El caso de los niños veganos
De toda la vida, dar de comer a un niño puede ser una tarea dificultosa, sobre todo si es un niño consentido o melindroso. Lo normal es que coman de todo y odien unos pocos alimentos, como los callos o la coliflor. También suelen pasar apuros cuando comen carne, que se les hace bola. Era tradición, hasta que se inventaron los potitos, que las madres masticaran los trozos de carne hasta dejarlos listos para los niños muy pequeños.
Ahora hay cada vez más niños, incluso muy pequeños, que declaran que no les gusta la carne, en general. Algunos algo más mayores incluso se declaran veganos. Los padres se llevan las manos a la cabeza y los envían al médico, que suele decir que el niño está perfectamente sano... Seguir leyendo








