales que forma la caravana se aprecia una calma y tranquilidad rutinaria. En un momento, uno de los navegantes detecta una nave espacial flotando lentamente a la distancia de la caravana, a penas pueden distinguir su diseño, lo ven como un punto brillante en el espacio, esto llena de incertidumbre y curiosidad a los Oridianos, lentamente la nave se acerca a la caravana y de a poco distinguen el diseño de esta, es Authanams, la nave se ve mal trecha, los Oridianos piensan que es una nave abandonada, los Oridianos empiezan a preparar un equipo de salvamento hasta que de repente, un transmisión con mucha estática sale de aquella nave, en las pantallas de comunicación de una de las naves, aparece una figura misteriosa en las sombras que dice: “este territorio y sus naves son reclamados en nombre del régimen Authanams, prepárense para entregarse y morir”, los Oridianos al escuchar este ultimátum se ríen, de pronto, la nave Authanams lanza cientos de misiles de fotón, esto pone en asusta a los Oridianos que no alcanzan activar sus armas para defenderse, en unos minutos, la caravana de naves es destruida por el bombardeo de misiles de fotón.
Lejos de aquel desastre, en la Tierra, en una casa de campo, llena de fotografías familiares, recuerdos de amigos y reconocimientos de una fructífera carrera militar, un anciano se levanta de cama, este es el excapitán J. Sprime, ya retirado de la fuerza espacial de la Confederación Terrestre, viviendo una vida tranquila, mientras prepara su desayuno enciende la pantalla que se conecta con la red de noticias de la Tierra, donde un presentador de noticias cuenta el evento del momento: La Asamblea, una reunión donde la Confederación Terrestre junto con otros gobiernos alienígenas unirán recursos en una organización mancomunada que tendrá por objetivo explorar la galaxia y afrontar amenazas, la mayoría de las civilizaciones alienígenas del sector se han unido a la nueva organización, quien falta es el régimen Authanams, que tras décadas de desconfianza con la Confederación Terrestre, se ha mostrado reticente a firma el acuerdo fundacional de la nueva organización, pero se dice que gracias a la labor de los embajadores terrestres en la Marte Authanams ha empezado a dar frutos y se ha confirmado el envío del régimen de una delegación para firmar el acuerdo, la seguridad entorno a la asamblea ha sido extrema, no es para menos, considerando las amenazas de grupos de presión que buscan manifestar su rechazo a la formación de esta organización que promete llevar a la humanidad y otras especies alienígenas a otro nivel en la exploración espacial.
En ese mismo momento, en una aula de la Escuela Militar de la Confederación Terrestre, unos interesados cadetes escuchan la clase de la profesora, la comandante Isabel Makeda, quien gracias a su naturaleza inmortal conserva la belleza que tuvo hace 30 años, pero que además lleva la experiencia de ciento de años, en un momento termina su exposición comienza una pauta de preguntas: los cadetes comienzan todos hacer preguntas al mismo tiempo, pero la comandante Makeda pide a sus alumnos hacer sus preguntas de a uno, un alumno pregunta: “¿¿ es cierto que el Capitan Sprime solicito ayuda a los Margofians ??”, Isabel responde: “Si es cierto, ellos poseían un arma de destrucción masiva”, pero un cadete Selbucida replica: “Pero según el informe del capitán Sprime; trataron de contactar a los Authanams solicitando lo mismo”, “si es cierto”, responde la Comandante Makeda, los Authanams tenían un dispositivo supernuclear que no le hizo daño al Devorador de Mundo, después de unos días, el ingeniero Eiji Honda se dio cuenta que la vulnerabilidad de la criatura radicaba en un pulso electromagnético...”, otro cadete se asombra: “se refiere al Capitán Eiji Honda de la CSS Yorktown”. Pues, no era más que él, el Joven Eiji Honda, quien después del incidente del Devorador de Mundo, continuo con una brillante carrera militar hasta conseguir el mando de la CSS Yorktown, este ya no tan joven capitán, patrullaba con uno de sus antecesores en el espacio, asistido por una capaz y joven primer oficial llamada Aria, una joven hindú tan cualificada como lo fue el prof. Spakutku en su tiempo, de repente, el radar detecta una nave Authanams flotando en el espacio, toda