Dicen que la belleza es efímera, pero en estos tiempos de la generación milenio, nadie cree que es así.
Pasan la vida trabajando para reconstruirse hasta la risa. Invierten en cirugías como si nunca se fueran a morir. Se olvidan que vivir no tiene una estrecha relación con la apariencia. Piensan que la opinión ajena tiene mucho que decir y la propia es la que hay que evadir .
Viven una vida placentera según la regla a seguir. Se emborrachan cada fin de semana para olvidarse de lo que tienen que vivir. Dicen que las drogas, el alcohol y el sexo los hace revivir.
Claudia Alejandra Rodríguez Arias














