Cómic Abstracto :
Gary Colin, Yaaah-Krrshh, ediciones la Hyene (2017)
François Henninger (2015)
CÓMIC ABSTRACTO En la antología de artículos y cómics Abstraction and Comics (Aarnaoud Rommens [ed.], Presses Universitaires de Liège, 2018) se encuentran varios textos que intentan arrojar luz sobre todas estas problemáticas. Uno de los más útiles es «Abstracted Narration and Narrative Abstraction: Forms of Interplay between Narration and Abstraction in Comics», de Kai Mikkonen. En él, el autor cita a varios otros para establecer que hay al menos dos aspectos en los que podemos considerar abstracto un cómic: la ausencia de figuración y la ausencia de narración (Mikkonen, pp. 263-266). Mikkonen lo relaciona con la abstracción en una sola viñeta o la abstracción en la secuencia, y creo se puede ir más allá: el primer tipo de abstracción permite trazar una analogía con la pintura, mientras que la segunda hace lo mismo con la literatura. Dicho de otra forma: un cómic podría considerarse abstracto si las imágenes que en él se ofrecen no son figurativas —como sucede en la pintura— o si carece de narratividad. En este caso, se suele hablar de «narración abstracta» para señalar la falta de unos elementos narrativos convencionales y un relato lineal, coherente y causal.
Y es aquí cuando empiezan los verdaderos problemas. En primer lugar, porque la conceptualización de estas cuestiones no siempre es inequívoca. Con mucha frecuencia se suele confundir el alejamiento de lo realista con la abstracción, pero esto tiene que ver, en realidad, con el grado de mayor o menor iconicidad de un estilo. La abstracción es lo opuesto a lo figurativo, de modo que para poder considerar un dibujo abstracto debe carecer de referente en la realidad. Coloquialmente, a menudo se señala como «abstracto» lo que no es sino un dibujo «raro», para los estándares convencionales del cómic comercial. Pero también hay que tener en cuenta que incluso cuando podemos hablar de abstracción las formas y los colores van a recordarnos motivos naturales, arquitectónicos o, incluso, pareidolia mediante, a seres humanos. Esto es inevitable, y la mayoría de los artistas lo tienen en cuenta cuando crean, aunque, por supuesto, la interpretación es mucho más abierta y plural que cuando estamos ante una obra figurativa.
En segundo lugar, está la cuestión de la narratividad. Se suele considerar el cómic como un medio consustancialmente narrativo, de la misma forma en la que se insiste en su naturaleza secuencial. Hay aquí un par de precisiones que hacer. En primer lugar, que una cosa es responder a los considerados géneros narrativos de la novela y el relato —drama, aventuras, negro, fantástico, etc.— y otra es acomodarse a una narratividad amplia, tal y como se entiende en la literatura habitualmente. Dicho de otro modo: «narrativo» no significa solamente «que cuenta una historia». Si la literatura no tiene por qué hacerlo, no se entiende por qué el cómic que no lo hace acaba siempre bajo sospecha. Si la poesía puede prescindir de «la historia» en un sentido clásico y sumergirse en el terreno de lo puramente emotivo o sensorial, por un lado, o explorar aspectos formales —ritmo, rima, estructura en la página— sin que nadie cuestione —o muy poca gente— que estamos ante una obra literaria, ¿por qué el cómic que opera en términos parecidos no alcanza el consenso crítico? Sin ir mucho más allá, porque no es mi intención con este texto, podemos apuntar dos motivos: la hegemonía cultural prácticamente incontestada durante décadas en las que cualquier experimento basado en la abstracción se situaba, sistemáticamente, fuera de la industria y por tanto del radar de público y crítica; y la falta de herramientas teóricas apropiadas para abordar el análisis del lenguaje del cómic desde puntos de vista que no sean los convencionales. Siento decirlo, pero me parece preocupante que, para algunos críticos e investigadores, la definición y teorías de McCloud sean, casi tres décadas después de su exposición en Understanding Comics (1993), la única referencia que manejen, por supuesto asumiendo sus postulados acríticamente como algo obvio o natural.
Más información en: thewatcherblog. Notas sobre el cómic abstracto
Samplerman (años 2020)