mal trecha y derramando combustible, uno de los oficiales del puente de mando avisa que esa nave emite una señal, el capitán Honda da la orden pasar la señal, y para sorpresa de Eiji, era el prof, Spakutku, un poco más viejo y mal herido, avisando que fueron atacados por otra nave Authanams y que necesitan asistencia medica. Pasado un tiempo relativo, el prof. Spakutku junto con la tripulación de Authanams y Selbucida que estaban mal herido, el prof. Spakutku le cuenta como sucedieron los hechos; todo comenzo en el Planeta Marte, en la zona del planeta donde viven los Selbucidas, el prof. Spakutku estaba meditando en uno de los templos que los Selbucidas usan para practicar meditación contemplativa, cuando su subconsciente empezo a conectar a lo lejos con una vieja y maltrecha nave Authanams, en ella, un guerrero Authanams que despertaba gracias a que su cuerpo conecto con una extraña energia, su nombre era Khantar, después lo pudo identificar como el General Khantar, el comandante de las naves Authanams que fueron destruidas cuando intentaron salvar el sistema Delta Zima, el que arrojo el dispositivo supernuclear que destruyo un sistema planetario completo, su mente estaba llena de odio y resentimiento contra los humanos, después de aquella experiencia, asumió la tarea de ser parte de la delegación de Marte para la Asamblea en la Tierra, pero camino a la tierra fueron atacados por la nave de Khantar, este testimonio provoco en el capitán Honda una sensación de extrañeza y asombro.
Horas después, en la sede de la Confederación Terrestre, se realiza las sesiones de la Asamblea, en el instante, el embajador del Gremio Oridiano, expone una protesta contra los Authanams, a los que acusa de atacar a uno de sus caravanas comerciales, la exposición de los argumentos del embajador se había tornado bastante elocuente hasta que el prof. Spakutku interrumpe la reunión junto con la delegación de Marte con estas palabras:”¡¡ no es justo, hacer acusaciones mientras los acusados no están presentes, por otra parte también fuimos atacados por una extraña nave Authanams toda maltrecha!!”, el embajador Oridiano rebate diciendo: “¡¡tonterías, una excusa para evitar lo evidente!!”, al terminar estas ultimas palabras, los representantes de los diferentes gobiernos alienígenas se escandalizan, en ese instante, Sr. Klaus Kimera, jefe de la Confederación terrestre llama al orden en el salón y después le pregunta al embajador: “Sr. Embajador, tiene algo que sustentar su acusación; ¿¿ pruebas o un testigo de los hechos ??”, el embajador Oridiano dice: “SI, tenemos un sobreviviente de aquella masacre”, en unos minutos se presenta este testigo y cuenta como fue su encuentro con el guerrero Authanams: “la momento que esta nave Authanams destruyo nuestra caravana con misiles de foton, la nave donde estaba habia sobrevivido apenas, con las cubiertas destruidas e incendiadas, en ese momento, el guerrero Authanams abordo la nave y con una mirada fría y penetrante observo la destrucción y me dijo: te dejo con vida para que les cuentes que el universo no le pertenece a nadie y que lo dice el General Khantar”, en ese momento se dio otro momento de escándalo en la asamblea, de ahí, el prof. Spakutku le replica al embajador y al sobreviviente: “Khantar era un guerrero Authanams que supuestamente murió en el incidente del Devorador de Mundos, hace 30 años, nosotros también lo encontramos cuando venia con la delegación a la Asamblea en nuestra nave espacial, también fue atacada, si no fuera porque la CSS Yorktown nos rescato no hubiéramos llegado vivos”, estas palabras crearon el asombro de todos sin excepción, el Sr. Kimera ordena levantar la sesión hasta mañana por la mañana. Después de la reunión, el Sr. Kimera se reúne con el embajador Oridiano y el prof. Spakutku y les dice: “esta amenaza puede echar por tierra la Asamblea, daré la orden de que al capitán Honda y a su tripulación de detener a Khantar y que venga a rendir cuentas a nuestra a la Asamblea por esta agresión, ¿¿les parece aceptable esta medida, Señores delegados??, el embajador y el prof. Spakutku se miran y ambos responden al mismo tiempo: “estamos de acuerdo”, a sus adentros el prof. Spakutku a sus adentros de dice: “conozco al hombre indicado para esta misión”...